Sexo, drogas y rock n' roll

SSRI, brownies y DRGN KING

Por Sophie Saint Thomas

SEXO – SEXO Y SSRI

“¿Dónde te ves en cinco años?” me preguntó mi psiquiatra, mientras estaba sentada en su oficina en Washington Square Park, seguramente decorada por su esposa. O quizá no está casado, y sólo usa el anillo para mantener alejadas a las locas. Es muy atractivo, como una especie de tranquilizante maestro de yoga. En ese momento le hablé sobre mi carrera y quizá un bebé y, casi seguro, un perro, pero en retrospectiva debí haberle dicho que me gustaría no depender de medicamentos para mis trastorno de ansiedad. Idealmente, algún día podré controlar mi ansiedad con el yoga, la meditación y las cualidades antidepresivas del semen.

He pasado los últimos cinco años tomando distintos tipos de SSRI (acrónimo de “selective serotonin re-uptake inhibitors” [inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina]), una de las principales drogas para tratar la depresión y la ansiedad. Algunos nombres comerciales son Lexapro, Zoloft y Celexa. Mi problema personal con las drogas es que para algunos (yo) 10mg de Lexapro es una castración química. Como un niño cruel que empuja una fila de fichas de dominó, los SSRI suelen resolver un problema (ansiedad o depresión) sólo para desatar otro, como la disfunción sexual. Cuando lo consumía, experimentaba menor ansiedad, pero la vagina se me dormía. Mi pareja perdió a su ninfa por alguien que prefería quedarse en casa y ver maratones de tele, a tener los maratones de sexo oral que solíamos disfrutar. Llegó al punto en que decidí que prefería cambiar más ansiedad por más orgasmos y dejé de tomar Lexapro.

Ahora permítanme aclarar algo, no soy ninguna Tom Cruise: amo a mi psiquiatra, todavía tomo algunos medicamentos, y estoy a favor del uso de SSRI cuando son necesarios. Los efectos secundarios varían de una persona a otra, y para citar el ensayo personal de Rob Delaney sobre la depresión, gracias al Lexapro “volví a comer, dormir, tener erecciones cuando veía mujeres hermosas y a hacer del dos cuando voy al baño”.

Esa es la buena noticia, si estás tentado a usar SSRI, piensa que tu potencia sexual podría elevarse tanto como la de David Duchovny, o incluso reencarnar del inframundo de la depresión. Si estás tomando antidepresivos y esto está limitando tu sexualidad, la otra buena noticia es que hay más de una marca en el mercado, y es muy probable que tengas una reacción distinta a diferentes medicamentos. Se que esto apesta, pero quizá tengas que experimentar y probar unos cuantos antes de encontrar uno que funcione para ti. Y para los amantes de los pacientes: su papel es estar ahí como apoyo y ser pacientes. Si realmente nos aman, quédense a nuestro mientras resolvemos nuestros problemas con las pastillas. Es muy probable que nuestra libido regrese a la normalidad después de un rato; mientras tanto, tener más porno en la habitación nunca hace daño.

DROGAS – HAZ TUS PROPIOS BROWNIES

Durante mis años hippies en un festival de música, desperté una mañana sintiéndome responsable. “No, me mantendré alejada del LSD, el MDMA ni la coca. ¡Pura mariguana y cerveza para mí!” le dije a mis compañeros. Mientras abría una Bud Ligth tibia, una pareja de hippies de Virginia, envueltos en cáñamo y cubiertos de aceite de pachuli pasaron por el campamento vendiendo brownies de mota. Eso me sonó delicioso y seguro, pues he comido miles de cosas en el pasado y los brownies son deliciosos, así que les di cinco dólares y me comí uno de desayuno. Quiero compartir con ustedes una importante lección que aprendí ese día: No acepten comida de extraños. Repito. NO. ACEPTEN. COMIDA. DE. EXTRAÑOS. ¡Mucho menos en festivales! Mucho menos de personas que no creen en los cepillos de dientes.

