Ilustración por @sinmuchasfotos

40 maneras sencillas de no ser homo, lesbo o transfóbico

Pequeñas acciones pueden hacer la diferencia.

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may. 17 2018, 11:11pm

Ilustración por @sinmuchasfotos

Artículo publicado por VICE México.

¿Alguna vez te has puesto a pensar que tus acciones cotidianas pueden ser en realidad actos de homofobia? Tal vez no lo notes debido a su repetición sistemática —o a qué crees que “no es para tanto”—, pero esas pequeñas acciones contribuyen a normalizar un tipo de violencia que puede escalar hasta convertirse en un crimen de odio.

Según la organización Letra S, el promedio de asesinatos anuales en México por motivos de orientación sexual o expresión sexogenérica es de 71.1 casos por año. Más de 70 personas anualmente son asesinadas por el simple hecho de ser quienes son o por amar a sus iguales.

Así como no hay violencias pequeñas, también hay pequeñas acciones afirmativas con las que puedes hacer la diferencia, aquí abajo te dejamos algunas sugerencias.


1. Evita hacer comentarios como “qué desperdicio” cuando te enteras de que alguien que te gusta, —así sea una persona famosa o que no conozcas— es gay o lesbiana. ¿En serio es un desperdicio? ¿Por qué?

2. Las personas trans son mucho más que sus genitales, pero, por alguna razón, mucha gente les pregunta si “ya se operaron”. A nadie nos gusta tener que dar explicaciones (y menos cuando son reiterativas) acerca de lo que tenemos entre las piernas.

3. No hagas chistes de “jotitos”, o de “raritos”. De verdad. ¿A ti te gustaría que tu orientación sexual fuera caricaturizada y motivo de burla?

4. ¿Conoces a una pareja de lesbianas o de hombres gays? No les preguntes quién es la mujer y quién es el hombre.

5. “¡Ay, eres gay, seguro tienes súper buen gusto!”. Ese es un GRAN cliché. Muchos hombres homosexuales son tan poco adeptos a la moda y se sienten tan cómodos con ello que te sorprenderías.

Beso, vía.

6. Una lesbiana no es “trailera” o “tortillera”. Son mujeres a las que les gustan otras mujeres. FIN

7. Decir “ay, ¡pero no se te nota, eh!” no es un halago para los gays o las lesbianas. ¿Entonces que se te note es una ofensa, o cómo?

8. Si una amiga o amigo sale del clóset contigo, no huyas o cambies tu actitud con ella o él. Trátalos con el cariño y la naturalidad de siempre.

9. A lo mejor a ti te parece gracioso o parte del desmadre gritar “¡EEEEHHHH PUTOOOO!” en el estadio. Pero sí, es un grito homofóbico e incluso la FIFA ya lo sanciona como tal.

10. Preguntas como “¿y cómo sabes que no te gustan las mujeres (o los hombres) si no has estado con una?” son un absurdo. ¿Te gustaría que te las hicieran a ti? Lo mejor es evitarlas.

11. “Lo personal es político”, fue el lema feminista de Kate Millet, en los años sesenta. Si lo pensamos bien, lo político también es personal. Una forma de apoyar a la comunidad LGBTQ+ es razonar tu voto: si un partido se opone claramente a sus derechos, ya sabes por quién no votar.

12. Los comentarios como “las marchas gays son puro exhibicionismo” sólo denotan falta de conocimiento. Nunca es tarde para aprender que gracias a esos “exhibicionistas”, otras maneras de amar salieron de la clandestinidad.

13. Homofobia es odio, pero también miedo. ¿Y a qué suele temerse? A lo desconocido. Ve a antros gays, ve a marchas, ten amigos gays. Verás que no te conviertes, porque no es algo que se contagie.

14. Una de las mejores maneras de erradicar un problema social —como la homofobia— es educar. Si tienes hijos, hermanos pequeños o sobrinos, edúcalos en el respeto a la inclusión, la diversidad y la diferencia.

15. ¡Sé aliado! Lee al respecto, documéntate y si te quedan dudas, pregunta con respeto.

16. Creer que por ser activo alguien es “menos gay” es absurdo. No intentes halagar diciéndole a tu amigo que se ve “activo”.

Demostración de la columna LGBT en San Petersburgo el 1 de mayo contra la guerra en Ucrania y Rusia.

17. No les sugieras a tus amigos o conocidos LGBTQ+ acudir al psicólogo para "tratarse”. Ser lesbiana, gay o trans no es un problema mental. Desde 1990, la OMS retiró la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales y en el CIE-11 (que se publicará este 2018) la transexualidad tampoco será considerada un trastorno.

