La guía para entrarle a The Cure
Foto: Paul Natkin/Wire Image

La guía para entrarle a The Cure

Contrario a la creencia popular, la música de The Cure no es toda sombría y triste. La banda tiene un catálogo muy extenso y variado.
16.11.17

Ser fan de The Cure requiere un poco de paciencia y una voluntad devota. Con 13 álbumes de estudio, cinco en vivo, diez compilaciones y colecciones de singles y casi 40 singles y EPs, la banda ha construido una discografía que puede intimidar a los principiantes. Y todo esto lo lograron antes de 2009. Aunque The Cure continuamente ha coqueteado con lanzar nuevas canciones desde el lanzamiento de 4:13 Dream en 2008. Y a menos que nos sorprendan con algún disco antes de que acabe el año, habrá pasado una década completa sin música nueva de la banda. Aún así, en este tiempo han trabajado sus músculos encabezando importantes festivales como Lollapalooza, Coachella y Riot Fest, así como también tocando varias noches por su cuenta en el Madison Square Garden y la Arena Wembley.

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Un desafío secreto cuando estás comenzando con The Cure es descubrir los estereotipos que han seguido a la banda desde hace tiempo. En la superficie, una grabación de The Cure podría parecer un festival depresivo de principio a fin, y si bien hay algo de cierto en eso, esa no es la esencia de la banda. A pesar de que debería ser obvio por la sola existencia de canciones como "Friday I'm in Love", "The Lovecats" o "Doing the Unstuck", es un tanto divertido subestimar gran parte del trabajo del líder Robert Smith. Aunque su arte quizá se inclina por mantener cierta seriedad —y el hecho de que parezca una abuela gótica no ayuda—, hay más en The Cure de lo que se alcanza a apreciar con una mirada superficial.

Entonces, ¿cómo puedes entrarle a The Cure, una banda que tiene un catálogo que no sólo es vasto, sino que también vale mucho la pena? Y ¿cómo puedes entender una discografía que tiene de todo, desde gótico hasta pop, pasando por post-punk y psych? La única forma de comprender a The Cure es abrazar los giros de su discografía, sabiendo que si una parte de su sonido no te agrada, existen muchas que podrían hacerlo.

Así que quieres entrarle al The Cure depresivo y en expansión

Si bien es importante acabar con el mito de que The Cure trabaja sólo con un estilo deprimido, es imperativo abordar directamente este material. Ya en 1980 la banda se encontraba componiendo canciones desoladoras y llenas de desesperanza —incluyendo la canción drone de casi media hora "Carnage Visors" para acompañar Faith de 1981—, que perfeccionarían en el álbum Disintegration de 1989. Aunque no están diseñados como piezas complementarias, el doble golpe que abre la cinta con "Plainsong" y "Pictures of You" es una de las introducciones más evocadoras que se hayan grabado. Las dos canciones se apoyan mutuamente, con la introducción invernal de "Plainsong" permitiendo que la épica pop que sigue aparezca con un mayor impacto.

Ninguna canción en el arsenal de la banda destaca mejor su habilidad para unir el ambiente disperso con los suaves toques pop como "Pictures of You". Construida con la brillante línea de bajo de Simon Gallup y un sencillo ritmo de batería, la canción progresa lentamente, permitiendo que las ondas del sintetizador sumen al aura desolada de la canción. Incluso utilizan las campanillas de manera efectiva. Como gran parte de Disintegration, "Pictures of You" bien podría haber sido una canción instrumental y durante los primeros dos minutos es justo eso. Pero en ese tiempo The Cure mostró su poder, adoptó una paleta de colores sombríos y la impregnó de destellos luminosos. Y cuando la voz de Smith se incorpora con la primera frase icónica "I've been looking so long at these pictures of you / That I almost believe that they're real" [Llevo tanto tiempo mirando estas fotos de ti, que casi creo que son reales], habla de la capacidad que The Cure tiene para trabajar en un modo esotérico y arrojar un anzuelo para la memoria cuando menos lo esperas.

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Puedes ver a la banda tocando de esta manera a principio de los 80, con Seventeen Seconds y Faith ofreciendo visiones más compactas del post-punk en el sonido extenuante de la banda. Con canciones como "A Forest" y "The Drowning Man", los miembros del grupo fueron capaces de posicionarse como líderes en la evolutiva escena gótica mientras mantenían un sonido salvaje post-punk. Para la época de Disintegration, ya habían perfeccionado este sonido y lo convirtieron en una ejecución comercial. Es por eso que, en Wish de 1992, pasaron la mitad del álbum trabajando así, prefiriendo las canciones épicas, lentas y glaciales como "Trust" o "To Wish Impossible Things", sólo para oponerse a las expectativas cuando lanzaron su creación más jugosa hasta la fecha.

