Conociendo la gravedad de los recientes casos de dopaje surgidos en el mundo del atletismo, del escándalo de Rusia y de los problemas en curso con los sistemas antidopaje en todo el mundo, lo normal parecería que el acceso a las instalaciones de Río estuviera controlado por cientos policías y por controles de identidad en cada puerta.Pero no es así.Dentro del laberíntico edificio, que pertenece al Instituto de Química, hay unos nuevos y brillantes laboratorios de análisis construidos para la detección de multitud de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, de sus siglas en inglés). Durante los Juegos Olímpicos de 2016, los laboratorios llevarán a cabo en apenas un mes la misma cantidad de tests que podrían hacer en un año: hasta 6.000 atletas pasarán por las instalaciones.Teóricamente, al menos.Más deportes: Parkour en Chernóbil; ¿aventura increíble o locura absurda?
Ésta es la forma que tienen 45 millones de dólares. Foto de Donna Bowater
Entrada del Comité Olímpico Internacional en Lausana, Suiza. Imagen vía WikiMedia Commons.
Instalaciones de la Agencia Mundial Antidopaje. Foto de Christinne Muschi, Reuters.
El personal del laboratorio antidopaje de Río deberá afrontar un reto mayúsculoen los JJOO 2016. Foto de Donna Bowater.
- El principal laboratorio de control de dopaje de Rusia, ubicado en Moscú, estuvo involucrado en un "encubrimiento generalizadode pruebas de dopaje resultados positivos". Esto incluía la "destrucción intencional y maliciosa" de 1.417 pruebas que un equipo de la WADA había solicitado específicamente que se mantuvieran intactos.
- Atletas y entrenadores rusos sobornaron a funcionarios antidopaje para encubrir pruebas que habían dado positivo. Los funcionarios deportivos rusos extorsionaron a atletas bajo investigación para que hicieran lo mismo.
- La policía secreta rusa tenía instalaciones antidopaje infiltradas y no reconocidas en Moscú y Sochi que afectaron a "la imparcialidad, el juicio y la integridad" de las pruebas antidopaje.
La atleta rusa Mariya Savinova, ganadora de una medalla de oro en los juegos olímpicos de Londres 2012. Hoy, la sombra del dopaje plana sobre su rendimiento. Foto de John G. Mabanglo, EPA.
La ciudad de Río de Janeiro ultima su preparación para los JJOO de 2016. Foto de Sergio Moraes, Reuters.
El verano de 2016 está llegando: los tiempos para el laboratorio antidopaje brasileño se agotan. Foto de Maxim Shipenkov, EPA.