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Viacrucis en la Nueva Jerusalén

Cada año asisten al pueblo de la Nueva Jerusalén personas de diferentes estados de la república para pasar con los cerca de 2500 habitantes una de las celebraciones mas importantes de la comunidad: la Semana Santa.

La historia de la Nueva Jerusalén, en el municipio de Turicato, en Michoacán, inicia el día 7 de octubre de 1973 con las constantes apariciones de la Virgen del Rosario a Gabina Romero, una campesina del municipio de Puruarán. Los mensajes de la virgen que fueron llevado al sacerdote de la comunidad, Nabor Cárdenas Mejorada, eran peticiones para que se construyera una capilla en honor a la virgen recién aparecida y quien serviría como guía para la salvación de la humanidad. El sacerdote Nabor decidió establecer una pequeña capilla principal —que después recibió el nombre de Ermita— con la imagen de la Virgen al centro. La virgen pidió que la comunidad recibiera el nombre de Nueva Jerusalén y Gabina Romero comenzó a ser conocida como Mamá Salomé y el Sacerdote Nabor Cárdenas como Papá Nabor.

La obra de la Virgen del Rosario, para la salvación de la humanidad, consta de enviar mensajes que son recibidos por personas videntes, redactados y se encuentran disponibles en forma de fotocopias en una tienda ubicada al lado de la iglesia para dar a conocer el mensaje del difunto Papá Nabor al pueblo.

El acceso a la comunidad y el permiso para tomar fotos no fue fácil. La Nueva Jerusalén ha sido criticada y sus habitantes estigmatizados como "fanáticos" con una visión apocalíptico del mundo. Cualquier persona con cámara fotográfica o de video es vista como un peligro para la integridad de la comunidad. Cada año asisten al pueblo de la Nueva Jerusalén personas de diferentes estados de la república para pasar con los cerca de 2500 habitantes una de las celebraciones mas importantes de la comunidad: la Semana Santa.

Las siguientes imágenes son un resumen del Viernes Santo y la representación del Viacrucis, que se lleva a cabo desde el establecimiento de la Nueva Jerusalén. Son cuatro horas de rezos y cantos —tienen sus propios cantos y sus misas son en latín porque rechazan todo que se refiere a la iglesia, denominada para ellos como "moderna"— bajo un sol ardiente en Tierra Caliente. El día termina con una procesión y rosario bajo la iluminación de una luna llena.