world series of beer pong

Disfraces, fiesta y premios gordos: así es el Mundial de Beer Pong en Las Vegas

Hablamos con uno de los participantes del campeonato del mundo de Beer Pong, que en su última edición reunió a más de 500 jugadores en Las Vegas... y ofreció un premio de 45 000 euros al ganador.
26.7.16
Foto: privat

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Una pelota de ping-pong, una mesa, varios vasos y muchos litros de cerveza: así de simple es jugar al Beer Pong para pasar un buen rato con los colegas y, de paso, acabar con una buena turca. Y ojo, porque además de ser un magnífico pasatiempo, es también un deporte.

Las competiciones de Beer Pong todavía están en una fase evolutiva entre el entretenimiento de los adolescentes proletarios y la vanguardia de los amantes del deporte. Como podrás imaginar, las World Series of Beer Pong —los campeonatos mundiales de esta 'especialidad'— son una mezcla entre las fiestas universitarias más locas y una reunión de borrachos profesionales.

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Para comprender lo que se coció en Las Vegas —donde el primer clasificado se llevó 50 000 dólares, unos 45 000 euros— durante el fin de semana del torneo hablamos con Martin Wagner, miembro del Beer Pong Club Franken y uno de los mayores cracks de la disciplina en Alemania.

VICE Sports: ¡Hola Martin! ¿Cómo va esa resaca después del finde en Las Vegas?

Martin Wagner: Jaja, pues bien porque, aunque más de uno pueda quedar decepcionado, resulta que en las series mundiales se juega con agua en las copas. Por supuesto, fuera hay bares, licorerías y toda la parranda que puedas imaginar, pero durante la Copa del Mundo no se juega con cerveza.

¿Y qué sentido tiene el Beer Pong sin la cerveza?

Durante años fue solo un juego, pero ahora toda ha cambiado. Me acerqué a la vertiente competitiva y ahora entrenamos hasta cinco veces a la semana antes de un torneo.

Durante las World Series nadie está obligado a beber alcohol. La cosa es que las primeras cervezas aún pasan bien, pero un borracho no llegará muy lejos. Hay jugadores de gran talento que fracasan por beber demasiado, pero al menos se divierten.

¿Se puede ser un buen jugador sin ser un borracho?

Por supuesto. Los buenos jugadores jamás beben durante el torneo. Es cierto que hay gente que se apunta solo para pasarlo bien y beben porque sí, pero quien piensa en pasar rondas deja la cerveza a un lado.

¿Cómo te clasificas para las World Series?

En total hemos viajado seis de nuestro club; mi pareja y yo hemos viajado con todo pagado junto a otros dos. El otro equipo ha llegado en calidad de campeón de Alemania. Decir que nos hemos clasificado, sin embargo, no sería preciso, ya que realmente hay que pagar cuota de inscripción.

¿Entonces puedes pagar la inscripción, como en el póker?

Sí, había 287 equipos apuntados y un total de 574 jugadores al inicio del torneo. Nosotros pagamos 399 dólares por todo: la entrada a la competición y cuatro días de hotel en la ciudad.

¿En el club, viajáis mucho para hacer torneos?

Bastante. El último año nos hemos desplazado mucho por Alemania, Austria y Suiza. Si quieres, cada fin de semana hay algún torneo al que acudir. Quizás hicimos más de 8 000 kilómetros en viajes.

Por increíble que parezca, el objetivo del Beer Pong en realidad es no beber

¿Cuál es la principal atracción del Beer Pong?

La mayoría de gente lo hace para pasar un buen rato. La idea de hacer un torneo está muy bien, ya que por fin puedes decir que eres muy bueno en algo y seguir mejorando tus habilidades a base de tragos y resistencia.

Además, es una actividad que crea comunidad: somos un club pequeño, pero a lo mejor se pasan unas 50 o 60 personas por cada torneo que montamos, y diez de nosotros viajamos bastante para competir.

¿En Europa se puede competir sin beber?

No estamos lejos de que sea así, pero en Europa el factor diversión y entretenimiento todavía es más fuerte que la competición atlética en sí. La mayoría de participantes no piensan en si van a llegar muy lejos o no, así que todavía beben a saco. Por cierto, hay que recordar que el verdadero objetivo es beber lo menos posible, porque eso quiere decir que vas ganando.

¿Cuánto bebe un jugador según las normas oficiales del juego?

En nuestros torneos no mucho: se juega siempre dos contra dos y en total hay diez vasos pequeños. La mitad son de agua y la otra mitad suman en total medio litro de cerveza. Como veis, no es demasiado, y más si tenemos en cuenta que muchos de los participantes son tipos que beben mucho.

El factor diversión pesa muchísimo y eso se nota en el colorido de los campeonatos

¿Hay mujeres que compitan?

En las Series Mundiales de Las Vegas había algunas chicas. Me acuerdo de una en particular que medía dos metros… y por supuesto tenía un mejor ángulo para acertar en el vaso. Jugó muy bien y además era divertida, ya que cada día iba con una peluca distinta.

Parece una mezcla de carnaval y el bar de la esquina…

Hay mucho colorido; piensa que los americanos siempre están con eso de repartir premios al tipo con mejor disfraz. No es algo a tomarse a la ligera, porque según que pintas lleves puedes sacar alguna ventaja en el juego: primero, porque puedes distraer al oponente; y segundo, porque algún elemento del disfraz puede ser útil para rechazar los tiros del rival.

¿Algún ejemplo?

Hay equipos con mujeres muy ligeras de ropa que buscan la distracción del rival.

Vaya, ¿y cómo os fue el torneo?

Quedamos en el puesto 97, que no está mal. Arriba de la clasificación era todos estadounidenses, y es normal… piensa que allí hay un puñado de jugadores que pueden vivir del Beer Pong, porque hay bastantes eventos y los premios rondan los 10 000 y 15 000 dólares en metálico.

Aquí es donde las leyendas del Beer Pong se retan durante horas y horas…

Pero a ver, ¿realmente esto es un deporte?

¡Por supuesto que sí! En Europa todavía queda mucho camino por recorrer y hay que ver que forma toma. La mayoría de jugadores tienen menos de 30 años, son jóvenes, y en países como Estados Unidos hay tipos que con 50 años siguen dándole a la pelotita. No sé si yo estaré para jugar a esto con 40 años… ¡pero nunca se sabe!

Vale, pero al final es un deporte que tiene mucha relación con la escena nocturna…

Sí, el factor diversión está allí en un primer plano, pero yo por ejemplo no puedo con los nervios antes de jugar una partida. Otro factor que tiene es que viajas mucho y además conoces la noche de otras ciudades. Al final, cada uno hace lo que le viene en gana y se lo toma más o menos en serio.

¿Qué tal las fiestas con el club?

Pues geniales, porque al final siempre es una celebración y si juegas a beber siempre 'ganarás'. Lo mejor del juego es que es libre, al final de cada partida con los colegas puedes decidir si seguir jugando o parar de beber.

El autor de esta entrevista está en Twitter, pero no te preocupes porque deja de jugar al Beer Pong cada vez que tuitea: @BeneNie