El peligro más grande de comprar comida a extraños es que te pueden estafar. O también puede pasar esto:

Quizá el brownie fue hecho con cinco veces la cantidad de mota, de una planta 10 veces más fuerte que la madre que usaba en la escuela. O quizá tiene un ingrediente secreto mágico. Sólo sé que me habría sentido más sobrio si me hubiera metido tres ácidos en lugar de ese brownie. (Queridos lectores de VICE, siéntanse con la libertad de comentar sobre mi baja tolerancia/ignorancia/estupidez/o quizá ingredientes secretos en los comentarios). No podía caminar. Me escondí en mi tienda y pasé de un sueño a la realidad y tuve un orgasmo sin tocarme. Cuando por fin salí de la tienda y empecé a divagar, reconocí la marca de una tienda de campaña como la que llevé a mi escuela de entrenamiento como instructora de yoga, y me convencí de que todos mis amigos de la escuela mexicana de yoga estaban en el festival. Lo peor fue cuando me encontré con el hermano de mi ex novio, pero no estaba segura si era él o una alucinación, por lo que tuve la conversación más bizarra de mi vida (resultó que sí era él; qué pequeño es el mundo). Cuando llegué al escenario y encontré a mis amigos, me hice pequeña en el suelo, convencida de que los güeyes de seguridad del festival querían arrestarme. ¡Paranoia! ¡Paranoia! No quiero sonar antimota, porque soy todo lo contrario, pero si planeas comerla, cocínala tú mismo o pídesela a un amigo, no a una pareja de demonios de Virginia.

Esta es la receta de 420Magazine.com para hacer tu propia mantequilla de mota, la cual después puedes ponerle a lo que quieras. (Salgo con un diabético y siempre he sido muy consciente de las necesidades de los demás). Sin embargo, mi amigo el científico, amante del vaporizador, promueve el uso del alcohol y dice:

El THC se disuelve en grasa y alcohol pero no en agua. Al parecer el alcohol es mejor que la grasa para extraerlo. Si son restos de un vaporizador, sólo muélelos. Si estás usando materia prima, necesitas tostarla a baja temperatura y después molerla. Después mézclalo con un poco de mantequilla, aceite de oliva, un shot de vodka y agua (agregando un poco de vodka cada hora para compensar por la evaporación). Después de algunas horas, saca la mezcla, ponla en el refrigerador, y verás como la mantequilla se separa y solidifica. Después tira el agua y, BAM, ¡aceite de mota!”

¡Gracias, yonqui-ñoño!

ROCK 'N' ROLL – DRGN KING

Músicos... Perdón por quejarme tanto, pero si siguen escribiendo el nombre de sus bandas con tantas faltas de ortografías, mayúsculas innecesarias, abreviaciones y sin vocales, van a reactivar mi trastorno obsesivo compulsivo y voy a tener que volver a tomar Lexapro. Pero te perdono, ¡Rey Dragón!

Desde Filadelfia, llega a nosotros DRGN KING, el dúo del compositor Dominic Angelella y productor Ritz Reynolds, evolucionó para convertirse en “un cuarteto con muchos invitados especiales”. Si alguna vez termino escondida en mi tienda de campaña en las montañas, tan drogada que no puede controlar mis orgasmos, quiero que Dominic y Ritz estén ahí conmigo. Al diablo con la clamidia, un trio es una de mis más grandes fantasías. Apuesto que harían un gran trabajo, me acariciarían el pelo y me dirían que me deje ir, que todo va a estar bien. Lo sé, la sección de rock de esta columna siempre se transforma en mis fantasías sexuales con música, pero sabes qué… ¡ES PERFECTO! Intentar etiquetar a una banda es tan desgastante como etiquetar la sexualidad, y en mi opinión las fantasías sexuales inspiradas por los músicos son algo mucho más creativo que comparar bandas entre sí.

Además, DRGN KING suena a lo que una orgía de personas drogadas debe sonar. Es caótico, es estúpido. Es diferente, pero no de forma aterradora, sino genial. ¿Un productor de hip-hop que trabajó con los Roots, algo de grunge y un video musical con capas de lentejuelas? Venga.

El álbum Paragraph Nights de DRGN KING saldrá a la venta el 22 de enero con Bar None Records. Ve el video de su sencillo “Holy Ghost”.

 

@TheBowieCat

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