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​Los mejores momentos de ‘The Legend of Zelda’

Por más trillado que suene, tu primer juego de Zelda siempre será tu favorito. De cualquier forma, aquí tienen una lista de los ocho mejores momentos de la serie.
22.4.15

Ilustración por Stephen Maurice Graham.

Se suponía que 2015 sería un muy buen año para los fans de una de las series más amadas de Nintendo porque estaba programado el lanzamiento de la versión remasterizada en 3D de Majora's Mask y de un juego completamente nuevo de Zelda para Wii U. Pero Nintendo nos arruinó el año al posponer el juego para el 2016. Aunque, pensándolo bien, será la forma perfecta de celebrar el 30 aniversario de The Legend of Zelda.

La forma en que reaccionaron los fans a esta demora dice mucho acerca de el amor que le tienen a la serie. Aunque algunos dicen que las entregas más recientes se han quedado cortas en comparación con las anteriores, cada una ha cautivado a una nueva generación de jugadores. El problema es que cada que sale un juego nuevo de Zelda, al principio es bien recibido y después muy criticado. Después, cuando sale otro, el público recapacita y convierte al juego anterior en un clásico. Descuida, Skyward Sword, el próximo año vas a ser una obra maestra. Creo.

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La tradición es la razón por la que Zelda ha durado tanto. De igual forma, es la razón por la que algunos de sus jugadores más antiguos se han ido alejando de la serie. Zelda es una leyenda, tal como dice el título; es una fábula, un cuento que se transmite de generación en generación, que pierde elementos a la hora que se narra y adquiere algunos nuevos, como en una versión extendida del juego teléfono descompuesto. Por eso sus rituales y rutinas tienen tanto significado. Cunado Link saca la Master Sword de su lugar de reposo, es un momento emotivo porque es parte del mito que se ha ido construyendo en estos últimos 30 años. De igual forma, el proceso puede resultar tedioso para aquellos que lo han hecho cientos de veces.

Y es totalmente comprensible. Sin embargo, para nosotros, los fans, ese momento recuerda nuestra infancia. Además, en general hay un giro nuevo que hace que sacar la espada, vestir a Link con su traje emblemático y unir la Trifuerza, sean más que sólo nostalgia

Por más trillado que suene, tu primer juego de Zelda siempre será tu favorito. Por eso mismo, es un poco tonto hacer una lista de los momentos más significativos de la serie porque cada quien tiene sus momentos favoritos. De cualquier forma, aquí tienen una lista de los ocho mejores momentos de Zelda en los que seguro no van a estar de acuerdo. Si así lo desean, pueden reclamarme cuando terminen de leer la lista. O podríamos usar este medio para hablar sobre cuáles son los mejores momentos de Zelda para ustedes y celebrar esta serie que nos ha dado tanta alegría.

La despedida de Fi—Skyward Sword

Hay muchos juegos de Zelda que se consideran "el más polémico de la serie" pero, en mi opinión, Skyward Sword se lleva el título. Genera debates porque unos afirman que los controles de movimiento son brillantes y otros los odian. Los expertos en diseño adoran la estructura y los no expertos odian que los manden a los mismos escenarios, aunque en realidad hay bastantes cambios. Sin embargo, la mayoría de los fans y de los opositores están de acuerdo con que Fi, la amiga robótica de Link, le agarra la mano muchas veces y por mucho tiempo. Además, cada que calcula las probabilidades de éxito, interrumpe la exploración y revela las respuestas a los acertijos. Pero si la ignoras cada que quiere darte cierta información, se vuelve una compañía mucho más agradable. Y al final, cuando llega la hora de decir adiós, puede que hasta te den ganas de llorar. Tengo que admitir que la música tiene mucho que ver. Ese piano nos pega justo cuando nos preparamos para decir adiós.

El Bar Lácteo—A Link Between Worlds

La música siempre ha sido una parte importante de Zelda. ¿Se imaginan cómo sería jugar sin el "¡da-da-da-DAAAA!" que suena cuando abrimos los cofres con tesoros? El tema principal se ha repetido y se ha cambiado decenas de veces y aún así hace que nos den escalofríos. Hasta los que nunca han jugado Zelda reconocen las canciones "Zelda's Lullaby" y "Great Fairy's Fountain". Por eso es tan especial el dúo musical del Bar Lácteo en A Link Between Worlds. También refleja la belleza de la vida de pueblo que se muestra en todos los juegos de la serie. La guitarra acústica y la grabadora le dan un toque rústico a estas versiones rudimentarias de los clásicos de Zelda y hace que suenen encantadoras. Es casi imposible no quedarse a escuchar un poco más.

