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El número para creer o no creer

Reseña: Larva #17 Regresos

En esta edición de la revista Larva, 12 autores de distintos estilos exploran las vicisitudes del término regresar.
8.11.15

Este artículo hace parte de la edición de octubre de VICE.

Escribo esta reseña mientras mi novia sale furiosa a tomar un Transmilenio para visitar a su madre. Sale furiosa porque le dije que no podía acompañarla ya que me iba dizque a escribir un texto para VICE. Espero, sinceramente, que regrese.

¿Regresar? Ese es el tema que convoca la décimo séptima edición de Larva cartoon, una publicación que durante nueve años se ha convertido en referente del cómic colombiano por la solidez de su propuesta curatorial evidenciada en la calidad de sus dibujantes invitados.

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En esta edición, 12 autores de distintos estilos exploran las vicisitudes del término regresar. Desde el amigo del colegio que regresa en el recuerdo de un siniestro viaje de promoción escolar a través de un mensaje de Facebook, en la historia del peruano Eduardo Yaguas, hasta el boomerang de venganza amorosa de sexo y atracadores en la historia del cubano-boliviano Frank Arbelo.

Todos los autores coinciden en que el acto de regresar implica asumir una pérdida, porque ese paisaje idílico de la infancia no es el mismo que se aprecia con los ojos de la madurez o de la edad adulta. Sin embargo, esto no quiere decir que dentro de esta pérdida no existan sorpresas gratas o maravillas conmovedoras que surjan en el desandar de los pasos y el descongelamiento de los recuerdos.

En la historia de la estadounidense Julia Wertz la sorpresa llega en forma de consulta bibliográfica en el viaje de retorno a la biblioteca de su pueblo natal, doce años después de haber sido expulsada de ella por robarse un libro. En la historia de la argentina Delius, la sorpresa proviene de constatar, como quizá cualquier persona de más de 35 años sabe, que los amores de juventud se convierten en grandes amistades en algún punto de la vida.

Cabe apuntar en este momento la calidad y variedad gráfica de los artistas publicados. Desde propuestas que rozan la abstracción pictórica y las acuarelas vintage, como el caso de Simon Moreton y Nik Neves (inglés y brasileño, respectivamente), hasta propuestas realistas muy cuidadas, como las de Andrezzinho (Colombia), Maco (Argentina) o Leo Cómix (Colombia) que con un rigor en el trazo y la estructura construyen mundos personales llenos de detalles, riqueza y verosimilitud narrativa que nos permiten, literalmente, sumergirnos en el transcurrir de sus dibujos de parientes metaforizados, vacaciones urinarias e intentos frustrados de incesto.

Asimismo, hay estilos influenciados por los cartoons y la ilustración infantil, como en el caso de la argentina Sole Otero, quien por medio de su personaje, la adorable e ingenua Vir, nos parte el corazón al demostrarnos que algunos amigos de antaño quizá sean irrecuperables y se hayan ido para siempre de nuestras vidas, o lo que quizá sea aún más difícil de digerir: con el tiempo algunos de nuestros mejores amigos se convertirán en enemigos mutuos y será imposible sentarlos en la misma mesa.

La publicación también incluye dos sabrosos textos de los autores Etgar Keret (Israel) y Pablo Holmberg (Argentina) y la eventual promesa de un "regreso" al papel en el número 18.

Si el lector está en la onda del cómic independiente, la novela gráfica y la narrativa visual, Larva no lo decepcionará. Si está en la onda del virtuosismo técnico del cómic de dibujo gama alta, posiblemente Larva le parezca "hipsterudo" y hasta "conceptual", pero seguramente le sorprenderán la calidad de las historias. Si por el contrario para el lector lo más cercano a un cómic que se lee al año son las instrucciones del respaldo del asiento del avión cuando viaja, esta publicación puede ser una perfecta puerta de entrada al uso de sustancias gráficas más fuertes.

Mira otros artículos de Adalberto en su columna 'Frescómics'.