Aunque Wild Mood Swings de 1996 a menudo es visto como su primer fracaso después de una década de éxitos, tiene canciones que bien vale la pena escuchar. "Treasure" quizá ofrece la versión más corta del esoterismo en The Cure y es un sonido que la banda retomaría por completo en Bloodflowers del 2000. Este último es considerado el acto final en "La Trilogía", junto con Disintegration y Pornography de 1982, el disco quizá no está a la enorme altura de esas producciones, pero cuando funciona, demuestra que Smith sigue siendo capaz de cumplir sus ambiciones. "The Last Day of Summer" y la canción final tienen una extensión justificada, incluso si "Watching Me Fall" de 11 minutos muestra la preferencia de Smith por Loveless de My Bloody Valentine habiendo influido en su propia música.

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Si bien el par de álbumes que siguen por lo general son despreciados, tienen momentos que evitan que sean totalmente desechables. "Lost" abre el álbum homónimo de la banda de 2004 y, aunque tiene un estilo más mecánico que cualquier material previo, la canción evoluciona en un sonido catártico que es tan desagradable como poderoso, igual que cualquier obra ochentera de la banda. Mientras que The Cure y 4:13 Dream sufren de una producción menor, las canciones como "Underneath the Stars" demuestran que el periodo más tardío de la banda aún merece ser explorado.

Playlist: "Plainsong" / "Pictures of You" / "A Forest" / "The Drowning Man" / "Trust" / "To Wish Impossible Things" / "Treasure" / "The Last Day of Summer" / "Lost" / "Underneath the Stars"

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Así que quieres entrarle al The Cura alegre y ligero

Para una banda que construyó su nombre gracias a composiciones melancólicas, The Cure también generó una buena cantidad de gemas pegajosas estilo pop. Si bien tomar una copia del Greatest Hits (2001) fácilmente podría saciar a un novato, es la manera en cómo estas canciones fueron inyectadas dentro de los álbumes para interferir entre los géneros, lo que las vuelve más efectivas.

"Boys Don't Cry" obviamente es un punto de partida, extraída del álbum homónimo, muestra a la banda en su etapa embrionaria, donde todavía suenan como una banda post-punk austera y mecánica. Es muy icónica, pero no es el único tesoro de aquellos primeros años, ya que "Jumping Someone Else's Train" y "10:15 Saturday Night" demuestran que The Cure puede estar lleno de vida sin perder su estilo.

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The Head on the Door de 1985 podría ser el momento decisivo de la banda, presentando los éxitos de la radio "In Between Days" y "Close to Me", junto con canciones que debieron ser éxitos iguales como "Six Different Ways" y "Push". Esta última sería el tipo de canción cargada de riffs que revela el dominio de la guitarra que tiene Smith —habilidad por la cual no ha sido reconocido como se merece—, que sería aprovechada como elemento principal en el extenso álbum Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me de 1987. Es fácil ver cómo Kiss Me le valdría a la banda la etiqueta de alternativa, con canciones como "The Kiss", "Torture" y "All I Want" que son pistas llenas de furia pero consistentes, se ganaron la admiración de grupos como Smashing Pumpkins. Pero aquí también es donde encontramos los números más asombrosos de la banda, desde el tono perfecto de "Just Like Heaven" hasta las trompetas de "Why Can't I be You?", pasando por "Hey You!!!" y "Catch".

Incluso esos discos depresivos tienen sus destellos, con "Lovesong" en Disintegration siendo una de las canciones más emblemáticas de la banda, y Wish sobresaliendo de la fosa de la desesperación con "High" y "Doing the Unstuck" (entre menos hablemos de "Friday I'm in Love", mejor). Incluso la burla casi universal de Wild Mood Swings tiene algo que ofrecer, "Mint Car" está tan bien construida como cualquiera de las canciones de la época dorada de la banda. Lo mismo puede decirse sobre "The End of the World" y "The Only One" de los álbumes en la década del 2000, que son tan efervescentes y contagiosos como sus éxitos más reconocidos.

