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Defensores de los derechos animales salvan... ¡una tilapia!

Los activistas dijeron que si el pez hubiese sido un perro o un gato, habrían sido aclamados como héroes.
Photo via Flickr user Rogerio da Silva

Ya sabes cómo dice el dicho: dale un pescado a un hombre y comerá un día, pero enséñale a pescar y será acosado por los defensores de animales, le quitarán el pez y lo arrojarán de regreso al agua. O por lo menos eso fue lo que le sucedió a Bob Hope cuando él y su familia intentaban pescar en un parque público en St. Petersburg, Florida durante el fin de semana pasado.

Hope le dijo a ABC Action News que se encontraba disfrutando un bello día de pesca, cuando la tarde se vio interrumpida por un grupo de protestantes. Comenzó, dijo, cuando un niño de ocho años se acercó para decirle que los peces sentían dolor y que estaba lastimando a sus presas. Entonces las cosas se pusieron peor cuando los amigos —adultos por cierto— del niño llegaron y empezaron a atacar verbalmente a Hope, sus padres y su hijo de un año.

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"Miré al niño y dije, 'Respeto tu opinión, pero no la comparto y vamos a seguir pescando", dijo Hope a WTSP. "Entonces seis o siete personas nos emboscaron diciendo que lo que hacíamos estaba mal y que lastimábamos al pez". Hope dijo que su madre puso un pie para proteger uno de los peces que había atrapado su esposo y entonces uno de los manifestantes retiró su pierna antes de arrojar el pez al agua. ("La pesca provoca dolor a otros seres", gritó el activista Mike Leaming mientras la señora Hope grababa la confrontación.)

Los activistas, miembros de la organización Direct Action Everywhere, dicen que son héroes por salvar un pez de casi 2 kilos. "Si se hubiese tratado de un perro o un gato, seríamos etiquetados como héroes, pero como salvamos a un pez, todos intentan hacernos quedar como unos monstruos", dijo Kayla Leaming a WFLA. (El hijo de los Leaming es quien comenzó la confrontación de los Hope.

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Hope se cansó y llamó a la policía local, pero los oficiales llegaron después de que los manifestantes hubiesen terminado con su espectáculo y luego de que el pez ya se encontraba en el agua. Hope mencionó que había sentido que su familia había sido blanco de acoso, además de que si la pesca se hubiera hecho efectiva, habría ayudado al medio ambiente. "Ese pez era una tilapia invasora", dijo a TampaBay.com. "Están destruyendo el ecosistema y matando a nuestras poblaciones locales de robalo".

Florida cuenta con una ley que prohibe el acoso a los pescadores y cazadores, previniendo a cualquier que "interfiera o intente prevenir la pesca o caza, deportiva o no, de animales". No está claro por qué el departamento de policía de St. Petersburg no hizo cumplir esta ley, aunque quizá solo sea porque los Lemings y compañía ya se habían calmado para cuando llegaron los oficiales.

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"Cuando llegó la policía, los protestantes estaban dirigiéndose a sus autos", dijo el departamento en una declaración. "La principal preocupación para el oficial era restaurar la paz y el oficial no presenció ningún tipo de conducta destructiva o actividad criminal. No importa si se está de acuerdo con el mensaje, cualquier persona tiene el derecho de expresión en un parque público".

MUNCHIES contactó a Direct Action Everywhere en busca de un comentario sobre el asunto, pero no ha recibido respuesta.