FYI.

This story is over 5 years old.

Actualidad

Entrevistamos al director de 'Hackers' a veinte años de que estrenó su película futurista

Aunque ya nadie usa patines en línea, muchas de las cosas que planteó Iain Softley en 1995 se han vuelto algo cotidiano y peligroso.
22.9.15

Este artículo fue publicado originalmente en Motherboard, nuestra plataforma de ciencia y tecnología.

El 15 de setiembre de 1995 se lanzó Hackers en los cines; hubo poca anticipación y en taquilla recuperaron menos de la mitad de lo que costó su producción total. Pero la historia de un grupo de hackers de la secundaria (con nombres que sonaban bien, como "Zero Cool" y "Acid Burn") que luchaban contra la conspiración de una gran corporación encontró una segunda vida en los clubs de video, transformándose en una película de culto luego de dos décadas.

Publicidad

Dirigida por Iain Softley (quien había dirigido previamente la dramatización de Los Beatles llamada Backbeat y que luego dirigió K-PAX y The Skeleton Key), el film tiene todo tipo de personajes: estaba el rompe corazones Jonny Lee Miller, había una punk desconocida llamada Angelina, estaba el medianamente famoso Fisher Stevens. Mathew Lillard aparece ahí, también está Marc Anthony. Todos andan sobre patines en línea o skates. Probablemente es la película más noventera de todos los tiempos.

Pero pese a que sucede en una época de cabinas telefónicas y módems que suenan "reeeeee-unnnhhhhhh!" es también un retrato profético de las próximas promesas y peligros de aquella red conocida como internet.

Hablé hace poco con Softley sobre el aniversario número 20 de la película.

VICE: ¿Hace cuánto que viste Hackers?
Iain Softley: La vi hace 3 semanas por primera vez luego de 20 años. Estaba checando la copia para una función en Londres. Fue entretenido. Habían cosas que se veían viejas, que no se mantuvieron tan actuales como otras, pero hay otras que se mantuvieron actuales y me tienen muy satisfecho.

¿Cuáles en particular?
La visualización del mundo, el sentimiento que ellos estaban en esta pandilla contra-cultural, la recreación tridimensional dentro de sus cabezas. Supongo que esperaba que estas cosas se mantuvieran, pero lo que más me sorprendió fue la historia… es como si hubiesen sido una banda de rock and roll. Recién había hecho Backbeat y ese era un momento contracultural que ocurrió 20 o 30 años antes. Estaba intentando anticipar que estábamos en la cúspide del nuevo rock and roll o algo así.

Publicidad

Aquel sentimiento resonó en mí, especialmente cuando salió la película. Ahora tengo 34 años y Hackers apareció cuando tenía 14. Fue una película muy importante para los adolescentes de esa época.
Yo tenía una sobrina de 15 en ese tiempo y ella me decía que las personas de su escuela veían la película una y otra vez porque no había nada más para personas de esa edad. Eran películas de niños, películas familiares o películas para adultos. No había nada como Twilight o Harry Potter o Los Juegos del Hambre, películas que eran para jóvenes entre sus primeros y medianos años de adolescencia, tanto como para cualquier persona. Quizás por eso Hackers tiene longevidad. Y porque es ligeramente aspiracional. Los adolescentes necesitaban encontrar un escape a las restricciones de sus hogares y escuelas, otro mundo en el que pudieran vivir, como los niños que escuchaban radio pirata y LPs en sus habitaciones mientras sus padres estaban en el primer piso.

También era un tiempo donde no sabíamos que sería de internet y ustedes le dieron esta peligrosa estética punk. Cuando estabas haciendo la película, ¿proyectaste que internet se vería como se ve ahora?
Mi punto de partida fue: ¿Cómo hacer que algo que es invisible (el movimiento de datos, el viaje de las conexiones electrónicas, la exploración electrónica, errar a través del laberinto) sea visible?

Una escena de Hackers. Gif por Sarah Jeong.

Esto fue un gran desafío y una de las cosas que me atrajeron. Vi la posibilidad de crear algo imaginativo. Y mientras se nos ocurrían esas ideas (las que fueron inspiradas por un gran número de cosas, como las secuencias de 2001 cuando iban camino a Jupiter o incluso el color negro alrededor de la estación espacial) hicimos mucha investigación con personas que intentaban, en ese tiempo, anticiparse a las posibilidades y ellos vieron esta posibilidad de crear interfaces que fueran visuales, que fueran fáciles de usar. Esto me hizo darme cuenta que íbamos en el camino correcto, porque la gente ya se estaba moviendo en esa dirección. En ese tiempo las personas nos criticaban diciendo que nuestra visión era muy descabellada, que nunca veríamos nada más que blanco y negro en una pantalla.

