¿Dónde viviré después de la demolición?: A dos meses del sismo en la CDMX

La mayoría de damnificados han encontrado refugio en casas de sus familiares mientras otros duermen varios días a la semana en la calle.

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nov. 20 2017, 11:06pm

Han pasado 60 días desde que cambió su vida. La mayoría de damnificados han encontrado refugio en casas de sus familiares mientras otros duermen varios días a la semana en la calle. A muchos, el gobierno de la Ciudad de México no les ha informado qué va a pasar con su patrimonio.

Gabriel Macías camina bordeando su unidad; las cintas amarillas de seguridad prohiben el paso a los patios del conjunto habitacional. Al fondo se ve un edificio colapsado: bloques de concreto tirados, ladrillos rotos, basura y mucho polvo. Es el Multifamiliar de Tlalpan, una de las primeras unidades habitacionales que se construyeron el siglo pasado al sur de la ciudad.

Dando vuelta a la calle hay tablones colocados para que los escombros no impidan el paso sobre la Calzada de Tlalpan. Sobre ellos se han puesto fotos de los que ahí fallecieron: hombres, niños, mujeres y mascotas. Se han colocado flores a los que murieron y mensajes de aliento para aquellos que perdieron a un ser querido. A media cuadra los damnificados montaron un campamento. Esperan que su situación sea resuelta pero hasta el momento nada es claro: no saben si los edificios serán demolidos o podrán regresar a sus departamentos.

“Hace dos meses tenía una casa, hoy quieren que adquiera una deuda. Cómo voy a pagar algo que ya era mío? Eso lo rechazamos completamente. Trabajamos toda una vida como para que ahora nos volvamos a endeudar. ¿Qué pasará después de las demoliciones? ¿Dónde viviremos?”, dice Gabriel, respecto al ofrecimiento gubernamental de otorgarles créditos hipotecarios para que adquieran un nuevo departamento. “No hay siquiera un peritaje oficial que nos diga por qué se cayó el edificio. Por eso insistimos en que la tragedia no sólo se registró el 19 de septiembre, sino que mientras no nos resuelvan y sigamos en la calle, la tragedia continúa”.

Gabriel explica que hasta la fecha no han podido regresar a sus casas porque, a pesar de haber estudios sobre el estado de los inmuebles, no cuentan con un dictamen que señale si es seguro regresar. “En los departamentos no hay agua, ni luz, ni gas. Nos hemos enterado que en algunos lugares quieren demoler sin contar con un dictamen que lo avale”.

Tec de Monterrey

Uno de esos casos es el Tec de Monterrey, una de las universidades privadas más prestigiosas del país. Ahí fallecieron cinco estudiantes y decenas resultaron heridos. VICE entrevistó a Gabriel Regino, abogado de padres de familia que perdieron a sus hijos en la tragedia y que han denunciado las intenciones por derribar el 70 por ciento de la escuela sin contar con un dictamen.

“Hemos conseguido que se detengan las demoliciones, pero nos preocupa que no se haya realizado alguna diligencia adicional. Aún falta que se investigue si algunas autoridades del gobierno de la ciudad dejaron de actuar antes y durante la tragedia”, explica el abogado.

No existe un dictamen oficial sobre el estado de los edificios —dice Regino— por ello no pueden demoler esa parte. “Hemos pedido medidas cautelares a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal para que detenga la demolición, pero hasta la fecha no hemos tenido respuesta. Es un ritualismo burocrático que nos obliga a esperar días y días”.

—¿A qué se debe la premura por estos intentos de demolición?

—No encontramos una razón más allá de la posibilidad de que algunos edificios de la escuela fueron construidos incorrectamente. El gobierno de la ciudad tampoco ha informado alguna fecha para entregar un dictamen al respecto. Nosotros insistiremos y presionaremos jurídicamente para que se aclare lo ocurrido.

