Sangre y tetas: las películas de Adrián García Bogliano

Por Christian Cueva


Adrián con las protagonistas de 36 Pasos, su película de 2006.

Adrián García Bogliano es un cineasta argentino especializado en el género de horror. Sus películas combinan fuertes dosis de violencia y erotismo, por no decir toneladas de sangre y tetas (citando a este buen hombre). En cada uno de sus nueve largometrajes, realizados entre Argentina, Costa Rica y México, ha logrado proyectar una visión particular del universo femenino, por lo que ha recibido duras críticas.

Con apenas cuatro mil dólares produjo Habitaciones para turistas (2004), su ópera prima, y en 2010 dirigió Sudor frío, la primera película de terror financiada por Instituto de Cine de Argentina. El año pasado filmó en Tijuana la historia de una pareja que busca resolver el misterio de la posesión diabólica de sus dos hijos (Ahí va el diablo, 2012), y hace poco otra de sus cintas, Masacre esta noche, estrenó edición mexicana en DVD. Por si fuera poco, está a punto de irse a Estados Unidos a filmar su primera película en inglés, Late Phases.

En VICE lo entrevistamos porque, además de ser exitoso, sus películas provocan desmadre.


Escena de la película Masacre esta noche.

Adrián, en tus películas hay fuertes dosis de violencia que, generalmente, sufren los personajes femeninos, ¿esto te ha traído algún tipo de problema?
Me han atacado y me han criticado de misógino en algunas ocasiones, pero la verdad es que yo soy una persona que le presta mucha atención a lo conceptual de las películas, no soy de poner cosas sólo porque sí, sin planteármelas a un nivel muy profundo. Normalmente hago una reflexión sobre qué significa la violencia y por qué está esa violencia ahí, y si les toca a los personajes femeninos sufrir durante una buena parte de la película, me gusta que tengan su momento de pay off en el que pueden hacer algo al respecto. A mí por eso el torture porn, ese género donde el personaje sufre y es desmembrado, despedazado, torturado hasta el cansancio, no me gusta para nada, porque no me parece que tenga la función que tiene el buen cine de terror, que es una función de catarsis.

Además de la violencia, el erotismo es otro de los elementos que más resalta en tu trabajo…
Para mí, el erotismo es fundamental. Para algunos es la comedia, para mí es el erotismo. Si tienes un elemento fuerte, violento, tienes que tener a la par algo que sea liberador, que te lleve en otro sentido. Para mí, ese elemento es la sensualidad y también el sexo. Tienes estas dos pulsiones grandes a nivel psicológico: la de vida y la de muerte. La de muerte está representada por todas las cosas terribles que pasan en las películas de terror, y la de vida es algo que te da el contrapunto en la película. Para mí, la sexualidad es ese contrapunto.


Escena de la película Penumbra.

¿Entonces podríamos decir que las escenas de sexo son indispensables en cualquier película de terror?
Por lo menos para mí, las escenas de este tipo, de desnudos, son esenciales en mis películas. Pero tampoco quiero que se sientan nunca como porque sí. Incluso las que tienen la ilación más fina con el resto de la película, me interesa que tengan un concepto muy fuerte atrás, algo que yo pueda decirle a los actores con mucha claridad qué es lo que significa y por qué está ahí. Nunca tiene que ser algo que se sienta como una interrupción al flujo dramático.

La escena de la ducha de Psicosis es eso, ahí está todo condensado. Es una escena que no solamente está bien filmada, sino que significa todo, porque es la sexualidad, el cuchillo, la desnudez de ella, la imposibilidad de consumar un acto sexual y, en cambio, estar penetrando la carne de esta forma (a cuchilladas) porque hay una cosa ahí, con el sexo, que no se puede resolver.

En su remake de Psicosis, Gus Van Sant incluyó una escena de Norman Bates masturbándose alegando que Hitchcock no se atrevió a ponerla, pero esa escena no es solamente innecesaria, sino que va en contra del sentido de la película. Si Norman Bates se masturba, no la mata. Tiene que liberar su pulsión sexual, su necesidad sexual, acuchillándola, porque no la puede liberar de otra manera. De eso va la película. Si se masturba, la película se termina allí.


Escena de la película No moriré sola.