El despertar del Pez Viento—Link's Awakening

En teoría, el desenlace de esta entrega de 1993 para Game Boy no es más que una variante aburrida de el clásico final de "todo fue un sueño". Pero en la práctica, hace que esta aventura tenga un cierre realmente conmovedor. El principio del juego es un poco bobo pero se va tornando más oscuro conforme te das cuenta de que el Pez Viento, guardián de la isla de Koholint, va a destruir a ese mundo con todos sus habitantes y sólo va a quedar el recuerdo en la mente de Link. Cuando Link derrota al jefe final y suena la canción "Ballad of the Wind Fish", se despierta en medio del océano y cuando voltea hacia arriba, alcanza a ver la silueta del pez. Si completas el juego sin morir, el final se vuelve aún más conmovedor: Marin, el amigo que conoce Link en Koholint, reencarna en gaviota, como siempre soñó.

La desesperación de Midna—Twilight Princess

Midna es la mejor compañera porque no es tan mandona como Navi ni tan molesta como Fi. Nintendo se arriesgó mucho con este personaje. Al principio a nadie le cae bien pero poco a poco se gana el cariño del público. El momento más dramático es cuando el villano Zant —un personaje bastante perturbador— le tiende una emboscada a Midna y a Link. Link se transforma en lobo y Midna queda moribunda. Es muy triste ver a esta criaturita vivaz tendida en el suelo. Este mundo hostil se vuelve aun más despiadado cuando te das cuenta que estás en una carrera contra el tiempo para salvar a tu amiga y la tensión aumenta con la melodía del piano. La secuencia es oscura, cruel y conmovedora. Es impresionante el alivio que sientes cuando por fin consigues ayuda.

El castillo bajo el mar—The Wind Waker

El debut de Link para GameCube es increíble de principio a fin, desde la tensión que provoca el tema "Great Sea" hasta el violento final con Ganondorf. Sin embargo, no hay nada más impresionante que la secuencia donde por fin bajas hasta el fondo del mar y llegas a una fortaleza monocromática donde se encuentra la espada que tanto conocemos. Funciona por dos razones: los veteranos se dan cuenta de que se ahogaron en el Castillo Hyrule y los nuevos prueban los poderes legendarios de la espada. Las estatuas enemigas cobran vida y Link corre ágilmente alrededor de sus piernas mientras corta las cuerdas que mantienen unida la armadura de Darknut. Después le pica el trasero a Moblin y éste se pone a llorar. La alegría que demuestra la animación estilo Disney es la cereza del pastel en esta que bien podría ser una de las mejores entregas de Zelda.

El final—A Link to the Past

En los juegos modernos casi nunca hay secuencias que muestren todos los lugares que visitaste antes de que lleguen los créditos. En esta aventura de Link para SNES —para algunos, la mejor—, el recorrido final sobre Hyrule es perfecto porque es divertido y nostálgico al mismo tiempo. Cuando Link por fin obtiene la Trifuerza, nos dan un último recorrido para recordar todo lo que acabamos de ver. Primero vemos el Castillo Hyrule y el Santuario, después el pueblo de Kakariko con todo y sus habitantes saludando a la cámara. También vemos buitres rondando en el Palacio del Desierto, al chico de la flauta tocando en el Bosque Embrujado y a los enanos herreros haciendo una reverencia. Son cosas simples que nos hacen sentir como si hubiéramos logrado algo impresionante. Después, cuando sacamos el cartucho del SNES, nos sentimos como los Héroes del Tiempo empuñando la Master Sword.

Hyrule Field—Ocarina of Time

Quizá haya sido una elección muy predecible, pero eso sólo significa que es demasiado buena como para no mencionarla. Cabe destacar que el impacto es tan mágico y tan revelador por lo que pasa antes. Al principio el juego es un poco lento por todas las excursiones y las misiones básicas que te obligan a completar. Después de un rato, se vuelve tedioso. Después tenemos que ir al Deku Tree, una misión que hace que te preguntes si en verdad este juego del que todos hablan es tan épico como dicen. Entonces sales al Hyrule Field y te das cuenta de que es cierto. Claro, no es tan espectacular como antes —en sí no es más que una enorme extensión de pasto— pero aún en la actualidad es capaz de dejarte boquiabierto. Lo importante no es cómo se ve, sino de lo que representa. Representa libertad; posibilidad; un mundo que se extiende frente a ti y pide a gritos que lo recorras. Representa aventura.

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