Why in English? El uso del inglés en la escena electrónica en Colombia

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Why in English? El uso del inglés en la escena electrónica en Colombia

¿Arribismo, estrategia o globalización cultural? Estas son las razones por la cuales decimos “after” cuando hablamos de “rematar”.

Next dates. Gig. Terrace. Main room. Live act. Vinyl only. After. Outdoors. Opening. Closing set. Enjoy.

Estos son ejemplos de algunas expresiones que, emitidas con recurrencia por DJ's, productores, promotores y un largo etcétera de figuras locales, se ven a diario en afiches, invitaciones y principalmente redes sociales, haciendo parte del lenguaje común con el que la escena se comunica a sí misma. Enunciados en inglés, un idioma finalmente foráneo, naturalizadas en un medio como el de la música electrónica y en un contexto en el que se habla español: Colombia.

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Why?

Si hilamos fino y las miramos con cuidado, lejos de cualquier tipo de condena o juicio moral, estos gestos resultan, a lo menos, curiosos. Al menos dignos de preguntas y de análisis. ¿Acaso no resultaría peculiar que en el Londres de 2016 los DJ's fueran todos cumbieros y escribieran "¡Huepa!" en sus estatus? Creo que sí.

Al respecto, son varias las dudas que surgen y por ende, valen los interrogantes: ¿por qué se ha naturalizado tanto el uso del inglés en un país en el que el 90% de los estudiantes de secundaria apenas alcanza un nivel básico y un escaso 2% se ubica en el intermedio, según el programa Colombia Bilingüe del Ministerio de Educación? ¿En una nación que, entre 63 países encuestados en el EF English Proficiency Index (EF EPI), el mayor ranking de países a nivel mundial en medición del nivel de inglés, está ubicada el puesto 42 a nivel global y en el noveno entre doce países latinoamericanos? Está claro que no somos los mejores para manejar aquel idioma… ahí más bien medio macheteado. La cuestión obvia sería entonces: ¿por qué utilizarlo a diario para comunicarnos? Y más allá de eso: ¿qué nos dice este fenómeno acerca de nosotros como movimiento cultural? ¿Como colombianos? ¿Como ciudadanos de un mundo globalizado? ¿Como consumidores, en últimas, del mercado?

Durante las últimas décadas, la influencia de los medios y el mercado, potenciados por la gasolina anglo y don Tío Sam, ha sido clave en la configuración de las identidades globales, y el marketing de lo cool no se ha hecho propiamente desde Bogotá, Lima o La Paz, algo que aplica, sobre todo, a esta generación de llamados millenials, habitantes de grandes ciudades entre los 18 y los 35 años. Pero, ¿cuáles serán las razones reales detrás de que innumerables figuras de la escena nacional hayan optado por usar el inglés para comunicarse con el mundo a diario?

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"Nos dicen que el inglés nos abre puertas, nos brinda mayores oportunidades, nos hace mejores personas y mejores ciudadanos… Todas las políticas asociadas con este idioma en Colombia han estado formuladas desde esa mirada", afirma la profesora Sindy Moya, filóloga con maestría en Lingüística de la Universidad Nacional y docente investigadora del Departamento de Lenguas de la Universidad Javeriana. Fabián Sanabria, antropólogo de la Universidad Nacional y doctor en sociología de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, es más radical: "Desgraciadamente", afirma él, "en la mentalidad del colombiano se piensa que somos una colonia de Estados Unidos, entonces obviamente la idea de hablar en "spanglish" o de medio balbucear inglés suena como un elemento importante".

Según Sanabria, es un tema de arribismo. Consciente o inconscientemente, el inglés aparece como herramienta para lograr aceptación y hasta "asenso social". Moya enuncia una tesis similar pero un tono más abajo, pero ambos, finalmente, hablan del fenómeno lingüístico como evidencia de nuestra historia como sociedad.

Daniel Samper Pizano, aquel viejo lobo de la caricatura periodística nacional, hace unos días manifestaba que la proliferación de avisos en inglés en el norte de Bogotá con consignas tipo 'Home Delivery', 'After Hours' o 'Free Drinks' se debía a la pretensión de darle a los negocios "un aire de sofisticación chimbo para cobrar mucho más caro las mercancías". La aseveración salió en El 'oso' de usar anglicismos en la oficina para descrestar, un artículo de El Tiempo firmado por Federico Arango, en el que el autor analiza, en clave sarcástica, la presencia desbordada del inglés en el ámbito laboral, especialmente en la publicidad y demás campos creativos y digitales. "… hace cien años pasaba lo mismo, pero con el francés como origen predominante de los extranjerismos", afirma Arango. "Hoy seguimos viviendo en una sociedad esnobista, de ADN aspiracional. Y mientras esto no cambie, usar palabras que pocos entienden para separarse de la masa seguirá siendo una tentación".

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¿Qué dicen al respecto algunos actores de la escena local?

Aunque su base de operaciones sea Medellín, es común que a través de sus canales, Santiago Merino (Woods N Bass / Move), se comunique con su público en inglés con publicaciones como esta:

In case you missed it live or want to check it out again, here is the recording of my Boiler Room set. — Merino (@s_merino)febrero 10, 2016

Según él, se trata más de un acoplamiento al medio como tal. "Para mí es necesario hacerlo porque es el idioma universal, y de alguna manera, las redes sociales son los canales directos con la gente. Si alguien que no habla español quiere seguir lo que hago, va ser complicado si no está en inglés. No es por darle menos valor al español, y sé que muchas veces puede parecer medio esnob, pero es la manera de comunicar a nivel mundial. Si seguís artistas en redes, por más que su lengua nativa no sea el inglés, te vas a dar cuenta que se dirigen al público en ese idioma".

