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Elecciones 2019

Así resistirán los activistas por los derechos de las minorías la llegada de VOX al Congreso

"VOX fomenta, defiende y construye su relato sobre el modelo único ejemplar por excelencia del capitalismo: el hombre blanco cishetero capaz... y español".

por Daniel Seijo
10 Mayo 2019, 4:00am

Fotografía por Daniel Jordán Pompa/VICE

Ultras pertenecientes a organizaciones neonazis, negacionistas del cambio climático, racistas, xenófobos, abanderados de la misoginia... Todo tipo de perlas políticas han pasado a dibujar finalmente los cargos electos de un partido, que parece dispuesto a asentarse en el tablero parlamentario de nuestro país para dar comienzo a una reconquista de valores sociales involucionistas que a estas alturas de nuestra democracia creíamos ya totalmente olvidados.

La dinámica en los discursos de campaña de VOX, augura sin duda alguna una alargada sombra de conflictividad para la convivencia en nuestro país que tal y como señalan desde la asociación LGTBI de Santiago de Compostela Ultreia, ha pasado a suponer ya con sus resultados electorales una amenaza real y directa para los derechos de muchas personas: "La llegada de VOX supondrá un retroceso a nivel social e institucional, existe el riesgo de que normas como la Ley de identidad de género estatal o la Ley contra la LGTBIfobia, corren riesgo de no ser aprobados. A esto debemos sumarle las declaraciones de algunos de sus representantes rechazando el matrimonio entre personas del mismo sexo o su comparación entre las cirugías de las personas trans con las operaciones de cirugía estética. No quieren que el colectivo LGTB exista, porque en el fondo no quieren disidentes. Quieren lo que ellos entienden como personas 'normales': acríticas con sus políticas ultraconservadoras y ultranacionalistas."


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La ruptura del consenso social heredado de la Transición acerca de un antifascismo de perfil bajo, pero al menos en cierta medida presente, ha pasado a suponer una conminación inminente para muchos sectores de nuestra sociedad que observan como de nuevo los discursos políticos y sociales pasan a centrarse abiertamente en el debate sobre la legitimidad de las políticas dirigidas a garantizar los derechos de estas minorías, cabe destacar entre estos colectivos a algunos especialmente vulnerables al discurso ultra como pueden ser en nuestro país los migrantes o las personas racializadas.

Tal y como señalan abiertamente desde SOS Racismo A Coruña: "La llegada de VOX al parlamento supondrá estar incómodas en este país. No podemos permanecer cómodas con un partido racistas en las instituciones, un partido que no quiere personas migrantes. Sin duda tendremos más complicaciones de las que tenemos ahora, habrá más miedo, ya que esto también podrá suponer cambios en las leyes que hagan más difícil la vida. Pensamos que también habrá más mensajes y delitos de odio. Para nosotros y nosotras es una amenaza para el bienestar y salud colectivo que un partido que fomenta el uso de las armas y el discurso del odio a las personas migrantes tenga representación parlamentaria".

"La llegada de VOX al parlamento español es una malísima noticia, pero no nos sorprende, el terreno estaba abonado para que este tipo de fuerzas nazcan y se reproduzcan"

Una sensación de amenaza representada por los 24 parlamentarios de la ultraderecha, que tampoco duda en mostrar Basha Changuerra desde la comunidad para mujeres afrodescendientes y racializadas de habla hispana Afroféminas: "VOX fomenta, defiende y construye su relato sobre el modelo único ejemplar por excelencia del capitalismo: el hombre blanco cishetero capaz... y español. Todo lo demás son excepciones a la normalidad y estas excepciones son tratadas con desprecio y condescendencia: mujeres, personas racializadas, comunidad LGTBIQ+, personas con diversidad funcional, nacionalidades varias… Directamente no lo entienden. Para ellos el ciudadano de pleno derecho es su estándar y todo lo demás es un problema a solucionar."

En la misma línea de alerta ante la amenaza del partido ultraderechista se expresa Youssef M. Ouled, miembro de Es Racismo, si bien desde esta plataforma señalan que está escalada en el discurso político contra las minorías no los ha cogido por sorpresa: "La llegada de VOX al parlamento español es una malísima noticia, pero no nos sorprende, el terreno estaba abonado para que este tipo de fuerzas nazcan y se reproduzcan. En tiempos de crisis la historia nos ha mostrado que siempre se recurre al racismo para crear un culpable y el 'Otro', el racializado, siempre fue la mejor baza para ello. Ante eso la solución es una, la autoorganización de las personas racializadas en una lucha contra el sistema, liderada por ellos y apoyada por sujetos y fuerzas aliadas, se trata de hacer resistencia y generar respuestas que hagan daño a este sistema racista".

Tras las banderas de España utilizadas como arma electoral, los guiños a las tradiciones o la simbología referencial a la reconquista, VOX esconde un discurso muy similar al ideario propio de las formaciones de ultraderecha que hoy recorren amenazantemente Europa sembrando de odio y populismo mal entendido la política de la Unión. Tal y como nos asegura Alessandro Zara, miembro de la plataforma No es Cultura que lucha por la eliminación de la excepción del toro de la Ley de Protección Animal, la irrupción de VOX supone un serio contratiempo y una seria amenaza de retroceso para el conjunto de las luchas sociales de nuestro país, entre ellas algunas tan aparentemente alejadas del tradicional eje izquierda/derecha como lo puede ser el animalismo: "La llegada de VOX supone para nosotros la misma involución que supone para toda la sociedad española. VOX no es el primer partido que apoya explícitamente prácticas que involucran el maltrato animal como la tauromaquia y la caza. Tenemos que recordar que el Ministro Wert en su primera intervención parlamentaria propuso el repotenciamiento de la tauromaquia casi como una solución a todos los problemas de España. Y que luego se aprobó el Plan Pentauro y la Declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial. Pero al llevarlo VOX en su programa como una conditio sine qua non del 'español de bien', los demás partidos de derecha y de centro se han abocado a competir por la mayor defensa del maltrato animal institucionalizado. Tienen poco tiempo co-gobernando en Andalucía ya están en proceso de declarar las rehalas y la montería Bien de Interés Cultural. ¿Que harán en cuatro años?".