18. No hagas preguntas como, “¿y cuándo te hiciste gay”? ¿Tú cuándo “te hiciste” heterosexual?

19. No saques del clóset a nadie a la fuerza, aún si “tienes pruebas”. Cada persona tiene su momento, sus razones para abrirse y debemos respetarlas.

20. Ve a antros gay. Gracias a la tendencia de inclusión, muchos lugares gay actualmente son bastante heterofriendly y seguro se te caerán muchos prejuicios.

21. ¡Asiste a marchas gay! Hay diferentes contingentes: desde los que celebran los derechos conquistados entre música y disfraces, hasta los que demandan inclusión y respeto a los derechos humanos.

22. No seas homofóbico “por convivir”. ¿Cuántas veces no hemos escuchado comentarios ofensivos y los hemos dejado pasar sólo por no hacer lío? La próxima vez que escuches uno, cuestiona abiertamente a quien lo haga.

23. Si eres hombre, vístete de rosa, draguéate o desafía al binarismo de vez en cuando. Además de ser liberador, seguro vivirás en carne propia la discriminación que muchos dicen que “ya no existe”.

24. Si eres empleador, no discrimines a las personas trans. Un hombre o una mujer trans pueden hacer un trabajo con la misma eficiencia que cualquier persona cisgénero.

25. La homofobia y la lesbofobia son en gran medida misoginia. Un hombre afeminado “vale menos”, mientras que una mujer “que quiere parecerse a un hombre” es vista como altanera, como una amenaza. Analiza tus conductas misóginas y elimínalas.

26. No uses “pasivo” (o peor: “pasiva”) como insulto. ¿Por qué el rol sexual pasivo resultaría algo denigrante?

27. ¿Conoces a gays o lesbianas? No intentes “emparejarlos”. No son mascotas para aparearlas ni van gustarse sólo por el hecho de compartir una orientación.

28. Apoya a tus amigas o amigos trans. ¿Sabías que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos su esperanza de vida no rebasa los 35 años? Tu solidaridad puede hacer la diferencia.

29. No, las mujeres no se hacen lesbianas porque no han conocido a un verdadero hombre ni porque están “malcogidas”.

30. Hombre hetero: que un hombre sea gay no significa que en automático le vas a gustar o te va a acosar. Relájate, no todos los hombres gays están detrás de ti, campeón.

31. Créelo o no, durante mucho tiempo la gente asociaba la homosexualidad con el VIH/SIDA. Hoy sabemos que cualquiera puede contagiarse, así que asumir que alguien vive con el virus sólo por su orientación es algo de hace dos décadas.

32. Decir frases como “no soy homofóbico, pero…” casi siempre va seguido de una frase profundamente homofóbica. No lo hagas.

Fotografía de Beatrice Murch.

33. “Es que las trans son conflictivas”, “es que las trans nunca van a ser verdaderas mujeres”, “es que todas las trans se prostituyen”. Frases como esas son bastante comunes, son profundamente discriminatorias y vienen del prejuicio.

34. Suponer que los gays, por ser gays “quieren ser mujeres” es un equívoco. Hay una gran diferencia entre hombres gays y trans. Y sí: también hay hombres heteros travestis. Abre tu mente, no asumas ni catalogues a priori y te sorprenderás.

35. Usar las palabras “puto”, “maricón” o “puñal” como sinónimo de “cobarde” es una de las formas de homofobia más culturalmente normalizadas. Irónicamente, para ser abiertamente “puto” se necesita de muchísima valentía. ¿Y si vamos revalorando el término?

36. La ‘bifobia’ también existe. Los bisexuales no están confundidos, no son gays o lesbianas de clóset ni están pasando por una etapa. Reconocer la bisexualidad como una orientación más es algo que urge, incluso entre la comunidad LGBTQ+.

37. Invisibilizar también es una forma de violentar. Cuando se piensa en violencia hacia la comunidad LGBTQ+ casi siempre se piensa en hombres gay. Por eso la lesbofobia, transfobia y bifobia también deben ser nombradas.

38. No toleres, acepta y comprende. Tolerar es una postura condescendiente, es darle al otro permiso de ser, pero de lejitos. ¡Abraza la diferencia!

39. Decir cosas como “estoy de acuerdo en que sean como sean, pero que no adopten” es una actitud muy común. Los LGBTQ+ deben tener constitucionalmente exactamente los mismos derechos que los heterosexuales.

40. ¿Eres gay? Sí, tú también puedes ser homo, lesbo, bi o transfóbico. Nuestra orientación no nos exime de ser discriminatorios o prejuiciosos. Lamentablemente, la homofobia internalizada existe y está bastante normalizada.


¡Aprendamos a brindar lo mismo que exijimos!

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