Y tiene razón. Si nos dirigimos al Facebook de DJ Koze, Marcel Dettmann o Tama Sumo, todos de origen alemán, o nos damos una pasada por el de Steve Rachmad, de origen holandés, todas sus publicaciones son en inglés. Aquí, el uso del idioma aparece como estrategia para acceder, pertenecer y participar en una escena global. Naturalmente, por cuestiones casi de supervivencia, al artista local le toca proyectarse internacionalmente para progresar, pero la pregunta aquí sería: ¿será el uso del inglés una condición innegociable para proyectarse hacia el mundo? Es indudable que el desarrollo de la electrónica de club, desde sus orígenes en Chicago y Detroit, tuvo su cuna en Estados Unidos y un impulso posterior importante en Inglaterra, por lo que el inglés está inscrito en su ADN y en su historia, pero, ¿qué tan clave es este para catapultarse hacia el mercado internacional desde Colombia?

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Alejandro Vélez [Series Media / RandomLab], piensa que si la música tiene la suficiente personalidad, la gente la debería aceptarla sin importar el idioma en que provenga. Vélez propone un ejemplo válido para ilustrar el caso: "La camada 'cumbia' es lo más exitoso que ha salido de Colombia y ha tocado siempre en español, así que no vería necesariamente el inglés como estrategia de mercado. Bomba Estéreo nunca ha cantado en inglés". Y sí. Junto a Bomba, Vélez se refiere a esa generación de artistas de la que también hacen parte Systema Solar o Los Pirañas, que comunicándose en español, y más que eso, haciendo de su denominación de origen su máxima virtud, han logrado conquistar tarimas como Sónar, Glastonbury y Panorama, el mítico bar de Berghain, en Berlín. Una escena que ha logrado medallas hasta ahora nunca ostentadas, ni de cerca, por la electrónica de club local. Camilo Vandel [Discos Nutabe / Monofónicos] se apoya en esta tesis para soportar su labor detrás de su sello: "Justo por eso de Colombia para el mundo mostramos nuestros discos con nombres en español, canciones en español y hasta todos los textos en español. Incluso hasta en Facebook, cuando nos dirigimos al público, lo hacemos en español, a no ser que sea algo directo hacia una tienda o distribuidor".

"Es una 'moda'", dice Memek [Baum], quien de vez en cuando deja ver su bilingüismo en sus posts y sin embargo no considera esta tendencia algo netamente propio de la escena electrónica local. "Pienso que son términos de la generación que nos tocó. La mayoría de tiempo la gente está pegada al computador leyendo cosas de cualquier lado, mientras que antes uno se limitaba a lo que pasaba a nivel nacional". La opinión de este nombre obligatorio del desaparecido Billares Londres y ahora de Baum, coincide con la de Jose Luis Posada, cabeza detrás de MedellinStyle, uno de los portales de electrónica de mayor referencia a nivel continental: "El inglés es como la música electrónica: universal. Igualmente, los términos más representativos dentro de esta se encuentran en ese idioma: groove, funk, house, after party, trance… y la lista sigue".

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Sebastián Cuellar, sociólogo con magíster en sociología cultural de la Universidad Nacional y actual aspirante al doctorado de Sociología en la Universidad de Pittsburgh, explica claramente este fenómeno: "La adopción del inglés en estos pequeños grupos se hace como estrategia de lo que llaman en sociología la 'lógica del campo', donde hay campos particulares que tienen intercambios según ciertas reglas. En este caso de la música electrónica, una de estas reglas es que se hable en inglés. Por eso, en vez de traducir, lo que se hace es hablar en inglés para estar en sintonía con el mundo. La vida cotidiana trae consigo esas transacciones idiomáticas permanentemente".

Y sí.

No podemos quedarnos mirándonos el ombligo, pero tampoco buscar todas las respuestas afuera. La globalización por sí misma nos lleva a este fenómeno natural, y de paso, las dinámicas lingüísticas constituyen una gran herramienta para entendernos, pero también para diferenciarnos con nuestros contemporáneos. Si bien criticar a un DJ nacional por invitar a su público criollo, a ese mismo que "habla el inglés pero despacio" a su after en la terrace de Washuwashu resulte un poco impertinente, sobre todo en el mundo de las actualizaciones de software, de las series vía streaming o de la música hecha, finalmente, toda desde un Mac, vale la pena reflexionar sobre la manera en la que nos comunicamos para descubrir, en esa fibra fina y viva que es el lenguaje, la forma en la que eso que decimos habla de nosotros mismos y de nuestro lugar. Al final, el verdadero actor detrás de todo esto es la música, aquella que realmente nos posiciona en el mundo, convirtiéndose en el reflejo más honesto de nuestra sociedad, de cuyas dialécticas o vicisitudes a veces no somos ni conscientes, ni culpables.

Cuando esta toma la voz de mando, cuando damos vía libre a esa auténtica declaración universal, la cual no necesita explicaciones lingüísticas ni razonamientos sociológicos, comprenderemos que el mejor idioma no es el más puro, sino el más vivo, como decía un tal Gabo.

Cristian enjoys speaking in english via web cam. Wanna join him in a live chat? Follow him here.