"Con un discurso provocador ya inserto en la sociedad y la garantía de un escenario como el parlamento español para difundirlo, VOX parece garantizarse definitivamente un foco de atención continuo durante los cuatro años que dure la legislatura actual"

Santiago Abascal y gran parte de los militantes y simpatizantes de su formación, parecen volver a sentir tras sus resultados electorales que uno puede defender en público un discurso ultra y rupturista con los consensos sociales básicos en el estado español, sin que la condena social existente hasta el momento tenga ya un efecto real sobre el devenir de los resultados políticos de la formación. Gracias a la degradación constante de nuestra democracia, las propuestas directamente anticonstitucionales y ultraderechistas de dicha formación, ya no desafinan a oídos de unos votantes demasiado acostumbrados a la exageración del discurso y la confrontación dialéctica como arma política frente al adversario.

Con un discurso provocador ya inserto en la sociedad y la garantía de un escenario como el parlamento español para difundirlo, VOX parece garantizarse definitivamente un foco de atención continuo durante los cuatro años que dure la legislatura actual. Pocos son los que dudan a estas alturas de la capacidad del partido ultraderechista para contaminar el debate político español y a la espera de poder llegar a medir las consecuencias reales para la sociedad del trabajo parlamentario de los diputados de Santiago Abascal, el conjunto de los colectivos sociales parecen prepararse para una defensa a ultranza de los derechos hasta ahora obtenidos.

Entre ellos destacan espacios de confluencia que luchan para erradicar el fascismo institucional y callejero, como La Coordinadora Antifascista de Madrid. Para ellos, la llegada de VOX al parlamento no parece variar su lucha: "A lo largo de toda nuestra trayectoria nos hemos encontrado con muchos partidos que sin necesidad de denominarse de extrema derecha han actuado en la práctica como tal. Hemos sufrido su represión y su pasividad ante expresiones fascistas de partidos y asociaciones de corte claramente neonazi. Seguiremos trabajando en las calles con movilizaciones, charlas, y acciones para frenar el auge de la extrema derecha y denunciando la corrupción del Régimen. Esto nos sirve para analizar en clave de barrios y pueblos dónde debemos hacer más hincapié para seguir trabajando con nuestro objetivo, que no debe ser otro que el de construir una conciencia antifascista."

Desde la apuesta clara por la ilegalización de VOX por parte de Afroféminas —"Cualquier partido que promueva, defienda o promulgue ideas que atenten contra los Derechos Humanos no debería ni poder inscribirse en el registro"—, o el discurso en la misma línea de SOS Racismo A Coruña —"Un partido que fomenta el uso de las armas, el discurso del odio a las personas migrantes entre otros mensajes, no puede ser legal"— hasta la apuesta por la concienciación social de Ultreia y su negativa a ilegalizar a los partidos ultraderechsitas —"Es probable que la ilegalización les de más fuerza por su posterior condición de mártires de la causa española. Creemos que esto tiene que erradicarse a través de la formación y la información de la sociedad en la que vivimos, por la concienciación de que hay unos derechos fundamentales que tienen que ser respetados. En el fondo, el surgimiento de estos grupos hace ver que esa burbuja en la que vivíamos era frágil, que hay gente en la que siguen existiendo prejuicios contra la diversidad en general, y que la lucha tiene que continuar"—, gran parte de los colectivos sociales de nuestro país parecen tener ciertamente claro que la llegada de VOX los enfrenta a un nuevo escenario, una realidad en la que el parlamento español puede ser utilizado ampliamente como una tribuna desde la que atacar directamente a las diferentes causas sociales que estos defienden.

"Nunca antes la amenaza había sido tan directa, ni la sensación de alarma y unidad frente al agresor había sido tan amplia"

A la espera de la formación definitiva de un nuevo Gobierno y la puesta en marcha de una legislatura que sin duda alguna parece marcar un antes y un después para la política de nuestro país, los colectivos sociales del estado español refuerzan ya sus ideas y discursos de cara a lograr con ellos concienciar a la ciudadanía acerca de la amenaza a la que se enfrenan y la clara necesidad de sus proyectos frente a un partido que únicamente los considera mamandurrias al servicio de la izquierda. Nunca antes la amenaza había sido tan directa, ni la sensación de alarma y unidad frente al "agresor" había sido tan amplia.

Bien por la vía legal o mediante la confrontación pública y directa de ideas, el ejemplo de la bola devuelta por el colectivo LGTBQ a VOX con el uso de Gaysper como símbolo de la lucha contra la intolerancia, parece haber supuesto tan solo un aviso de lo que le espera al partido de Abascal en su pequeña cruzada contra los colectivos sociales y minorías de nuestro país. Y es que puede que en un estado ciertamente abierto, su propio discurso intolerante sea finalmente a largo plazo su principal debilidad política.

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