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Playlist: "Boys Don't Cry" / "Jumping Someone Else's Train" / "10:15 Saturday Night" / In Between Days" / "Six Different Ways" / "Close to Me" / "Push" / "Just Like Heaven" / "Catch" / "Why Can't I Be You?" / "High" / "Doing the Unstuck" / "Mint Car" / "The End of the World" / "The Only One"

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Así que quieres entrarle al The Cure gótico y pacheco

Las primeras incursiones de The Cure en la escena gótica llegaron a través de Faith, éstos fueron los cimientos sobre los cuales la banda construiría su primer obra maestra, Pornography de 1982. A pesar de que los dos récords anteriores fueron más austeros y carentes de toques pop, Pornography fue el sonido de seres humanos tocando fondo. "One Hundred Years" abre el álbum con el estruendo cacofónico de una caja de ritmos, acompañado de guitarras que suenan como si estuvieran deformando el disco. La sesión de grabación estimulada con LSD, junto con la racha depresiva de Smith y su deseo de hacer un disco que gritara "fuck off", resulta una clara inspiración para bandas como Nine Inch Nails. No existe ningún rastro de esperanza en Pornography, esto hace que canciones como "The Hanging Garden" y el acertado título "Cold" sean capaces de succionar la alegría de una habitación.

Parte del gran plan de Smith era hacer de Pornography el final de The Cure. Y por un breve hechizo, lo fue. Gallup abandonó la banda al final de la gira y Smith pasaba más tiempo tocando la guitarra para Siouxsie and the Banshees. Después de hacer un proyecto único llamado The Glove junto con Steven Severin de Banshees, regresó a The Cure para grabar The Top, un álbum casi solitario que Smith produjo. Aunque no es tan abrumador como Pornography —la inclusión de "The Caterpillar" evita que sea completamente oscuro—, el récord sigue en deuda con su predecesor mientras que también se desplaza hacia influencias psicodélicas que no se habían aprovechado hasta entonces. The Top está lejos de ser lo mejor de la banda, pero canciones como "Shake Dog Shake", "Give Me It" y el título final son viajes salvajes y trastornados que requieren atención y exponen la capacidad de Smith para expresar la furia pura.

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Lo mismo se puede decir de canciones más extrañas en Kiss Me, "If Only Tonight We Could Sleep", "The Snakepit" y "Like Cockatoos" parece que fueron inspiradas por alucinógenos, a pesar de que Smith ya había abandonado ese hábito (aunque regresó a él para Disintegration). Pero también muestra "The Kiss" como un track pesado y fuerte, como aquellas canciones que The Cure prometía grabar en su auge. Estos tracks no siempre son fáciles de escuchar, ya que rara vez se apegan a un solo referente musical, pero también es lo que las vuelve tan esenciales.

Playlist: "One Hundred Years" / "The Hanging Garden" / "Cold" / "Shake Dog Shake" / "Give Me It" / "The Top" / "The Kiss" / "If Only Tonight We Could Sleep" / "The Snakepit" / "Like Cockatoos"

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Así que quieres entrarle a los lados-B y rarezas

Como mencioné anteriormente, The Cure tiene muchos singles y EPs, esta clase de lanzamientos a menudo pueden ser refugios para las canciones medio construidas, pero este no es el caso. No sólo eso, The Cure es una pesadilla para los coleccionistas, ya que los singles casi siempre son lanzados en múltiples formatos, cada uno con sus propios complementos únicos, y a veces incluso varían según la región. Como resultado, el catálogo de rarezas de The Cure puede eclipsar a la mayoría de discos “oficiales” de una banda. Y si bien hay cosas que no son tan esenciales —puedes desechar casi todos los remixes, incluyendo el álbum Mixed Up—, hay muchas canciones que se encuentran entre las mejores del grupo.

Por fortuna, Join the Dots: B-Sides & Rarities 1978–2001 (The Fiction Years) hace un gran trabajo reuniendo una colección de elementos esenciales. Aunque omite "Cut Here", una canción extra de la compilación Greatest Hits de 2001 así como la edición limitada del álbum de acompañamiento Acoustic Hits, que vio a la banda tocar sus éxitos más conocidos en un formato más íntimo, Join the Dots es casi todo lo que necesitas. Recorre la historia de la banda cronológicamente, dándote la oportunidad de ver su evolución casi en tiempo real. Concedido, Join the Dots dura casi cinco horas e incluso si sólo eligieras el mejor material, tendrías tantas canciones como para formar dos álbumes. Desde la orgiástica post-punk "Pillbox Tales" hasta los coros en "The Exploding Boy", pasando por la extraña "A Pink Dream" de Wild Mood Swings, The Cure demuestra que es una banda en la que vale la pena perderse.

Playlist: "Pillbox Tales" / "The Exploding Boy" / "A Chain of Flowers" / "Snow in Summer" / "2 Late" / "This Twilight Garden" / "Burn" / "A Pink Dream" / "Cut Here"

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