Futuras demoliciones

El día de ayer, en una conferencia de prensa, Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX, señaló que después de que el Comité de Emergencias evaluó 178 inmuebles dañados, 88 serán demolidos en los próximos días.

Hasta el momento sólo uno se ha demolido por completo en la colonia Narvarte. Pero hay otros siete que se están en proceso de demolición: Paseos del Río 10 en la colonia Paseos de Taxqueña; Calzada de La Viga 1756 en la Héroes de Churubusco; Zapata 56 en Portales; Sonora 149 en la colonia Hipódromo Condesa; Miramontes 3010 en la Girasoles; Génova 33 en la colonia Juárez y Coquimbo 911 en Lindavista.

Mancera dijo que hay nueve personas investigadas por irregularidades en las construcciones de los inmuebles colapsados y que la Procuraduría capitalina tiene 199 carpetas de investigación al respecto. También señaló que nueve escuelas deberán reconstruirse totalmente y que de los 839 heridos del 19-S hay aún una persona hospitalizada y tres quedaron discapacitadas.

Pleitos

Las demoliciones han causado tal controversia que han provocado peleas entre vecinos. Uno de los casos es el del edificio ubicado en la calle de Saratoga 714, un condominio de 16 departamentos que colapsó casi en su totalidad, pero parte de su estructura se recargó en la casa de Judith Rodríguez.

Debido a eso, la propiedad de Judith se encuentra agrietada. Ella ya ha sido notificada respecto a la demolición de su hogar y aunque es una acción necesaria debido al alto riesgo que representa para los vecinos de los predios colindantes, los damnificados se niegan a que se ejecute la demolición, sin que antes haya una investigación a fondo.

Por el momento, la calle de Saratoga está totalmente acordonada, vacía y sin actividad. Al menos cuatro edificios y seis casas fueron evacuadas al ubicarse a la cercanía de la zona siniestrada. Pero la desesperación entre los vecinos que no fueron afectados en su viviendas por el sismo y que no pueden pasar a sus domicilios se ha empezado a manifestar, y el 7 de noviembre terminó en un pleito.

Una vecina golpeó a uno de los damnificados mientras gritaba: ¡Es mi calle, ustedes ya lo perdieron todo, ya no se puede hacer nada! El pleito provocó tensión y gritos entre vecinos, e incluso fue necesaria la intervención de la policía para evitar una gresca mayor.

Los damnificados piden comprensión y que la petición de un peritaje realizado por expertos en mecánica de suelo sea atendida, ya que afirman que además del sismo su edificio resultó afectado por una construcción que se hace a un costado.

Hasta el momento el inmueble sigue sin ser derribado. Una vecina damnificada consiguió un amparo que otorgó el Juez Noveno de Distrito en Materia Administrativa; con dicho documento se frenó la demolición del edificio de Saratoga 714. Pero el amparo ha sido revocado y las autoridades de la delegación Benito Juárez afirman que retomaran los trabajos de demolición el 22 de noviembre.

Organización Vecinal

Ante la falta de claridad en las demoliciones, los damnificados se han organizado en grupos para presionar a las autoridades y resolver asuntos vecinales. Uno de ellos es precisamente el de los vecinos del Multifamiliar Tlalpan, y han servido como ejemplo de organización vecinal para otros damnificados.

Desde los primeros días posteriores al terremoto formaron una asamblea vecinal con representantes de los diez edificios que conforman el conjunto habitacional para hacerle frente a los problemas y tomar desiciones en conjunto. Vecinos que son ingenieros o arquitectos han apoyado en las revisiones estructurales de los edificios. Incluso han acudido damnificados de otros lados de la ciudad para recibir asesoría y saber cómo organizarse.

“Lo importante es la comunicación y la organización para que todos tengamos un hogar seguro. En el sismo de 1985 aprendimos a organizarnos como sociedad civil. Ahora este sismo va a generar una nueva consciencia de protección contra los sismos. La organización ciudadana será la que nos ayude a salir de esta tragedia”, finaliza Gabriel Macías.

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