Pasé un día en el reino porno de Damien Moreau

Enfocar mi lente en una erección resultó ser en realidad una experiencia que me llenó de fuerza en muchos sentidos, un sentimiento que quisiera que todas las mujeres sintieran cuando disfrutan del porno.

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dic. 15 2014, 4:00pm

Damien Moreau


. Fotos por María Fernanda Molins. Estilismo por Manuel D. Lira.

El modelo finalmente eyaculó. La expresión de placer que cubría su cara había quedado perfectamente encuadrada en mi cámara. Creo que hice un muy buen trabajo en mi primer día filmando porno.

"Muy bien Caitlin", dijo mi amigo, actor y director, Damien Moreau. Estábamos en la Ciudad de México terminando el primer capitulo de su nueva producción fílmica pornográfica queer y feminista dedicada entre otras cosas, a la masturbación masculina.

Oh Boy es el nombre de esta serie erótica enfocada en las vidas sutilmente entrelazadas de sus personajes. En enero, Moreau estrenará el primer episodio de forma independiente a través de su página web. Su belleza y ambientación son suficientes para disfrutar sin necesariamente estar buscando un momento de placer solitario. El trabajo de Damien representa el futuro de la erótica visual, en dónde se reformulan las nociones de sexualidad estereotípicas del porno tradicional para exponer en su lugar la forma en la que disfrutamos este tipo de films en la época moderna.

Quizá parezca extraño que yo estuviera ayudando a filmar a un hombre masturbándose. La creencia popular es que las escenas de masturbación de hombres son filmadas y consumidas por hombres gay, pero en realidad hay chicas extraordinarias detrás de películas gay, como Mr. Pam de la productora Naked Sword y Nica Noelle de Rock Candy Films. Aún así, ser parte de la filmación de Oh Boy me intimidaba un poco, incluso tomando en cuenta que mi carrera como escritora de sexo y periodista me ha llevado a otras filmaciones XXX, pero la industria del porno no siempre se reduce a estas líneas de género y encuestas recientes sobre sexualidad han revelado que la pregunta de "quién" consume "qué" tipo de porno no es tan blanco y negro. Por ejemplo, la revista Dazed dirigió un estudio a 10,500 lectores, en dónde se sugiere que las mujeres participantes que se identificaron como heterosexuales consumían más porno lésbico que sus contrapartes masculinas. Comúnmente se cree que este tipo de porno es consumido por hombres heterosexuales. Entonces, si no me equivoco no hay nada particularmente gay (o particularmente heterosexual) sobre un hombre masturbándose. Me encantan los penes y Damien estaba dispuesto a ayudarme a aprender a usar mi nueva cámara, así que hola, me llamo Caitlin y grabo a hombres jalándosela.

Sentí que la consideración del director hizo que fuera sencillo ser mujer en esa clase de set, especialmente al momento de iniciar el rodaje. Originalmente había aceptado ser parte del proyecto para mejorar mis habilidades de filmación pero tan pronto como iniciamos me puse nerviosa, ¿estaba en una posición correcta al estar filmando un video sobre la sexualidad de un hombre gay? ¿En realidad era algo que me correspondía? Damien no aparentaba tener algún tipo de problema con esto, entonces supuse que yo tampoco debería. Cuando me enteré que el modelo considerado para la filmación pedía que ninguna mujer estuviera presente en el rodaje , Damien aclaró que no iba a permitir ese tipo de exclusión basada en género y como resultado encontramos a un modelo que con curiosidad y risas nerviosas pudo lograr el objetivo, claro que estas reacciones también podían ser explicadas por el hecho de que sus testículos nunca habían sido filmados frente una cámara anteriormente.

El sexo frente a las cámaras fue para Moreau, una forma de refugiarse contra la falsedad de la industria del arte. En entrevistas anteriores ha comentado que la identidad que adoptó como actor porno es una "descendencia del pintor simbolista Gustave Moreau. Damien nació de deseos no correspondidos y fantasías susurradas." También le atribuye su carrera pornográfica a un amor perdido en Colorado. El resto de su historia comienza después de siete años de intentar una carrera como video artista y fotógrafo en Nueva York, mientras trabajaba para algunas galerías con el fin de pagar las cuentas. Dice haberse sentido sin esperanza al pensar en su futuro dentro de un mundo dónde sólo los privilegiados con dinero y buenas conexiones entre galerías encontraban éxito. Por este motivo decidió mudarse al estado de Wyoming, hacer mucho ejercicio y comenzar a mandar fotos provocativas a sitios de porno gay. Para Moreau, actuar en películas porno fue una manera de regresar a su propio cuerpo, de vuelta a lo que realmente amaba hacer: coger.

