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Si te agarran robando en este pueblo del DF, 'ya valiste madre'

En San Mateo Tlatenango, en Cuajimalpa, los vecinos han armando un “protocolo de seguridad” con alarmas personales y un plan de cerrar salidas del pueblo por si hay un asalto.


Fotos por Alejandro Mendoza.

Es un viernes lluvioso de tianguis, los morros están saliendo de sus clases, y la lona sigue colgada entre un comedor y una tienda, con un mensaje muy claro: “SI TE AGARRAMOS ROBANDO, TE LINCHAMOS”.

Se ven por varias calles de este pueblo en la Delegación Cuajimalpa del Distrito Federal, lonas que representan una hartazgo total de los pobladores de San Mateo Tlatenango contra una ola de robos y asaltos que se han incrementado, aseguran, desde que la policía de la Ciudad de México les retiró elementos de vigilancia por esa siempre misteriosa explicación llamada “falta de recursos.”

El pueblo de San Mateo está a menos que un kilómetro de las torres residenciales más lujosas de la zona corporativa de Santa Fe. Para llegar allí desde el suelo urbano del valle, subes a Santa Fe y pasas el CityMarket recién hecho, el Superama enorme, y la vueltita escondida que lleva al túnel de seguridad del Club de Golf Santa Fe. Ahí, subes por un camino de dos carriles que va escalando las montañas del poniente del DF hasta cruzar al Estado de México.

Las lonas se ven por todos lados en el pueblo, y hasta en la antigua parroquia se dice que el padre busca tener la suya también, para colgarla de unos muros que en la lógica religiosa le pertenecen a Dios. Quizá en estados como Michoacán o Guerrero serán conocidos o hasta esperados este tipos de mensajes, ¿pero dentro de la ciudad? ¿Qué pasa?


“YA VALISTE MADRE”, advierte otra lona en el pueblo al asaltante anónimo.

Por una calle principal que da a la plaza del pueblo, conocimos a Xóchitl Mejía, de 43 años y locataria del comedor La Cabaña de la Cochinita Pibil, de donde se encuentra colgada una de las lonas. Asegura que representantes de la Delegación Cuajimalpa les han pedido a los vecinos de San Mateo retirar los mensajes de advertencia a “ratas” (vean las caricaturitas que llevan), pero explica la señora Mejía que no lo harán hasta que las autoridades aseguren la tranquilidad a sus casas y negocios.

Mientras que preparaba caldos de pollo y de camarón para su comedor, Mejía me explicó de que se tratan las lonas y el sistema de alerta comunitario se han inventado por “si algo ocurre.”

“Los vecinos nos organizamos porque en estos últimos meses hemos tenido muchos asaltos con violencia, con armas blancas y con armas de fuego,” explicó Xóchitl. “No estamos invitando a la agresividad, estamos tratando de prevenir que nos sucede a los demás locales.”

“A nuestros vecinos hace unas semanas los asaltaron y nadie hizo nada. La compañera levanto la demanda. Tenía videograbadoras, tenía testigos, tenía los ladrones. Los agarraron y todo… pero [la policía] los estaban soltando”, dijo. “Ella aun con evidencia y con testigos tuvo que soltar dinero para que no los dejaran salir, y ella corría riesgo porque tenía amenazas que iban a regresar. Eso fue un foco rojo para aquí en el pueblo.”

Luego de otro asalto con arma y nada de justicia, comenta, se organizaron reuniones entre 40 vecinos y locatarios de San Mateo Tlatenango para buscar soluciones. Hace aproximadamente tres semanas, las lonas se pidieron y se colgaron. ¿Pero como se llego a ese punto? ¿Y las autoridades?

“Ahora sí que la respuesta de ellos es que no hay personal, y que el presupuesto que tienen para este pueblo no alcanza, porque la mayor presupuesto está en Santa Fe”, dijo la señora. “Ahora con el doctor [Miguel Ángel] Mancera, dijo que iban a tomar Santa Fe, pues todo el personal se fueron para Santa Fe, para proteger a Santa Fe, y a nosotros nos están dejando desprotegidos.”

Entre ellos, los vecinos se han repartido un aparato simple y barato (de entre 60 y 150 pesos de costo) que suena una alarma intensamente fuerte cuando se retira una llavecita de una caja de plástico. Cuando se escucha este ruido —lo demostró Xóchitl, y de veras suena como una emergencia de alto nivel a medio metro de los oídos de uno— los demás pobladores deben salir a ver qué pasa, identificar y detener el delincuente si se puede, y cerrar las calles que salgan del pueblo para evitar que se escape cualquier sospechoso.

Están preparando un simulacro también, comentó. “Y sí vamos a invitar los de la delegación, pero para medir su tiempo de respuesta,” dice la locataria.

Esto suena un poco como la autodefensa tipo Tierra Caliente, le comento, y Xóchitl lo piensa.

“Pues esperemos que no lleguemos a esa situación”, contesta. “Te vuelvo a repetir: no queremos nosotros hacer justicia por nuestras manos. Es una manera de prevenir, y que sepan que no estamos solos”.

VICE México intentó buscar una explicación de lo que ocurre en San Mateo, o una entrevista con alguna autoridad de la Delegación Cuajimalpa, pero las peticiones no fueron contestadas. Por el momento, los vecinos de San Mateo Tlatenango ya tienen su protocolo propio de seguridad con sus alarmas de plástico.

El locatario que más o menos lo organizó, René Hernández, un vendedor de celulares y tiempo aire, nos explicó que busca un poblador que tenga experiencia en sistemas electrónicos para que produzcan este tipo de alarmas con un diseño local.

“A mí me han robando tres veces. Hicimos dos denuncias, pero para la tercera ya no. Las escriben y ya no les dan seguimiento”, dijo Hernández, quien tiene 34 años. “Pues ya en la delegación el ministerio público parece incapaz de hacer las cosas. Y más bien, nos sentimos —más que protegidos— agredidos, ¿no? Porque en lugar de decir ‘¿En que te podemos ayudar?’ dicen, ‘Pues tú mismo te robaste…’ Y a mí no me conviene, ¿sabes?”

Desde que se han colgado las lonas avisando a posibles asaltantes que quizá les quiten la vida si los vecinos los detienen, informa Hernández, no ha habido una activación del sistema de alarmas personales en el pueblo.

“El año pasado, teníamos presencia policiaca. Había dos patrullas en el pueblo de San Mateo, había dos personas a pie, y habían dos motociclistas. Hace unos meses, dejaron una sola patrulla”, dijo. “La verdad es que a los delincuentes les da risa, ¿no? Su tiempo de respuesta [de la policía] es de 25 minutos. Tú sabes que te asaltan en tres segundos, ¿no?”

¿Y si esto no funciona, desde luego, a levantar armas?

“No creo que lleguemos a esa situación”, contesta el locatario, “pero la verdad es que no es mala idea”.

¿Conoces otros casos de autodefensa comunitaria en la Ciudad de México o la zona conurbada del Estado de México? Escríbeme a daniel.hernandez@vice.com.

@longdrivesouth

@soyalemendoza