Feminisme

Qué pasa si tomas la píldora del día después con demasiada frecuencia

A pesar de los rumores que los vinculan con una letanía de efectos secundarios, el uso de los anticonceptivos de emergencia está en auge.
31.5.18
píldora del día después
Foto vía Stocksy/Joselito Briones

Diversos estudios demuestran que el uso de la píldora del día después entre adolescentes se multiplicado por dos en los últimos diez años. A nivel básico, es una noticia genial: ¡tres hurras por la prevención de los embarazos no deseados y por que las mujeres tomen las riendas de sus propios derechos reproductivos (por unos 20 o 30 euros en España) con solo una visita a la farmacia más cercana!

Pero a un nivel algo más preocupante, las investigaciones muestran que las adolescentes tienen ahora más probabilidades de confiar en la píldora del día después como método anticonceptivo. En lugar de tomar la píldora o usar condones, cada vez más adolescentes optan por el Plan B como red bajo sus acrobacias sexuales.


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Aunque prácticamente todas las demás opciones de contracepción resultan mucho más económicas y convenientes, puede llegar a comprenderse que los anticonceptivos de urgencia hayan pasado a la categoría de "es una emergencia, pero probablemente podría haberla evitado".

Una búsqueda rápida en Google nos confirma que la píldora del día después es 100 por cien fiable, las universidades más prestigiosas del mundo nos dicen que las ventajas de la píldora del día después son mucho mayores que los inconvenientes y las empresas de investigación hacen hincapié en que pueden usarse con tanta frecuencia como se desee sin sufrir ningún efecto secundario grave.

En su gran mayoría, todas estas preocupaciones se fundan en la elevadísima dosis de hormonas que contiene la píldora del día después

Sin embargo, durante muchos años la píldora del día después se ha vinculado a varios asquerosos rumores. Se la ha declarado culpable de la aparición de coágulos sanguíneos, cáncer, enfermedades cardíacas y (como era de esperar, dentro de las comunidades provida) abortos. Pero quizá la preocupación que más destaca entre las especulaciones llenas de pánico que pueblan internet y otros medios en torno al Plan B sea la que insinúa que afecta a la capacidad de las mujeres para quedarse embarazadas en etapas posteriores de su vida.

En su gran mayoría, todas estas preocupaciones se fundan en la elevadísima dosis de hormonas que contiene la píldora del día después: una dosis de Plan B One-Step (u otras marcas también comunes) contiene 1,5 mg de levonorgestrel, que aporta una dosis en torno a 12 o 13 veces superior a la dosis hormonal total que contienen las píldoras anticonceptivas normales. Teniendo en cuenta la cantidad de mujeres que desconfían firmemente de los anticonceptivos hormonales, no podemos culparlas por comparar impulsivamente el concepto "montones de hormonas" con "arruinar mi vida".

Quizá tú seas una de las afortunadas que ha probado el Plan B y se ha sentido feliz con el resultado, o quizá seas como yo y pasaste a convertirte en una inflamada, exhausta y emocionalmente sensible catástrofe durante los tres meses siguientes a tomar la píldora del día después, lidiando con un adorable pack completo que incluía depresión, ansiedad y fatiga. O quizá para ti fue incluso peor que para mí, como una usuaria de drugs.com que explica que se sintió tan increíblemente enferma que no podía hacer vida normal y se vio obligada a soportar la desagradable sensación de que sus "órganos estallaban".

Si tomar la píldora del día después puede transformarte básicamente en un lodazal humano, ¿qué puede pasar con tu cuerpo si la tomas varias veces a lo largo de unos pocos meses? ¿Realmente está libre de efectos secundarios, como reza su publicidad, independientemente de las veces que la uses, o algunas de las dramáticas preocupaciones en torno a este anticonceptivo de emergencia son realmente fundadas?

"Los efectos secundarios de las hormonas —náuseas, mareo y malestar— pueden cambiar tu calidad de vida simplemente por hacer que te sientas mal, y la depresión es otro gran problema añadido"

"Todos los rumores que hayas oído acerca de la píldora del día después son completamente falsos", afirma la Dra. Charlotte Wilken-Jensen, Directora del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Hvidovre, en Dinamarca. "Todas las fórmulas de las píldoras del día después aconsejan tomarla solo una vez por ciclo, pero en realidad se pueden tomar cada vez que tengas sexo sin protección. Aunque no hay duda de que, si se toma más de una vez, los riesgos de padecer efectos secundarios aumentan".

