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Un nuevo estudio demuestra que Tinder no ha acabado con el romance

Esta investigación ayuda a demostrar algo que se supone que ya sabíamos: el sexo siempre ha sido un juego y las apps solamente hacen que las reglas sean más claras.

Imagen por Ben Thomson.

Desde que apareció Tinder en la App Store, la gente se queja de que mató el romance. El ritual anticuado de conocer a una posible pareja en el antro fue reemplazado por algo que, según dicen, es mucho más triste: ver álbumes enteros de fotos mientras estás acostado en tu cama a las 10PM entre semana.

Los sociólogos están preocupados por el impacto de la tecnología en las relaciones humanas desde hace un tiempo. En su libro Liquid Love: On the Frailty of Human Bonds, el sociólogo Zygmunt Bauman afirma que las computadoras están destruyendo nuestra capacidad de sentir y que las apps para buscar pareja han convertido el amor moderno en un juego de computadora destructivo.

Pero los estudios viejos y gruñones no son los únicos que creen que las apps para conseguir sexo son el fin de nuestra vida social. También nosotros tendemos a humillarnos a nosotros mismos. "Podemos decir que nos conocimos en una librería", escriben los hombres solitarios en sus perfiles de Tinder porque se avergüenzan de buscar el amor en internet.

Pues no se avergüencen más, hombres calientes de internet. Un nuevo estudio publicado este mes por la Universidad de Sidney a cargo del doctor Mitchel Hobbs desmiente el argumento de Bauman de que las apps para buscar pareja están destruyendo el amor moderno. En el estudio, Hobbs afirma que esta forma de ver las apps es demasiado pesimista. Al platicar conmigo, Hobbs explicó que la revolución digital ha mejorado nuestras experiencias de sexo, amor e intimidad.

"Al inicio del estudio, pensé que la información iba a confirmar que las relaciones son menos sólidas en la era contemporánea," dijo. "La teoría sociológica dominante dice que en una época de cambios sociales rápidos y un mayor énfasis en la individualización, nos cuesta trabajo aceptar un compromiso de por vida."

Sin embargo, los 366 participantes del estudio —todos usuarios activos de apps como Tinder— indican lo contrario. "Lo que descubrimos fue que la gente decía lo contrario", explica Hobbs. "En realidad, la mayoría dice que valora la idea de la monogamia y de las relaciones a largo plazo. El 72 por ciento de los participantes tenían la misma inclinación a ser monógamos mientras usaban la app".

La investigación de Hobbs no sólo desmiente la idea general de que las apps y las páginas para encontrar pareja son tristes y pervertidas sino que también demuestra cómo estas tecnologías nos están ayudando a encontrar el amor de una más eficaz que antes.

"El 87 por ciento de la gente dijo que la tecnología les ofrecía más oportunidades de encontrar pareja" explicó. "Cerca del 66 por ciento dijo que les daba más control sobre los encuentros románticos y sexuales. Claramente es algo positivo".

Como explicó Hobbs, las apps para conseguir sexo simplemente son versiones mejoradas de los mecanismos para ligar que hemos usado por décadas. "Acuérdate de la sección de corazones rotos en los clasificados del periódico o en de las video citas de la década de los 80", dijo. Esta investigación ayuda a demostrar algo que se supone que ya deberíamos saber: el sexo siempre ha sido un juego y las apps solamente hacen que las reglas sean más claras.

Imagen por Maddison Connaughton.

Resulta que los medios en línea son sorprendentemente eficaces para fomentar conexiones en la vida real. La gente que en verdad busca el amor en apps como Tinder y páginas como OkCupid no van a batallar tanto como los que buscan la pareja perfecta en espacios públicos y dejan caer algo "por accidente" con la esperanza de que llegue una persona atractiva a recogerlo o como sea que se conozca la gente en las comedias románticas.

Por supuesto, todos los que han usado Tinder para buscar un amor verdadero se quejan de la naturaleza ruin de la app. Hobbs dice que es una queja fundamentada pero que la tecnología no tiene la culpa. Los humanos han buscado sexo sin compromisos desde el origen de los tiempos.

"El significado y uso de esta tecnología está determinado por los valores de los mismos usuarios", señaló. "Si la reputación de una app es que solo sirve para ligar, eso puede hacer que la gente ya no tenga ganas de probarla. Con el tiempo, esa mala reputación puede alejar a la gente de la plataforma y pasarse a otras apps más amigables como Bumble".

No importa cuál sea tu postura con respecto a las apps para conseguir sexo, todos sabemos que la "historia de cómo nos conocimos" es un mito en la mayoría de los casos. ¿Cuáles son las probabilidades de que te sientes junto a tu futura pareja en el avión o que inicies una conversación en una librería cuando los dos tratan de tomar el mismo libro? Prácticamente cero. ¿Cuáles son las probabilidades de encontrar una persona que comparta tus mismos gustos en una app que utiliza un algoritmo para buscar personas que son igual de raras que tú? Mucho más altas.

Tal vez los niños del futuro no se van a emocionar tanto con la historia de cómo se conocieron sus padres como nos pasó a nosotros pero es un sacrificio pequeño. Este es el mejor momento para ser soltero y tener veintitantos. Usa Tinder todo lo que quieras.

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