La noche de los monstruos en Culiacán
Fotos

La noche de los monstruos en Culiacán

En Culiacán el narcotráfico se desarrolla como una empresa, una plataforma que ha hecho crecer a la ciudad, es quien hace los ajustes de cuentas y actúa de manera inmediata en el lugar de la policía.
2.11.17

Con casi 860 mil habitantes, Culiacán, Sinaloa, siempre es tema de conversación por la peculiaridad de la ciudad: rodeada de playas y de ríos, segundo lugar nacional en valor de producción agrícola, uno de los puntos pesqueros más importantes del país, es también una de las ciudades más controversiales, siendo Sinaloa el tercer estado más violento del país, después de Guerrero y Michoacán.

Las cifras de violencia van de la mano con historias de los capos más importantes de México, el Chapo Guzmán, quien se encuentra en manos de autoridad de Estados Unidos después del tan sonado escape por el túnel, su socio Mayo Zambada quien sigue libre en algún lugar de Sinaloa, el Chino Antrax, brazo derecho del Cártel de Sinaloa, encarcelado en Europa y quien presume una foto con Paris Hilton.

Estas historias que a los mexicanos nos hacen escandalizarnos y pensar en Culiacán como uno de los lugares mas peligrosos de México, a los culichis parece generarles primero, un tema de estigmatización pero a la vez, para algunos, se convierte en un tema de orgullo, ya que son los menos mortificados por el tema del narcotráfico. Hay una extrema felicidad por haber nacido en esta ciudad mexicana. La comida, las mujeres, el acento y la manera de vestirse, son lo que los hacen todos unos personajes teniendo a varias figuras públicas, la mayoría ligadas a los cárteles, ocupando el mundo de Instagram con miles de seguidores en México y en el extranjero.

En Culiacán el narcotráfico se desarrolla como una empresa, una plataforma que ha hecho crecer a la ciudad, es quien hace los ajustes de cuentas y actúa de manera inmediata en el lugar de la policía.

Fotos por Mayra Martell.

La relación entre la sociedad y los cárteles es algo que ha crecido, se ha transformado y al final es inevitable para el culichi presumir el coraje de algunos capos y reírse de todo el asunto internacional que genera gente de Sinaloa.

Se puede percibir una mezcla de violencia y locura en la mayoría de las festividades que se celebran en la ciudad. No faltan los balazos, la música de banda, la insinuación al mundo del narcotráfico con orgullo, porque al final para los habitantes de Culiacán, esta relación es algo muy antiguo, que se ha sabido crecer de la mano con esta narcocultura, la cual se va extendiendo a otros lugares del país.

La fascinación por todo esta seducción del poder, quizás viene de que como sociedad nos hemos quedado sin otras referencias, sin justicia, sin gobierno, nos hemos quedado desamparados ante un clima de violencia en la cual no tenemos mucha comprensión ni mucho movimiento.

Vivir un Halloween en Culiacán fue fascinante, fue entender muchas cosas, sus personajes favoritos son los malos de los noticieros, quizás porque al final es de los únicos de quienes recibieron algo… ya sea bueno o malo.