¿A qué se debe que casi todas tus historias estén protagonizadas por mujeres? Mujeres que buscan venganza, por cierto.
Yo creo que hay un gusto muy grande, por un lado, por ciertas películas de Dario Argento, sobre todo Suspiria, Phenomena y Terror en la Ópera, que son películas que a mí me impactaron mucho y que tienen la figura femenina en primer plano.

Además, a mí me parece mucho más atractivo, mucho más interesante, el mundo interior de las mujeres. Me parece de por sí mucho más atractivo que el de los hombres. Los hombres me parecen personajes bastante aburridos.

En repetidas ocasiones has dicho que eres fan de las películas de Carlos Enrique Taboada, el director de Hasta el viento tiene miedo y otros clásicos del cine de horror mexicano. ¿Cómo comenzó tu relación con su trabajo?
Empezó en el Festival de Cine Mórbido, la primera vez que vine a México. Vi Hasta el viento tiene miedo en el cine y me quedé muy sorprendido. La primera cosa que me causó un enlace emocional muy fuerte con la película fue que estaba completamente protagonizada por mujeres. En ese momento sentí que aquella era una película que yo podría haber hecho. Y después Andrea Quiroz (mi productora en México) me platicó de otra película que a ella le fascinaba, que era Veneno para las hadas. Moví cielo, mar y tierra para conseguirla y, cuando por fin la vi, ya fue un amor incondicional por Taboada. Considero Veneno para las hadas una de las mejores películas de terror de la historia.


Escena de la película Ahí va el diablo.

De hecho hay un homenaje a Taboada al principio de una de tus películas, ¿cierto?
Sí, claro, la primera frase de Masacre esta noche es: "El espíritu de Andrea recorre los pasillos", que dice la Andrea de la vida real. En Hasta el viento tiene miedo, Andrea es el nombre del espíritu.

Sabemos que tienes el proyecto de rehacer otra de sus películas, Vagabundo en la lluvia. ¿Qué puedes contarnos sobre esto?
La idea es hacer un remake porque siento que Vagabundo en la lluvia es una película, primero, completamente olvidada; segundo, siento que es una película que se puede modernizar; y tercero, siento que es una película que Taboada hizo con recursos bastante limitados, y me parece que en algunos momentos, a nivel estético, eso se nota. De la historia, me encanta la relación de los personajes femeninos: tres personajes que representan tres cosas completamente diferentes de lo que es la mujer en la sociedad. Y también el tema del vagabundo como objeto de deseo.

Hace poco se estrenó en nuestro país el DVD de Masacre esta noche, una película que, a pesar de haber sido filmada en Argentina, financiaste con recursos mexicanos en un momento complicado de tu carrera. ¿De qué trata?
Masacre esta nochees una película que refleja todo nuestro descontento de ese momento: la imposibilidad de tener proyectos en Argentina y sacarlos adelante.

Cuenta la historia de un camarógrafo que tiene que hacer un trabajo por encargo, un chico que hace películas de terror y que está tratando de terminar un proyecto que lleva dos años filmando. De repente tiene que meterse a una filmación que no sabe de qué es y que resulta ser una película snuff (con sexo y asesinatos reales).

La idea era, a través de una cosa muy exagerada, hablar un poco de lo que nos estaba pasando a nosotros, de hasta qué tan bajo tienes que caer y qué trabajos basura tienes que aceptar para poder sobrevivir.

La codirigí con mi hermano Ramiro y hasta ahora ha sido la película que he hecho en menos tiempo: cinco meses y medio desde el brainstorm hasta su estreno, en octubre de 2010.


Escena de la película Sudor Frío.

Ya por último, ¿qué hay de la película que te vas a filmar a Estados Unidos, Late Phases? Sabemos que hay hombres lobo involucrados.
Lo que puedo decir es que la historia trata de un anciano, ex veterano de la guerra de Vietnam, que tiene que librar una última batalla antes de morir. Es un guión precioso, que no es mío, sino del norteamericano Erik Stolze.

 

Habitaciones para turistas (2004)

 

Grité una noche (2005)

 

36 Pasos (2006)

 

No moriré sola (2008)

 

Masacre esta noche (2009)

 

Sudor frío (2010)

 

Penumbra (2011)

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