El sitio de BDSM, Kinkmen fue el primero en contratarlo y en poco tiempo se encontraba en un avión volando hacia a los estudios en San Francisco para una escena de sumisión. Fue una escena súper intensa para un principiante, "La gente me pregunta si estaba nervioso de ser golpeado y ser el centro de un gangbang conformado por seis hombres y la respuesta es no." Me dijo: "En ese momento supe que estaba dónde pertenecía. Yo sabía que estaba en lo correcto, estaba en dónde se suponía que debía estar." Después de convertirse en actor porno, usualmente participando en producciones para Kinkmen dónde actuá como bottom, Damien empezó a producir sus propios films. Antes de Oh Boy, vino el súper sexy video Kangarou, filmado en un tren de Colorado.

El hecho de que el porno BDSM haya resultado una experiencia de renovación para Moreau puede explicar su calma y suave manera de hablar en el set. Decide adoptar un rol casi sumiso que permite a los demás usarlo de conductor para lograr sus propias fantasías. "Las gente detrás de cámaras y yo sólo estamos presentes para documentar la experiencia de la persona a la que estamos filmando, dando espacio para detenerse en cualquier momento". La manera de Moreau para dirigir se expresa a manera de pregunta, dando la oportunidad a sus modelos de satisfacer sus propias fantasías, en lugar de preocuparse sólo por tener la toma más fotogénica del acto. En Oh Boy los modelos escogen la mayor parte de las características de sus personajes. Sebastien (sobrenombre), modelo del primer capitulo es un bailarín de danza contemporánea en la vida real y podemos verlo deslizase sobre el piso en un cuarto blanco mientras el está todo sudado, transpirando pasión sobre su arte incluso antes de la escena de masturbación que viene después. Incluso la Ciudad de México juega un papel. Damien se mudó a la capital este otoño e inmediatamente se enamoró de su arquitectura e historia. El primer capitulo de Oh Boy comienza con tomas muy sensuales de algunos parques de la colonia Roma, edificios y multitudes moviéndose en la Glorieta del Ángel de la Independencia. No hay engaño en la cámara de Moreau, ya que te da la oportunidad de ver a personas sin trucos teátricos. También debe de ser notado que la mayoría de sus actores son nuevos en el porno, siendo ésta su primera participación en este tipo de escenas.

Moreau acierta al decir que el porno que intenta hacer es creado para cualquier tipo de persona que busque explorar la sexualidad masculina. Que el hace esto para todos y cualquiera. Los actores retratados en Oh Boy incluyen a hombres cisgénero y transgénero, y no se opone a trabajar con chicas. Su meta es que esta serie sirva como un escape de las fantasías comunes hacia algo más único relacionado con cosas que van más allá del género y los genitales. "Todos buscamos una manera de relacionarnos con el sexo que vemos en el porno. Yo hago porno que es complejo, diverso, serio, inteligente y sexy. Remuevo la insinuación y la parodia que nos hace sentir que el sexo es algo que no debe de ser tomado en serio. Hago porno para la gente sin importar cómo se identifican sexualmente. Quiero ser capaz de ponerme caliente no sólo por la belleza del cuerpo si no también por lo visual y la narrativa. Hago porno para esas personas que están ahí y son como yo.

Gracias a este muchacho, al final del día tenía una nueva perspectiva y apreciación por el porno. Enfocar mi lente en una erección resultó ser en realidad una experiencia que me llenó de fuerza en muchos sentidos, un sentimiento que quisiera que todas las mujeres sintieran cuando disfrutan del porno.

Estamos tan condicionados a ver el sexo como una batalla, un lugar en el que alguien se prende al ver a alguien más siendo abusado. Si la industria del porno removiera este tipo de estereotipos que desmantelan al cuerpo de la mujer y el hombre como base de lo supuestamente "erótico", las cosas serían distintas. Y también las cruzadas del antiporno, en donde se pretende poner a la mujer como víctima tendrían que callarse. Imaginar un mundo dónde lo queer no fuera limitado por lo heterosexual, éste es el mundo en el que los personajes de Moreau habitan. El está aburrido de esas historias cliché de gente saliendo del clóset y en cambio se interesa en lo sexy de la cotidianeidad. La filosofía de Moreau es un parteaguas a una visión mas igualitaria en la industria del porno. Él no está sólo, existen sitios y productores queer, heterosexuales y transgénero como Lucie Blush, Bonus Hole Boys, Antonio da silva, James Darling, Bird and Bee Studios. Todos ellos son fuentes del porno que van más allá del estándar de "duro y rápido" en categorías eróticas.

¿Podría ser que la categorización menos rígida del porno pueda inspirar una categorización menos rígida de la sexualidad humana? Moreau piensa que esto es posible, y después de pasar un día en su reino, estoy completamente de acuerdo con él. "Al final se trata de remover las barreras de conversaciones cansadas en los que el gobierno y los medios nos tienen presos", dice, "no sólo se trata de creer en un mundo queer, sino de la capacidad de crearlo al remover el estigma puesto por el capitalismo sobre cómo debemos regir al cuerpo. Con Oh Boy trato de crear una utopía visual dónde los espectadores puedan disfrutar puramente de su amor por el sexo sin tener que ser separados por sus diferencias. Un lugar dónde todos pertenecen y todos se pueden venir."

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