¿Hubo otros acercamientos que consideraste al mostrar lo que sucede dentro de una computadora?
Justo al comienzo, cuando la cámara vuela sobre Nueva York, tuve la idea de cambiar la ciudad a una placa de circuitos. De hecho construimos una placa de circuitos basada en este paisaje arquitectónico. Tomé una fotografía y se la di a los modelistas y ellos la reprodujeron, entonces hay una fluida transición cuando el protagonista está llegando a Nueva York y ve la cuidad como un potencial patio de recreo.

Publicidad

Fisher Stevens utiliza anteojos 3D en la película. Esa era la próxima tecnología y luego se desinfló y ahora quizás está de vuelta ¿Hubo otras tecnologías a las que les seguiste la pista que iban a ser la próxima gran tecnología y no lo fueron?
No creo que hubiera muchas. Una de las cosas que intentamos anticipar e ilustrar no era tanto la tecnología, sino cómo la tecnología era un fetiche, de la misma forma en que las personas veían a sus guitarras como un fetiche. Nuestros personajes llevaban sus laptops atados con correas de guitarra, le ponían stickers como los que pondrías en una guitarra, entonces ya no eran trozos grises de tecnología. Era un mundo donde ellos querían poder comunicarse con los demás y eso sucedía en las salas de chat como ahora ocurre en Facebook y los medios sociales. Creo que los patines en línea (risas)… pasaron a la historia rápidamente.

También hablaba un poco sobre cómo iba a ser internet.
Puedo ver estas conexiones en el tiempo entre, por ejemplo, la cultura hippie y la idea de libertad y el ser pioneros, la idea que internet iba a ser una frontera libre donde todo era igualitario y no existirían las restricciones del mundo convencional. Muchos de los pioneros en tecnología que crearon el fenómeno de Silicon Valley provenían desde este espíritu del distrito de Haight-Ashbury y del San Francisco de los años 70.

"Todo ha sido puesto en una caja y vendido. Eso somos ahora, es un hecho"

Estaba leyendo el otro día que los primeros aparatos que te permitían conectarte a los teléfonos de larga distancia y saltarte ciertos pagos eran vendidos en los conciertos de Grateful Dead. Y esto sucedía parcialmente porque había una conexión entre la naturaleza de expandir tu mente, las posibilidades sin límites y el movimiento sicodélico de los 70. Ha sido transpuesto en lo que nosotros llamamos una cultura ciberdélica. Fíjate en la película, tenemos un club llamado "Cyberdelia".

En retrospectiva, ¿Qué cambiarías de la película si la hubieses hecho hoy?
Quizás más detalles en el mundo dentro de la compañía y cómo el oficial de seguridad (La Plaga, en el papel de Fisher Stevenes) estaba jugando para ambos lados, porque creo que eso es bastante visionario. La idea que las personas a cargo de los sistemas de seguridad provienen de las comunidades de hackers. Eso sucede, por lo que tengo entendido. Era muy fácil cometer crímenes porque nadie entendía ese mundo.

Los comienzos de internet tienen asociada una libertad que ahora está perdida.
Todo ha sido puesto en una caja y vendido. Eso somos ahora, es un hecho. No quiero hacer un juicio de valor sobre esto. El acceso gratuito es una muestra para engacharte y hacer que te suscribas, cada vez más. Entonces no creo que se haya desarrollado de la forma en que las personas esperaban, pero quizás esto nunca fue realista o posible.

En los últimos años los grupos de hackers han llegado a las noticias, ya sea el hack a Ashley Madison o lo que sea que Anonymous esté haciendo. ¿Esperabas esto?
Estaba claro que podía ser posible. En la película hay una competencia donde el blanco es el oficial del servicio secreto interpretado por Wendell Pierce; ellos están intentando encontrar maneras de cerrar su perfil en línea, haciendo más difícil que él pueda moverse en el mundo real. Creo que las personas pensaban que esto no era posible, que no podías acceder a los datos de una persona y básicamente tomar control de ellos. Las personas en la película no hacían nada por ganar dinero; ellos estaban explorando con curiosidad, trazando nuevos territorios y mirando que pasaba. Pero había un reconocimiento que íbamos a vivir más y más en internet y que nuestros datos iban a ser guardados ahí, lo que inevitablemente llevaría a las personas a cometer crímenes como los que ya se han cometido.

Cuando haces la secuencia de "hackea el planeta", se sugiere que una nueva comunidad global está floreciendo.
Somos más globales y ciertamente las personas están haciendo conexiones con personas de distintos países y entendiendo sobre estas personas. Está siendo cada vez más difícil que los regímenes alrededor del mundo excluyan información a sus habitantes sobre qué está pasando realmente. Se han hecho intentos, pero siempre habrá formas de encontrar esa información porque es universalmente accesible.