Las mismas palabras "efectos secundarios" suelen encender la alarma, pero ¿qué sucede con ese horripilante 'nunca podré quedarme embarazada' que plaga los foros de internet?

"La píldora del día después no afecta en absoluto a las posibilidades de quedarse embarazada en un momento posterior de la vida", afirma la Dra. Wilken-Jensen. "No obstante, los efectos secundarios de las hormonas —náuseas, mareo y malestar— pueden cambiar tu calidad de vida simplemente por hacer que te sientas mal, y la depresión es otro gran problema añadido. No resulta agradable de ninguna de las maneras".

Pues no, sentirse como una ballena somnolienta y malhumorada durante unos meses no es nada agradable, precisamente por eso tomamos la píldora del día después tras un buen revolcón en la era. Si te cascas demasiados gintonics o te metes unas rayitas de más de alguna sustancia blanca en polvo antes de embarcarte en una experiencia sexual, es posible que tu resaca reduzca la efectividad del chute de hormonas que te metas después.

"El sexo sin protección fruto del abuso de sustancias es un problema muy extendido", afirma la Dra. Wilken-Jensen con un suspiro. "Por fortuna, las sustancias no influyen demasiado en los efectos secundarios a largo plazo, pero pueden provocar vómitos o dolor estomacal severo a causa del alcohol o las drogas. Y eso definitivamente afecta al modo en que funciona la píldora, porque si vomitas o tienes diarrea no funciona con la misma eficacia, o puede no tener siquiera oportunidad de funcionar antes de salir de tu cuerpo. Por lo demás, no hay interacción alguna entre las drogas o el alcohol y la píldora del día después".

"Los fármacos empleados en los nuevos tipos de anticonceptivos de emergencia, especialmente el levonorgestrel, no afectan al desarrollo de coágulos sanguíneos o enfermedades cardíacas"

Pero, ¿qué pasa con todo lo demás, como los coágulos sanguíneos y las enfermedades cardíacas? Muchas marcas de anticonceptivos orales siguen advirtiendo a las mujeres que los coágulos sanguíneos y los problemas cardíacos podrían suponer un problema para ellas si ya cuentan con un historial familiar médico que incluya dichas dolencias.

Aunque algunas personas temen que una dosis extra-fuerte de hormonas podría incrementar la susceptibilidad ante dichos problemas, la Dra. Wilken-Jensen insiste en que no es cierto. "Los fármacos empleados en los nuevos tipos de anticonceptivos de emergencia, especialmente el levonorgestrel, no afectan al desarrollo de coágulos sanguíneos o enfermedades cardíacas", asegura. "Las píldoras más antiguas contenían estrógeno y eso sí que implicaban riesgos de desarrollar coágulos, igual que los anticonceptivos orales, pero actualmente ya no se utilizan en Europa ni en Escandinavia, y muy poco en EE. UU.".

Puede que no experimentes ninguno de estos efectos secundarios, pero si los sufres, ten en cuenta que solo es una sensación temporal

Por último, pido disculpas a todos los fanáticos religiosos del mundo, pero la píldora del día después no tiene nada que ver con el aborto. "Es muy importante hacer hincapié en que no se trata de una herramienta para abortar", indica la Dra. Wilken-Jensen. "Si el óvulo ya ha sido fecundado, la píldora del día después no funciona, porque su misión consiste en posponer la ovulación. Sinceramente, nadie sabe a ciencia cierta cómo funciona, pero sabemos que, en resumidas cuentas, eso es lo que hace".

Así que… ¡buenas noticias, chicas!: optar por un Plan B como los M&M's no es malo para la salud, siempre y cuando estés preparada para sentirte probablemente como una mierda conforme tu cuerpo lucha contra un tsunami de hormonas. Puede que no experimentes ninguno de estos efectos secundarios, pero si los sufres, ten en cuenta que solo es una sensación temporal. Es una mierda pero, oye, al menos estarás a salvo a largo plazo.