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Sexo

Qué hacer si se rompe el condón durante el sexo

Consejos médicos para actuar cuando la goma te falla.

por Matthew Terrell
06 Febrero 2019, 4:00am

Vice Media

“Lo primero que digo cuando alguien me explica que se le ha roto el condón es: ‘Genial, eso es que estabas usando condón’”, dice Christine Brennan, médica clínica en prácticas y profesora asociada de Política Sanitaria en la facultad de Salud Pública de la LSU, en Nueva Orleans.

Brennan usa la analogía de un coche para describir la ruptura del condón, calificándola de “una rayadura en el guardabarros”. Eso quiere decir que, aunque seguramente no sea nada, hay que tomar medidas para evitar “posibles problemas de transmisión por secreción”. Esto, a su vez, significa que si alguien se corre dentro de ti sin que te lo esperes —aunque solo sea un poco—, tienes que tomar las precauciones necesarias para asegurarte de no contraer ninguna infección ni de iniciar una familia sin quererlo.

¿Cómo de rápido debo actuar si se rompe el condón mientras mantengo relaciones?

“Para el caso del embarazo y el VIH, deberías actuar en un periodo de máximo 72 horas”, señala Brennan. Esa es la ventana de tiempo en la que una mujer puede poner en práctica el plan B (la pastilla del día después) para evitar el embarazo y en la que cualquier persona puede recurrir a la profilaxis posexposición (PEP) para prevenir la infección de VIH. Mientras que para el caso del embarazo existe la posibilidad de abortar, esta opción puede tener un mayor impacto físico y emocional que el plan B, añade. Brennan también me cuenta que, en lo referente al VIH y el sexo sin protección, el riesgo de transmisión tras las 72 horas es importante si quien ya tiene VIH no está en tratamiento (ya que es menos probable que las personas portadoras que están tomando antirretrovirales contagien el virus).


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¿Cómo puedo saber si se ha roto el condón?

Yo, que uso condón habitualmente, puedo asegurar que para mucha gente es bastante obvio cuándo se rompe la goma. Al menos, cuando me pasó a mí, me di cuenta inmediatamente. Se oyó un ¡pop! y entonces noté una sensación distinta. Sin perder la calma, la saqué, me quité el condón y me puse uno nuevo.

Por desgracia, para la persona que recibe no siempre es tan fácil detectar si se ha roto el condón porque puede no apreciar ese cambio de sensación. En cualquier caso, Brennan recomienda que siempre se revise el condón después de haberlo retirado, sobre todo si está lleno de semen. “Al retirarlo, las secreciones deberían verse acumuladas en la punta”, explica. Claramente, si caen gotas de semen es que el condón está roto.

Afortunadamente, no hay que preocuparse por posibles “microdesgarros en los condones”. Dicho de otro modo: si en clase tenías uno de esos profesores de educación sexual que abogaba por la abstinencia y que te decía que los condones vienen de fábrica con orificios superdiminutos por los que se cuelan los virus, que sepas que estaba exagerando y mucho. Los condones se prueban exhaustivamente antes de su venta, y si se rompen, lo hacen de forma obvia, aunque para ello hace falta ejercer una fuerza considerable.

Si se rompe el condón, ¿hay menos riesgo si quien lo lleva aún no se ha corrido?

Por supuesto, un condón no siempre se rompe cuando está lleno de semen, lo cual reduce considerablemente el riesgo. “Para que se produzca una infección de VIH hace falta una cantidad significativa de secreciones infectadas”, explica Brennan, “pero con el HPV, la sífilis y el herpes, el riesgo es el mismo tanto para la persona que penetra como para la que recibe, y los condones no protegen por completo”.

Por cierto, si optas por pasar del condón, no creas que el método de la marcha atrás te va a salvar del embarazo o la infección de VIH, ya que requiere más autocontrol y confianza de los que somos capaces cuando estamos en plena faena. Un segundo más del necesario y tus buenas intenciones se van al garete. Además, Brennan señala que el acto sexual no termina en la eyaculación. “Es muy importante recordar que el acto sexual no es puramente penetración y orgasmo. La limpieza también es clave”. Esto implica asegurarse de que el condón no se haya roto y que no se haya salido semen al retirar el pene tras la penetración.

Con o sin condón, la higiene es crucial en el sexo. Brennan recomienda: “Orina después de practicar sexo para limpiar y abrir la uretra; esto ayuda a prevenir infecciones del tracto urinario”.

¿Cómo tengo que guardar los condones para evitar que se rompan o desgarren?

En primer lugar, has de ser realista con tu vida sexual. “Deberías guardar los condones en un sitio en el que vayas a usarlos. Si casi siempre tienes relaciones en tu coche, guárdalos ahí”, señala Kenneth Almanza, coordinador de programas del Departamento de Salud Pública de Luisiana (EUA), quien trabaja para que la PrEP (profilaxis preexposición) se distribuya en todo el estado.

Por otro lado, Almanza advierte de que si los condones están expuestos a temperaturas extremas, es más probable que acaben rompiéndose. Presta atención a la fecha de caducidad, no guardes los más antiguos en el bolsillo y, si están caducados, tíralos y consigue nuevos. Hay un montón de sitios en los que te los dan gratis, así que no hay excusa.

Otra forma de asegurarte de que no se rompa la goma es usar lubricante, siempre del tipo adecuado. En general, los que tienen base de agua o silicona van bien con cualquier tipo de condón, pero es mejor que leas las indicaciones para asegurarte. Almanza señala que no es recomendable usar lubricantes con base de aceite con condones de látex, ya que debilitan el material y es más probable que se rompa. Otra ventaja del lubricante es que puedes echar una gota o dos en el interior del condón para que sea más cómodo llevarlo.

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