Foto por Tarisai Ngangura.

Fotos de la fiesta de Boa Morte, un homenaje a los ancestros afrobrasileños

La 'Hermandad de la buena muerte' es un grupo de mujeres brasileñas devotas que honran las vidas de las personas negras que han fallecido con una celebración anual llamada 'Boa Morte'.

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sep. 15 2018, 2:30pm

Foto por Tarisai Ngangura.

Artículo publicado originalmente por Broadly Estados Unidos.

El mes pasado, en la pequeña e histórica ciudad de Cachoeira, en el noreste de Brasil, 23 mujeres negras conocidas como la Irmandade da Boa Morte, o la Hermandad de la Buena Muerte, se congregaron para celebrar el último día de la tradición cultural conocida como Festa da Boa Morte, o el Festival de la Buena Muerte.

Casi 200 años antes, los antepasados de estas mujeres, provenientes del oeste de África —donde los negros fueron llevados por la fuerza por colonizadores portugueses a Brasil para el comercio de esclavos— comenzaron una organización cuya prerrogativa era defender la santidad de las vidas negras a través de la religión africana de Candomblé, una religión oculta detrás del velo de la teología católica para evitar la persecución.

Para formar parte de la Hermandad, es necesario que seas parte de una casa Candomblé, que implica iniciaciones privadas realizadas durante un período de tres años. El proceso sólo lo conocen las hermanas y no lo comparten con nadie más, ni siquiera con sus propias familias. Con Boa Morte, las mujeres negras celebran "espiritos ancestres", los espíritus ancestrales y las vidas de las personas negras en todo el mundo: los que aún viven, los fallecidos y los que vienen después.

Foto: Tarisai Ngangura | Irma Nilza, de 77 años, nació en la vecina ciudad de Muritiba, a 20 minutos de Cachoeira. Como miembro de la Hermandad, saluda a los que llegan al festival

"Boa Morte comenzó en Salvador", dijo Irma Nilza, quien ha sido miembro de la Hermandad durante 21 años. "Ahí es donde las mujeres negras de diferentes grupos en África que llegaron en los barcos de esclavos comenzaron a crear lo que se convertiría en la Hermandad. Vendieron ropa; trabajaron a la intemperie; hicieron todo lo que podían hacer para recaudar dinero y comenzar algo, porque no había nada para ellas en Brasil".

Esta celebración de los muertos, que comenzó en el siglo XIX, se convirtió en una conmemoración anual de festividades de una semana en la que ahora se reúnen cientos de personas negras, separadas por continentes. Como señaló la escritora del New York Times Joan Chatfield-Taylor en 2004, "El nombre del festival se refiere no sólo a la buena muerte de María, quien, según las Escrituras, ascendió al cielo, sino a los esclavos que lograron ser libres en sus vidas".

Foto: Tarisai Ngangura | Irma Nilza se ejercita dentro de la Iglesia de la Hermandad de la Buena Muerte, un día antes del tercer día de caminata por la ciudad
Foto: Tarisai Ngangura | La Hermandad de Boa Morte a través de los años

Las hermanas de Boa Morte celebran las festividades —que incluyen oraciones, marchas por la ciudad, comida, baile y Capoeira— como un indicador simbólico de la resistencia africana y un recordatorio de que las mujeres negras siempre han sido la columna vertebral de la resiliencia negra.

Cinco meses antes de Boa Morte, en Río de Janeiro (que está a unas 22 horas en auto de Cachoeira), la activista Marielle Franco fue asesinada luego de abandonar una mesa redonda. La concejala queer de 38 años era conocida por su trabajo que giraba en torno a los derechos reproductivos, la igualdad de género y la privación de derechos socioeconómicos. Franco, entre muchas otras vidas negras, fue honrada durante Boa Morte.

