Pomuch, el lugar en donde la muerte cobra vida

En Pomuch, población maya del sureste de México, se lleva a cabo un ritual milenario y místico que tiene sus orígenes en los ancestros prehispánicos de la zona, la llamada limpieza de muertos.

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oct. 30 2014, 4:00pm


Las cajas deben permanecer abiertas con los cráneos al exterior pues es parte de la tradición que reciban la luz del sol y el aire fresco en estos días de muertos.

En Pomuch, población maya del sureste de México, a 65 kilómetros de la ciudad de Campeche, se lleva a cabo un ritual milenario y místico que tiene sus orígenes en los ancestros prehispánicos de la zona, la llamada limpieza de muertos. El pequeño cementerio es testigo de esta peculiar práctica única en el mundo que los pobladores llevan a cabo cada año con gusto y veneración.  


El cementerio de Pomuch, población maya cuenta con una tradición única en el mundo, la limpieza de muertos.


La limpieza de muertos empieza desde el día 26 de octubre y finaliza antes del día de muertos. Para los primeros días de noviembre todos los nichos ya deben estar con sus telas bordadas por los mismos familiares del occiso.


Cada hueso es limpiado por separado, con dedicación y fervor.


Para poder limpiar las osamentas, deben haber pasado tres años desde el fallecimiento.


Después de la limpieza de los restos, estos se acomodan cuidadosamente en sus cajas ya con las telas bordadas y nuevas.


Pedro Euán Mis ha limpiado a sus padres desde hace más de 25 años. La tradición se la heredará a sus demás familiares quienes aparecen en la imagen.


Los pobladores de esta localidad esperan con ansias venir al cementerio y estar en contacto de nuevo con sus seres queridos, quienes se adelantaron en el camino.


Durante la limpieza de los restos los familiares dialogan con ellos y les cuentan que ha pasado durante su ausencia.


Claudia Reyes muestra los restos momificados de uno de sus parientes dentro de su nicho, en este caso, el cadáver fue exhumado hacia tres días.


El trabajo de limpieza puede durar muchas horas al día o incluso hasta dos días, dependiendo del estado en que se encuentre el cuerpo.


En algunas ocasiones, los familiares se muestran reacios a platicar o convivir con otras personas durante la limpieza de sus seres queridos, pero en general, los habitantes de la comunidad de Pomuch son muy amables a los visitantes en estos días.


Una vez cambiada la tela y reemplazada por una nueva, es tirada junto con las flores que tenia el nicho.


Muchos visitantes de otras partes del país incluso del extranjero se acercan a esta población para estas fechas, ya que es quizá el único lugar en el mundo en donde se realiza este ritual.


Los restos son colocados en cartones de madera en donde la tela que los cubre debe renovarse cada año, pues esta significa la ropa que en vida llevaba el difunto.


En algunos casos, los cuerpos al ser exhumados aun conservan un cierto estado de descomposición, lo cual no impide que los pobladores acomoden estos restos en sus cajas con los nichos abiertos.


Muchos restos conservan aún sus antiguas facciones, lo cual hace de este cementerio mucho más intimidante.


Gonzalo Che Euán limpia a su padre que falleció hace 37 años. Tiene otros cuatro hermanos y cada año se van turnando para limpiarlo y no dejar morir la tradición, pues saben que sus hijos la continuarán después de que ellos mueran.

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