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Las focas son deliciosas, hay que matarlas y comerlas

Hablamos con un chef canadiense sobre la caza de focas, cómo preparar la carne de foca y contra qué prácticas deberíamos estar protestando.

Ivy Knight

Ivy Knight

Foto por el usuario de Flickr Northwest Power and Conservation Council

La caza de focas tiene muy mala reputación. El sólo escuchar esa frase seguro forma una imagen en tu mente de personas con palos rompiendo cráneos de focas indefensas. Personalidades como Morrissey o celebrity chefs indignados por esta tradición vigente en muchas partes de Canadá, incluyendo Newfoundland y Labrador. La Unión Europea prohibió la carne de foca en sus mercados y hasta China acordó mantenerse fuera del asunto en 2011. A pesar de esto, las focas siguen siendo cazadas por las mismas razones que siempre —su piel suave y su carne con sabor único— y en 2013 los gobiernos de Canadá, en Newfoundland y Labrador, anunciaron que invirtieron casi 500,000 dólares en un proyecto piloto para comercializar carne de foca en tiendas de víveres.

La forma de caza ha cambiado desde hace tiempo, pero las cosas siguen siendo poco conocidas. En el mejor escenario, matan a las focas de un disparo en la cabeza seguido de un golpe de gracia con un hakapik: un pico con 250 gramos de metal. El gobierno canadiense dice que las prácticas de caza ahora son tan humanas como pueden. Además, Canadá tiene tantas focas que son una amenaza para la población de peces costeros; matarlas en muchos sentidos es un beneficio para el ecosistema. Entre tanta controversia, hablé con Todd Perrin, chef en Mallard Cottage, uno de los sitios donde puedes ordenar carne de foca cuando es temporada, para entender su punto de vista respecto a la opinión internacional y entender por qué quiere mantener esta carne en el menú.

MUNCHIES: ¿Qué piensas de los chefs que firmaron la petición para boicotear a Canadá como protesta contra la caza de focas?
Todd Perrin:
La imagen del cazador golpeando focas bebé en el cráneo, aunque fue prohibida. Creo que a los grupos en contra de la caza les vendieron una idea errónea a esos chefs, grupos que utilizan información equivocada e imprecisa.

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