Este guardia de seguridad grabó todos sus pedos durante seis meses y se volvió viral

"Paul Flart", el hombre y la leyenda, fue despedido del hospital de Florida que sirvió de escenario para su flatulento arte.

por Beckett Mufson; traducido por Laura Castro
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ago. 28 2018, 1:00pm

Captura de pantalla vía Instagram.

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

La próxima estrella viral de Internet es un guardia de seguridad de un hospital de Florida que pasó los últimos seis meses registrando públicamente la perfecta sonoridad de sus pedos en Instagram. Ahora el hombre de 31 años está listo para convertir su éxito en una marca lucrativa que se puede resumir por su biografía en Instagram: The Fart Authority [La autoridad en pedos].

Su nombre es Doug (se negó a darle a VICE su apellido, o el nombre del hospital), pero el hombre parecido al actor Kevin James es conocido en su cuenta de Instagram de 20,000 seguidores como Paul Flart, una versión apestosa del guardia de centro comercial Paul Blart. El miércoles, una compilación en video de sus flatulencias más memorables acumuló más de 374,000 reproducciones después de posicionarse en la cima del foro r/videos de Reddit. Ahora tiene seguidores de todo el mundo. "Trasciende todos los idiomas. No es necesario traducir, es divertido ", le dijo a VICE vía telefónica.

Para aquellos que pueden tolerar la saga de casi dos minutos de sonidos producidos por el esfínter, es difícil no comenzar a analizar los diferentes aspectos de la salida aural gaseosa de Flart. Hay desde emisiones cortas y regulares, como tambores, hasta rugidos largos y sonoros. Muchos de los comentarios de YouTube en el video fueron motivados por una absoluta repugnancia, pero para cuando el video termina, dicen estar aullando de risa. "Es como escuchar un audiolibro romántico narrado por Terrence & Phillip", comentó alguien.

Todo comenzó cuando Flart se mudó de Nueva Jersey a Florida para ayudar a su madre después de que su padre falleciera. Notó que había muchos trabajos como guardia de seguridad en el área y decidió obtener su licencia. Trabajar en un hospital de área fue su segundo trabajo en el negocio, y dice que a la gerencia le gustó tanto su divertida personalidad que querían que fuera el primer punto de contacto con los visitantes. Por teléfono es encantador, y es fácil imaginarlo ofreciendo un agradable saludo en un lugar que induce a la ansiedad como lo es un hospital. "Siempre hago reír a la gente, la hago sonreír", dijo. Pasó de tener el tercer turno en una patrulla a la recepción, donde había muchas horas muertas.

Durante una pausa en su turno, Flart tuvo una epifanía. "El vestíbulo tiene una gran acústica y, naturalmente, todos nos pedorreamos. Un día grabé un pedo bastante bueno y obtuve una gran calidad sonora, así que la siguiente vez que ocurrió lo grabé y lo envié a mi grupo de chat", dijo. A los amigos de Flart les encantó, y le sugirieron que subiera su espectáculo sonoro a la autopista de la información. Lo ayudaron con una lluvia de ideas a buscar un nombre para ello, hasta que alguien sugirió el nombre de Paul Flart, y ese fue el elegido.

El 25 de marzo de 2018 publicó su primer flatulencia en Instagram. Durante seis meses, se tiró pedos en sus turnos en el hospital, y publicó cada uno para una multitud pequeña pero leal que creció a 500 seguidores de Instagram. Luego, al igual que sus pedos, su conteo de seguidores explotó.

El 19 de agosto, Flart pasó de 500 seguidores a 5,000. ¿La causa? Sus videos fueron compilados y publicados en diferentes cuentas de redes sociales para el popular sitio de interés masculino Barstool Sports. Menos de una semana después, casi ha cuadruplicado esa suma. Los comentarios de sus seguidores están dedicados a describir con entusiasmo cada nueva aportación de Flart.

Flart dijo que desde su explosivo aumento de seguidores, los comentarios en sus DM se han vuelto aún más personales. "Me ha contactado gente de Holanda, Alemania y el Reino Unido enviándome mensajes directos y diciendo que es lo mejor que han visto. Esto ilumina su día. Algunas personas me han dicho que habían tenido una semana muy mala y que luego encontraron mis videos, y entonces empezaron a reír y, luego ya estaban contentos porque les provocaron alegría, lo que para mí es genial. De eso se trata todo. No podría pedir más", dijo. "Um, hubo un chico, estoy seguro de que estaba bromeando, pero dijo: 'Dejé de consumir heroína gracias a ti' ".

La fama, por supuesto, no es gratuita, y Flart ya pagó el precio. Cuando llegó al trabajo el jueves por la mañana, le pidieron que entregara la insignia y el uniforme que se habían convertido en piezas icónicas en su obra de arte flatulenta. Transmitió su despido en vivo en Instagram...

El video anterior podría haber salido directamente de la película Office Space. Su supervisor le pide que deje de grabar. Él declina tranquilamente. Su supervisor le señala que violó la política de la empresa de seguridad privada sobre el uso de teléfonos en el trabajo "una cantidad inusualmente alta de veces". Además de eso, se grabó usando el uniforme de la compañía en la propiedad privada de un cliente. Flart no niega nada, pero se rehusa a firmar el informe que detalla su comportamiento: "En este momento ya es irrelevante", dice y se aleja.

Flart está muy tranquilo porque ya está pensando en los siguientes pasos que dará en su carrera viral. "Mi idea es simplemente seguir con esto y ver a dónde llega", dijo. Ya está haciendo mercancía de Paul Flart. Tiene una cuenta en Patreon. En su lista de amigos cuenta con personas que hacen videos musicales y diseño gráfico para que lo lleven al siguiente nivel. Considera que es sólo cuestión de tiempo antes de que empiece a recibir cartas por parte de los managers más importantes de las estrellas virales, como Sam Leigh, el creador de carreras como la de Roy Purdy.

"Vivimos en una sociedad donde esto es lo más popular del momento, pero la próxima semana, a menos que haga algo más para mantenerlo en marcha, no será nada", dijo. "Vamos a seguir haciendo contenido. Podemos hacer algo como Paul Flart de vacaciones, ya sabes, ponerme algo como una camisa hawaiana y un sombrero de algún tipo y luego solo tirarme pedos por toda la Florida. Simplemente seguir adelante".

Doug ya se dio cuenta de quién es realmente: es Paul Flart. Parafraseando al escritor André Gide, tal vez sea mejor que te despidan por ser quien realmente eres que mantener un trabajo por ser alguien que no eres.

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