“El término ‘arte escandinavo’ no significa nada”: una charla con Andreas Refsgaard

El diseño interactivo entre humanos y computadoras hace que el proceso creativo vaya en aumento

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jun. 5 2018, 3:00pm

Artículo publicado por VICE Argentina

Andreas Refsgaard es diseñador interactivo, artista y profesor en el CIID (Copenaghen Institute of Interaction Design), institución de la cual egresó en 2015. Entre otros muchos proyectos a cuestas, Andreas es el creador de Eye Conductor, una interfaz musical que ayuda a la gente con capacidades físicas diferentes a tocar cualquier instrumento, fabricar beats, secuencias y melodías, con sólo detectar sus gestos faciales y la posición de sus ojos. Andreas está especializado en aprendizaje automático y sus aplicaciones a proyectos de diseño interactivo en tiempo real. En VICE charlamos con Andreas sobre su particular visión del diseño interactivo en el marco de su participación en el CIID Summer School 2018, realizado en Costa Rica.

VICE: ¿Qué tan importante es el diseño en nuestra percepción del mundo?

Andreas: No me interesa el diseño. El término es tan amplio que tiende a significar todo y a la vez nada. En lugar de eso, me gusta explorar nuevas e interesantes interacciones entre humanos y computadoras, enseñar a la gente a usar el código en proyectos artísticos y, especialmente, tener un diverso grupo de estudiantes, que no sean del palo de la tecnología y vengan de distintos trasfondos para que utilicen el aprendizaje automático con propósitos críticos y creativos.

¿Cuál crees que sea la aplicación de esto en Latinoamérica? ¿Crees que el diseño y sus interacciones hoy se perciben en AL de manera similar a la que en tienen en Dinamarca?

Este verano en el CIID Costa Rica fue mi primera vez en Latinoamérica y sólo estuve allí durante una semana, por lo tanto mi conocimiento sobre el diseño en la región es limitado. Podría decir que al menos la gente que asistió al taller es tan creativa, preparada y generosa como en cualquier otro taller que haya impartido en Europa.

Uno de los principales problemas en América Latina es que la brecha económica, social y racial muchas veces es obviada o silenciada. ¿Qué opinas de la visión del diseño como privilegio?

Todo depende en qué signifique para ti el diseño. Pero la clase de trabajo que yo hago, al mezclar código creativo, aprendizaje automático y arte, sin duda es una posición privilegiada.


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¿Qué debemos entender hoy con el término “Diseño Escandinavo”?

Nada. No significa nada.

¿Cómo fue tu experiencia impartiendo talleres en el CIID Costa Rica?

Preparé mi clase, especializada en aprendizaje automático, en conjunto con el artista estadounidense Gene Kogan. Cuando están programando prototipos, los diseñadores interactivos tradicionalmente echan mano de sus habilidades para formular estructuras lógicas y explicitan relaciones entre entradas y salidas a través del código, casi siempre de forma predecible. El aprendizaje automático utiliza una lógica distinta: en lugar de depender de un grupo de reglas determinado para establecer la manera en que un sistema se comporta, los modelos de aprendizaje automático aprenden por medio de ejemplificación y buscan patrones dentro de una tanda de ejemplos o data de entrenamiento propuesta por un diseñador o un artista. Esto lleva a que las reglas se formulen de manera autónoma. Este proceso de reconocimiento de patrones es similar a nuestro propio proceso de aprendizaje y provee un montón de nuevas oportunidades para los diseñadores interactivos, especialmente cuando se trata con entradas de datos demasiado complejas para fiarse del código. En nuestra clase, los estudiantes utilizaron novedosas e interesantes combinaciones de inputs y outputs, además de programar juegos controlados con el cuerpo, convirtieron un microscopio de mano en un instrumento musical, entre otros tantos proyectos interesantes. Probar controles alternativos para una interacción musical, no importa qué tan raro suene, sirve para buscar nuevas metas y desarrollar otro tipo de oportunidades para el arte y diseño interactivo. Al permitir a la gente desarrollar sus propios controles para un sistema, el poder creativo fluctúa del diseñador del sistema a la persona que interactúa con él. Este cambio también apunta a lograr sistemas más inclusivos, en los que los usuarios son libres de cambiar los controles según sus modos preferidos de interacción.

Entre tus proyectos personales sobresale Doodle Tunes, un sistema que permite convertir dibujos a mano de instrumentos musicales en instrumentos “reales”, cuéntanos un poco sobre su desarrollo.

Luego de dibujar uno o más instrumentos en cualquier hoja de papel y posicionar los dibujos bajo una cámara, el sistema comienza a tocar música electrónica con cualquier instrumento detectado. Doodle Tunes trabaja clasificando nuevos dibujos de instrumentos con base en un modelo que está entrenado sobre otros instrumentos dibujados. Desde la perspectiva del diseño interactivo, Doodle Tunes funciona desde varios ángulos: hay innovación en la manera de facilitar inputs y outputs, e incidencia en la manera en que la gente expande su concepción sobre las interacciones digitales al combinar elementos que, por lo general, no son vistos como compatibles.

Es el caso de otro de tus proyectos, ¿no? Sound-Controlled Intergalactic Teddy…

Sound-Controlled Intergalactic Teddy es un experimento que utiliza el aprendizaje automático para controlar un videojuego por medio el sonido. Es un runner infinito en el que utilizas la voz para controlar los movimientos de Teddy. Por ejemplo, para brincar sobre una babosa alienígena puedes gritar “Ohhh” y para agacharte simplemente puedes aplaudir. El aprendizaje automático ha permitido al juego aprender a diferenciar distintos sonidos con sus variaciones por lo que el juego es fácil de jugar para cualquiera.


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Hablando de interacciones fuera de lo común, encontramos tu proyecto Genetic Paintings, que es una especie de generador pictórico interactivo que evoluciona según lo que más le gusta o interesa al espectador, sin datos ni encuestas. Nuestro contacto con las redes sociales y los bancos de datos cada vez más apuntan a este tipo de interacciones…

Desarrollé Genetic Paintings para un hackatón en Seúl, Corea del Sur. Me tomó medio día desarrollar el concepto, que definiría como un demo de trabajo para hacer pinturas algorítmicas a través de un proceso de selección que utiliza tracking visual. Es decir, una red de pinturas que evoluciona y cambian de acuerdo a lo que el espectador vea por más tiempo. Si está relacionada o no a la manera que nos comportamos en redes depende de cada espectador.

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