Foto: Tarisai Ngangura | Doña Dalva, de 90 años, es la hermana de mayor edad de la Hermandad y una figura destacada en la comunidad de samba de Brasil. Aquí está parada con Tiffany, de nueve años (a su izquierda), viendo un encuentro de Capoeira antes del comienzo de la Samba de Roda
Foto: Tarisai Ngangura | Olivia Santana (con una pañoleta blanca en la cabeza)

"Las mujeres de Boa Morte representan la fuerza y el poder de las mujeres negras", dijo Olivia Santana, la secretaria de Estado para Políticas de las Mujeres en Bahía, el cuarto estado más grande de Brasil. "No solo luchan por sí mismas, salen y hablan sobre la pobreza y la violencia policial. Son luchadoras como Marielle Franco y merecen el respeto de la nación".

Es una inclinación radical, casi futurista, que llevó a las mujeres africanas esclavizadas, lejos de su patria, a crear una Hermandad cuyo objetivo principal era asegurar que las personas negras pudieran vivir sus vidas con cierta dignidad, conscientes de cómo esta misión se vería afectada por la complicada dinámica de género y su relación con la violencia.

Foto: Tarisai Ngangura | Irma Adelide, Irma Nilza e Irma Anna Gilda en una caminata durante el evento
Foto: Tarisai Ngangura | Las mujeres se preparan para comenzar la marcha alrededor de la ciudad de Cachoeira para conmemorar el primer día de las celebraciones de Boa Morte. La Hermandad, junto con más de 50,000 turistas y habitantes locales, caminan en conjunto

Cuando se creó la Hermandad a principios del siglo XIX, las hermanas se dedicaron a recaudar dinero que se usaría para comprar la libertad de los esclavos negros. Además de tener prohibido el acceso a la educación, vivienda y medicinas, a los esclavos africanos no se les permitía el uso de los cementerios, que estaban reservados para los europeos blancos. Parte del dinero que las hermanas recolectaron se usó para comprar parcelas en las que las personas negras podían ser enterradas después de la muerte, y también se destinaron pequeñas cantidades de dinero para la familia del difunto.

La Hermandad ha continuado su misión enraizada en el activismo. En 2005, después de muchos años de cabildeo, el grupo de Samba que fue fundado por su miembro más antiguo fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. En 2015, también crearon y participaron en la "Marcha das Mulheres Negras Contra o Racismo, a Violência e Pelo Bem Viver", o Marcha de las Mujeres Negras contra el Racismo, la Violencia y por el Cuidado Propio.

Foto: Tarisai Ngangura | Irma Jordeana, de 43 años, es la hermana más joven de la Hermandad
Foto: Tarisai Ngangura | Doña Dalva bailando en el círculo de samba al son de aplausos, tambores y panderetas

Denize Ribeiro, profesora de Salud y Nutrición de la Universidad Federal en Sao Felix y miembro fundadora de Coletivo Angela Davis —una organización para mujeres negras centrada en la descolonización y la teoría crítica de la subalternidad— ha asistido a Boa Morte durante más de 15 años, a veces sola y a veces con amigas.

"Estas mujeres son la continuación de las primeras feministas negras en Brasil. La Hermandad es parte de una estrategia histórica de resistencia contra la esclavitud y contra el racismo", señaló Ribeiro. Hace casi dos décadas, la Hermandad estuvo a punto de su cierre cuando disminuyó el financiamiento y el interés nacional. "El gobierno federal se negó a ayudar. El gobierno del estado se negó a ayudar. Las mujeres tuvieron que pedir la asistencia de las mujeres afroamericanas que habían visitado Brasil, conocían la historia de Boa Morte y sus vínculos con el Candomblé, y estaban dispuestas a apoyarlas. Debido a su ayuda financiera, las mujeres pudieron continuar su trabajo e incluso renovar su iglesia y museo".

El festival finalizó el 18 de agosto, una fecha que también marcó el 500º aniversario desde el comienzo de la trata de esclavos transatlántica. Más de cuatro millones de africanos llegarían a Brasil, y de ese horror surgió una resistencia que ahora se conforma por un grupo de mujeres negras que bailan samba en Cachoeira durante cinco días con velas y flores junto a sus hermanas. Así es como las mujeres afrobrasileñas subrayan la importancia de la vida de las personas negras, y también su derecho a una buena muerte.

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