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Cultura

Desmontando a su cuñado: mentiras sobre la emigración

Si quieres emigrar únicamente porque en España no encuentras trabajo o para ganar más dinero, quizá lo mejor es que cojas tus ahorros y los dones a Wikipedia.

Diego Ruiz del Árbol

Me llamo Diego Ruiz del Árbol y me han pedido que les cuente algunas mentiras sobre la emigración. Me van a permitir que les trate de usted ya que no nos conocemos de nada y, a diferencia de Pedro Sánchez, no necesito que me voten en las próximas elecciones.

Las mentiras en general, y las de la emigración en particular, se manifiestan en forma de sentencias irrebatibles, repetidas una y mil veces, que se introducen en su cerebro como la canción del verano. Cualquier día se ve usted repitiéndolas como si fuesen el fruto de sus reflexiones. Las fiestas navideñas son terreno abonado para la aparición de estas sentencias. Las oirá fundamentalmente en boca de su cuñado, que lo más lejos que ha ido en su vida es a Segovia a comer cochinillo.

"En el extranjero se gana más dinero."

Su cuñado ha visto en La Razón un gráfico que representa el sueldo medio en los países de la Zona Euro. España aparece a la izquierda del todo y su barra es diminuta. El razonamiento es claro: "Si en España se ganan mil euros, entonces en Alemania, a por el mismo trabajo, se ganan dos mil". El problema que su cuñado obvia es que conseguir el mismo trabajo en Alemania al que usted puede optar en su país no es tan fácil como coger un avión y comenzar a spamear curriculums a diestro y siniestro.

Cuando se emigra, se comienza desde lo más bajo de la escala social. Si tiene usted suerte podrá acceder a un trabajo peor que el que tiene en España y sería milagroso que mejorara su sueldo. A partir de ahí, a remar río arriba.

"No conocer el idioma es el mayor problema del emigrante."

Mi favorita. Si bien es cierto que es este el primer escollo en su camino, no será ni mucho menos el más grave. Cuando el idioma deje de ser un impedimento, empezarán a enfrentarse a los verdaderos problemas del emigrante; diferencias culturales insalvables, desarraigo, desafección... Ojalá todos los problemas del emigrante fueran tan sencillos de solucionar como aprender un idioma nuevo, por difícil que éste sea.

"Me iré arreglando con el inglés mientras aprendo el idioma."

Cuando Ana Botella, alcaldesa no electa de Madrid, pronunció aquello de "Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor" murieron las últimas esperanzas del pueblo español de ser algún día reconocido por su dominio del inglés.

Desengáñese; su nivel de inglés es insuficiente para suponer una ventaja competitiva frente a trabajadores de otros países en su misma situación. Da igual que en su currículum haya escrito usted nivel medio-alto de inglés. Si no tiene una madre de Birmingham o lleva toda la vida veraneando en Massachusetts, su nivel de inglés es el mismo que el de Ana Botella. Conviene que lo interiorice. A fuerza de repetirlas, los españoles acabamos por creernos nuestras propias mentiras, y terminamos haciendo el ridículo delante del Comité Olímpico Internacional.

"Te vas ahora y vuelves en un par de años."

Usted se va ahora pero no sabe cuando vuelve. Si es capaz de aguantar dos años, cifra nada despreciable en según qué latitudes, habrá sobrepasado la primera de las barreras serias del emigrante; la adaptación al destino. Si ha alcanzado ese punto es poco probable que usted quiera volver. Sería como si Pablo Iglesias decidiera hoy no presentarse a las elecciones.

"Me voy al extranjero a probar suerte."

Emigrar es un reto de primer nivel, es la Champions League de las experiencias personales, no valen medias tintas. A probar suerte se va usted al Casino de Torrelodones. Si quiere emigrar con éxito, desarrollar una vida personal y profesional plena, compitiendo con nativos, más le vale poner toda la carne en el asador. Si no lo hace habrá fracasado antes de empezar.

"Cualquier persona con la suficiente fuerza de voluntad puede emigrar."

Definitivamente no.

Si usted quiere emigrar por interés personal, por conocer otras culturas, por aprender otros idiomas, hágalo. Prepárese a pasarlo muy mal y muy bien. Prepárese para reír, para llorar, para sentir una alegría tan inmensa hoy, sólo comprable a la tristeza que padecerá mañana. Es posible que no encuentre usted aquello que busca, pero le garantizo que se descubrirá a sí mism@.

Si usted quiere emigrar únicamente porque en España no encuentra trabajo o para ganar más dinero, lo mejor es que coja sus ahorros y los done a Wikipedia. Si emigra, lo más probable es que fracase y tenga que volver por donde ha venido. Pero aún podría ser peor, podría usted conseguirlo, montar su vida lejos de su verdadero hogar y verse obligado a vivir allí toda su vida.

Si quieren ustedes emigrar sabiendo de qué va esto y vivirlo en sus carnes, su libro es Elija su propia aventura en Berlín, de la redacción de berlunes.com, un lugar donde un grupo de corredores de fondo de la emigración tratamos de desmontar algunos mitos con ironía y punto de mala leche.

¿Correrían ustedes una maratón sin entrenar antes un sólo día? Pues no emigren sin haberse informado. De nada.