el teatro vive gracias a marcelo

Marcelo oposita al Oscar con una actuación antológica

¿Quién dice que el teatro ha muerto? El lateral brasileño Marcelo Vieira demostró ayer en el partido entre el Wolfsburg y el Real Madrid que, mientras él esté en el campo, el drama vivirá para siempre. Gracias por tanto, Marcelo.
7.4.16

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La gente se pasa el día hablando de Leonardo di Caprio porque por fin le han dado un Oscar. "¡A Di Caprio le han dado el Oscar, a Di Caprio le han dado el Oscar!". Ñiñiñí.

PUES NO. Pues es injusto. No deberían habérselo dado a él: tendrían que habérselo dado a Marcelo Vieira, lateral izquierdo brasileño del Real Madrid y actor de Hollywood frustrado.

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¿Que no? ¿Cómo que no? Mira este extracto del partido de ayer entre el VfL Wolfsburg y el Real Madrid y dinos si su maravillosa actuación no merece acaso un premio:

¡Por favor, si es maravilloso! No nos emocionábamos tanto desde… qué sé yo, lo menos desde la muerte de Mufasa en El Rey León (?).

Repasemos la acción punto por punto porque no tiene desperdicio. Primero, Marcelo lanza su ataque mortal, 'la coz brasileña', sin duda un movimiento basado en la capoeira más avanzada:

Su rival, el alemán Maximilian Arnold, no parece demasiado impresionado por el letal movimiento, así que seguidamente Marcelo usa otra de sus habilidades especiales: el 'cabezazo mortal'.

El ataque es menos efectivo que una salpicadura de Magikarp, así que el lateral madridista decide sacar lo mejor de su artillería. Marcelo se pone sus mejores galas, coge una calavera con la mano y se pone a recitar el Hamlet de Shakespeare. Ni Laurence Olivier actuaba con tanta pasión.

Desde el suelo, Marcelo nos representa su 'tragedia de la croqueta'. ¡Oh, cuán gritan esos malditos…!

Miradle en el apogeo de su éxtasis dramático, reclamando al público la ovación. ¿Es que acaso no la merece? ¡Pardiez!

Evidentemente, al final Arnold se rinde a la evidencia. Esta es la cara de alguien que se sabe derrotado por la emoción, vencido por la fuerza sentimental infinita del drama humano.

Gracias por tanto, Marcelo. De todo corazón.

A todo esto, el Real Madrid perdió en Wolfsburgo por 2-0 y se complica seriamente su paso a semifinales de la Champions League. En el otro partido de la noche, el París Saint-Germain y el Manchester City empataron 2-2 en el Parque de los Príncipes.