arte

El (im)probable encuentro entre Roger Waters y Foucault

Ambos compartieron una visión crítica sobre un tema en común: la disciplina y el control.
19.10.16

En la década de los setenta del siglo pasado quizá se encontraron un filósofo: Michel Focault (Francia, 1926-1984) y un músico: Roger Waters (Reino Unido, n. 1943). Ambos compartieron una visión crítica sobre un tema en común: la disciplina y el control. Sin embargo dudo que en algún momento hayan conversado en persona o que Waters haya leído, entre 1976 y 1979, a Focault, por ello esto entra en el terreno de las suposiciones…

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En Vigilar y Castigar, que fue publicado en noviembre de 1975, Focault menciona que en el curso de la historia las personas hemos sido sometidas, utilizadas, transformadas y perfeccionadas por la autoridad. El poder, a través de la disciplina ha hecho del cuerpo un objeto que se puede moldear: un cuerpo dócil.

En las primeras estrofas, Waters en Another brick on the wall, escrita en 1979, afirma:

                       “We don't need no education

                       We dont need no thought control

                       No dark sarcasm in the classroom

                       Teachers leave them kids alone

                       Hey! Teachers! Leave them kids alone!”

El cuerpo dócil es aquél que puede ser coaccionado y obligado a través de una relación entre fuerza sutil y disciplina. La disciplina es un mecanismo de poder, arguye Focault, que crea un vínculo con el sujeto para obtener de él una obediencia fiel que nos impide emanciparnos, porque creemos que “libremente la escogemos”.

Según Focault, la educación es un perfeccionamiento autoritario, que busca que se adquiera progresivamente el saber, y que la conducta sea una aptitud individual lograda con una comparación en relación a los otros, acumulando en forma útil, sobre el cuerpo, a través del tiempo, mayor poder sobre el cuerpo. ¿No te has preguntado por qué desde siempre en el sistema educativo han medido nuestra capacidad intelectual, física, social, conductal con números, con sanciones, y, lo más deleznable, a través de la comparación con los demás? ¿una comparación entre amigos que nos desgasta, nos desune? Y, lo más infame, ¿que ni cuenta nos damos?

La educación aprecia, sanciona, mide, y utiliza la conducta de las personas; la educación selecciona, compara y clasifica a los sujetos de acuerdo a sus habilidades y su capacidad para producir productos de calidad. La educación, al servicio de la autoridad reproduce el orden social, produce individuos homogeneizados, multiplica un molde de mentes con capacidades al servicio del mejor postor: el poder (llámese político, económico, religioso, social, cultural, moral…)

            La canción de Roger Waters:

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            “All in all it's just another brick in the wall

            All in all you're just another brick in the wall

            "Wrong, Do it again!"

            "If you don't eat your meat

            you can't have any pudding

            How can you have any pudding

            if you don't eat your meat?"

            "You! Yes, you behind the bike sheds

            stand still laddie!"

En el video oficial se observa cómo el maestro es un títere, y que los niños, portan una máscara que los despoja de su identidad. Focault y Waters nos invitan a buscar la singularidad. La idea es pensar. La idea es rebelarnos. La idea es encontrarnos con los otros, aceptar la diferencia, no tenerle miedo a lo múltiple, construirnos con base en múltiples verdades.

Cuando se trata de leer a Focault nos enfrentamos a un reto nada pequeño, escuchar el album, un tanto menos. Sin embargo, comparten la idea, me parece, que la disciplina y el control son una forma de convertirnos en otro ladrillo en la pared. Lo que si para terminar me permito agregar que Focault decía que “para soñar no hay que cerrar los ojos, hay que leer”.

Si llegaste hasta acá y no quieres leer Vigilar y Castigar de Focault busca Another brick on the wall de Pink Floyd.

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