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Este artículo se publicó hace más de cinco años.
Cultura

¿Por qué las prostitutas no son autónomas?

La postura legal frente a la prostitución en España es tremendamente hipócrita.

por Juanjo Villalba y Rubén Moldes
23 Abril 2014, 8:40am

Imagen de Kyller Costa Gorgônio en Flickr

El sector de la prostitución está en auge. Las personas que se dedican a esto ni siquiera han escuchado hablar de la crisis y está claro que las políticas que se han aplicado hasta ahora para intentar reducir o acabar con el problema han sido en vano.

Independientemente de que se tenga que seguir intentando dar más salidas laborales a muchas mujeres que se ven obligadas por las circunstancias a trabajar como prostitutas, también hay que ser un poco realista. Ejercer la prostitución es legal en España siempre que lo realicen personas mayores de edad y sin presiones por parte de nadie. Siendo esto así, resulta incomprensible que las prostitutas no cuenten con legislaciones claras que regulen su actividad y que les permitan dedicarse a eso sin verse abocadas a la economía sumergida y a toda la desprotección que ese tipo de trabajo lleva asociado.

En 2009, la jueza decana de Lanzarote Gloria Poyatos escribió La prostitución como trabajo autónomo (Ed. Bosch), un libro que cambió la visión que se tenía hasta entonces de este tipo de trabajo. En el libro defendía la posibilidad real de que las prostitutas puedan darse de alta en la Seguridad Social y disfrutar de los derechos que tiene cualquier trabajador autónomo. En el mundo de la prostitución todos los implicados tienen derechos excepto las prostitutas, lo que se trata de un enorme ejemplo de hipocresía. Es cierto que muchas prostitutas están dadas de alta como peluqueras o esteticistas, pero en su libro Gloria defendió que en realidad tenían que tener un régimen similar al de los mineros, que posibilitara un menor tiempo de cotización debido a las condiciones especiales de su trabajo y que solo tendría que ser posible ejercer la actividad por cuenta propia, sin que haya intermediarios de por medio, para evitar el proxenetismo.

Actualmente Gloria continúa recorriendo España dando conferencias sobre el tema, intentando despertar la conciencia de las autoridades para que finalmente den los pasos necesarios para normalizar la situación de tantos miles de mujeres.

Nos pusimos en contacto con ella para que nos hablara sobre cómo empezó a interesarse sobre todo esto y para comentar las medidas que propone.

VICE: ¿Cómo empezó a interesarte el tema de la prostitución?

Antes de ser juez yo era abogada laboralista. Sobre el año 2003 tuve la ocasión de presentar una demanda judicial por despido de un colectivo de trabajadoras de alterne de un local de la provincia de Girona cuyo propietario cerró sin avisar, dejando a todas las chicas sin posibilidad de seguir trabajando. Para cualquier trabajador es obvio que se trata de un despido improcedente y no se discute el derecho a solicitar la tutela judicial. Aquellas chicas tenían serias dudas de tener algún derecho. A partir de entonces me interesé por la materia, pues no era justo despojar de derechos a este colectivo de personas solo porque su actividad económica sea el alterne o la prostitución, sobre todo cuando se trata de actividades que no son delito ni están prohibidas en nuestro sistema legal, cuando se ejercen libremente por personas mayores de edad y con todas las capacidades cognoscitivas. Posteriormente, ya en el año 2009, mi trabajo de investigación en la tesina que realicé en la Universidad de Girona, trataba directamente sobre la prostitución como actividad económica y su encaje en nuestro sistema de la Seguridad Social. Dicho trabajo de investigación académico fue posteriormente publicado en mi libro La prostitución como trabajo autónomo.

¿Por qué piensas que la prostitución es un negocio tan grande en nuestro país? ¿Crees que existen factores sociológicos en nuestra sociedad que la fomentan?

En el Informe de la ponencia parlamentaria sobre prostitución en nuestro país, de 13 de marzo de 2007, de la Comisión Mixta de derechos de la mujer y de la igualdad de oportunidades de las Cortes Generales, se recogen datos específicos, tales como que los españoles gastan 50 millones de euros diariamente en prostitución (datos solo de España), esta información puede verse en la página web del Parlamento español. También ha habido otros informes de otros organismos internacionales como la ONU que han aportado datos en los que se aprecian las enormes dimensiones de este negocio, del que solo se aprecia una pequeña parte del mismo, la que obtiene suculentos beneficios (locales de alterne y prostíbulos o medios de comunicación que se lucran de los beneficios obtenidos por anuncios sexuales, etc.).

Actualmente la prostitución en zonas como el norte de Cataluña se está convirtiendo en un reclamo turístico por ejemplo para los habitantes del sur de Francia. ¿Qué opinas de esto? ¿Cómo crees que esto puede influir en este sector?

En Cataluña, que es la Comunidad en la que posiblemente existen en la actualidad más locales de alterne, existe mayor demanda por hallarse junto a la frontera francesa, país en el que la prostitución se sanciona.

Además, en Cataluña existe una norma concreta (Decreto 217/2002 y su desarrollo mediante la Orden 335/2003), que regula la expedición de permisos administrativos para la apertura y funcionamiento de locales de pública concurrencia en los que se ejerce la prostitución. Y además, dicha normativa ha pasado el filtro judicial, al haberse declarado su legalidad en la Sentencia dictada por la Sala Contencioso administrativo del Tribunal Supremo, en sentencia dictada en el año 2010.

Mi opinión sobre la prostitución es muy práctica y nada teórica ni ideológica. Yo soy eminentemente jurista y lo que veo es que en el mundo existe ahora un colectivo de personas, mayoritariamente mujeres, desprovistas de derechos y ello va en contra de los derechos humanos. Con independencia de poder frenar o no el ejercicio de la prostitución, que lejos de disminuir está aumentando anualmente, mi preocupación se cierne sustancialmente sobre este colectivo desprotegido, discriminado y desterrado al victimismo, de donde nunca saldrán si no se las empodera con derechos al igual que cualquier otra persona .

Tras interesarte por el tema de la prostitución investigaste sobre su régimen fiscal. ¿Qué fue lo que descubriste? ¿Que opciones tienen las prostitutas para cobrar una pensión o cobrar paro?

De forma muy resumida, la conclusión de mi trabajo de investigación es que la actividad de la prostitución libremente ejercida por persona adulta no está excluida de nuestro Sistema de la Seguridad Social, sino todo lo contrario, tiene encaje, que se ramifica en dos posibilidades, una individual a través del régimen especial de trabajadores autónomos, con posibilidad de acceder a las posibilidades fiscales de este régimen especial, y otra forma colectiva, a través de las cooperativas de trabajo asociado, con acceso a la seguridad social a través, igualmente, del régimen de autónomos. O si se trata de alternadoras (diferente a las prostitutas, según la jurisprudencia social), también podrían acceder mediante el régimen general de trabajadores por cuenta ajena. El régimen fiscal puede ser el que se elija dentro de las posibilidades legales, pero al igual que una peluquera, pueden mantener en el anonimato los datos identificativos de los clientes.

¿Qué opinas sobre las leyes que actualmente regulan todo este sector en nuestro país?

Opino que en nuestro país existe una regulación sesgada que solo beneficia a una parte de los que se lucran del negocio de la prostitución. Opino que nos movemos con una gran hipocresía donde tienen visibilidad la patronal del alterne y la prostitución o los medios de comunicación donde se publican anuncios sexuales, que son en definitiva los que realmente hacen suculentos beneficios del trabajo del colectivo de los trabajadores sexuales. Y que estos están condenados a la economía más sumergida, a la invisibilización y, por ende, a quedar fuera de la protección de nuestro Sistema de Seguridad Social. Al menos eso se les hace creer, bajo la consigna de la victimización, de la que deriva en buena parte su actual estigmatización. Tampoco ayuda a la perjudicada situación de este colectivo la propuesta de sancionar a los clientes, pues con ello se criminaliza la actividad de la prostitución, pues se hace partícipes a este colectivo de un acto sancionado administrativamente y del que, por tanto, son cómplices necesarias del mismo.

¿Qué reformas propondrías?

Yo propongo regular expresamente la actual situación del trabajo sexual voluntario ejercido por personas adultas y sin discapacidad. Actualmente tienen cabida en una regulación que está pensada para un trabajador estándar que nada tiene que ver con el trabajo, especialmente peligroso, que vienen realizando los trabajadores sexuales (mayoritariamente mujeres). Debe protegérselas más a través de una normativa específica y especial que les de apoyo frente a la patronal del alterne, frente al cliente y frente a los proxenetas. Debe regularse una norma especialmente protectora en materia de seguridad y salud, y debe destacarse por encima de todo su derecho a la libertad sexual frente a todos estos colectivos para que no queden dudas .

¿Crees que hay voluntad política para hacer estos cambios?

La historia legislativa española más reciente nos indica que no hay voluntad alguna. En España, el tratamiento que se da actualmente a la prostitución es el de mirar hacia otro lado y no implicarse en una regulación ni para prohibir ni para legalizar. Para mi es la peor de las opciones políticas. El limbo en el que colocan a las personas que trabajan en la actividad sexual, los convence de que carecen de derechos y al mismo convencimiento llega el resto de personas que tienen contacto con las trabajadoras sexuales (como clientes, proxenetas, etc.).

Realmente la marginación y las medidas paternalistas son la forma más peligrosa de opresión. Hay que reconocer derechos, no negarlos.

Puedes seguir a Juanjo Villalba en Twitter @juanjovillalba y a Rubén Moldes en @moldes.

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