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Una charla con Bleached: No dejes que te domestiquen

Checa esta charla increíble que tuvimos con Bleached antes de su concierto en DNArama.

Nuestras amigas de DNA MAG están por tirar LA fiesta del verano este 11 de Junio en el Foro Indie Rocks! a partir de las 6:00pm. DNArama Vol. I surge como la alternativa fresca y rosa a los festivales de música dentro de la capital. Con diferentes alternativas gastronómicas, de diseño y -por supuesto- de música, traen para nosotros en esta primera edición el talento nacional de Virtual Haze, Natural Rebel Kids y los ritmos de Priscila de Quiero Club. Entre tanto glitter y girlpower, no podía faltar un headliner digno de la ocasión: Bleached, con su poderosísimo pop-punk desde California.

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Ahora mismo se encuentran lanzando su segundo LP: Welcome The Worms bajo la disquera Dead Oceans (A Place To Bury Strangers). Platiqué con Jennifer y Jessie Clavin, Micayla Grace y Nick Pilot sobre hacer contratos con genios productores de la música sin dejar que te domestiquen; sobre drogas y la playa pero, sobre todo, hablamos de aceptar tu propia oscuridad para dar paso a la luz en tu vida. Mira nuestra charla acá:

De "No Friend Of Mine", que fue de lo primero que presentaron al mundo como Bleached, hay un cambio drástico a lo que están produciendo ahora; ustedes mismas han hablado de eso, ¿a qué debemos ese cambio en su música? ¿cómo lo manejan?
Jennifer: Jess y yo vinimos de nuestros proyectos anteriores y simplemente queríamos intentar hacer música diferente; experimentamos desde el día uno y no queríamos hacer el punk que ya conocíamos. ‘No Friend of Mine’ es de hace cinco años, dentro de esos cinco años sencillamente evolucionamos como músicos. No tenemos técnica; todos aprendimos a tocar por nuestra cuenta, entonces fue trabajar y pulir nuestro sonido sobre eso.

Porque de eso se trata el punk, de no ir a la escuela, ¿no?
JN: Sí, justo (risas). Siempre estamos aprendiendo y construyendo música con todo lo que hacemos.
M: También porque lo que hacíamos al principio era muy Lo-Fi y eso no te da tanto espacio para experimentar. No quieres quedarte dentro de una caja pequeña y cómoda para hacer lo mismo siempre, hay que salir de ella y ver hasta dónde puedes llegar.

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Sin embargo, dentro de toda esa experimentación, su punk sí tiene un sabor a pop muy sencillo y sumamente emocional: hablan de hombres, de cortar con ellos y de querer mandar todo al carajo, ¿cómo traducen esas muchas emociones que describen en la letra, a música? ¿no les da miendo presentarse vulnerables?
JN: Es sólo hacerlo y decir: “a la mierda, hay que ser vulnerables” (risas). Cuando eres realmente honesto, habrá alguien de toda la gente que te escucha que se sentirá identificado y tomará alguna parte de lo que haces dentro de sí; tal vez pueda ayudarle a sobrellevar alguna situación. Me siento cómoda siendo realmente honesta con lo que siento o diciendo lo que pienso, nunca me ha salido mal.

Has dicho (Jennifer) que Bleached es lo que, en algún momento, te ayudó a no perder el sentido de tu vida, ¿cómo supiste que Bleached se convertiría en eso y era un proyecto que valía la pena?
JN: Ahm… Creo que cuando tienes trabajos de mierda de 9am a 5pm…(interrumpe Jessie)
Jessie: Y piensas: “Yo no quiero hacer esto, por favor, ya no quiero hacerlo”.
JF: Siempre sentí “el llamado” de la música pero por alguna razón siempre terminaba en trabajos que no me gustaban y eso me tenía muy deprimida. Igual, cuando estaba en otras bandas siempre pensaba en que necesitaba hacer mi propia banda, con mi propia música.

¿Cómo fue “el llamado” para ustedes (el resto de la banda)?, ¿también son músicos de tiempo completo?
Micayla: Sí, es una filosofía que te tienes que tomar muy en serio porque se adueña por completo de toda tu vida, tus relaciones, tus planes a futuro y cualquier cosa que pienses que ya tienes decidida. Hay muchas oportunidades para renunciar y quienes no aman la música lo suficiente, son quienes se dan por vencidos. La parte muy gratificante es esa que te da la oportunidad de conocerte a ti misma un poco mejor porque estás totalmente expuesta todo el tiempo, como tú decías: te vuelves vulnerable, y lo mejor es cuando te aceptas así.

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Exacto, en un escenario en el que ya eres vulnerable sólo por el hecho de ser mujer en una banda de pop-punk y en el que todo mundo espera que lo que haces sea emocional, rosa y “lindo”, ¿cómo es esa parte de ser todavía más vulnerable?
M: Creo que justo así es como funciona bien: cuando ya esperan que seas así, es muy fácil ser así. También te acostumbras a cagarla, si estás en un escenario donde todo mundo te ve mientras te equivocas, es más fácil manejar todas las fallas: “a la mierda si sale mal, no puedes tener todo en tu control”. Todo lo que podría salir mal, nos ha salido mal (risas), y cuando eso sucede una y otra vez, es muy sencillo que te deje de importar, es cómo: “ah, sí, dije algo estúpido, hice algo estúpido, o yo soy estúpida, ¡a la mierda!”.

Eso realmente te empodera, ¿no?
JS: Sí, cada uno de los shows es gratificante al final del día. No se hace cada vez más fácil, pero sí cada vez más valioso.
JN: También escribir música es muy gratificante. Eso es lo que me mantiene haciéndolo. Escribir una canción, poder grabarla y escucharla terminada… nada más me hace sentir así.

¿Cuál sería la parte en la que no es gratificante o pensarían que no vale la pena?
M: Monetariamente. (risas)
JN: Se vuelve muy cansado. Es complicado porque existe el otro lado, el lado del negocio; sientes que sólo debería ser componer música y dar conciertos, pero no. Está todo el tema de la industria y las obligaciones tediosas de administración mientras tú sólo piensas: “carajo, sólo quiero tocar”.

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Y ahora que mencionas la industria de la música, están trabajando con Joe Chiccarelli, que ha trabajado con todas estas bandas enormes (The Strokes, Morrisey, etc), ¿Cómo producen su música sin que se vuelva simplemente otro producto de él (Joe C.), y que siga siendo un producto de Bleached?
JN: Cuando nos reunimos con ellos les dejamos muy en claro que queríamos mantenerlo real y todos estábamos en la misma página. Creo que te tienes que asegurar de trabajar con gente que te entienda porque tuvimos que lidiar con varios productores que quieren hacer de tu música algo super genérico. Joe y Carlos no son así, tuvimos suerte de encontrar un buen equipo para eso.

Entonces, cuando tú quieres hacer algo con respecto a tu música o cómo te presentas en un escenario, pero su opinión de experto dice que debes hacer lo contrario, ¿cómo funciona?
JN: A mi me pasa mucho con las letras de las canciones. Siempre creo que ya escribí algo que me satisface, pero luego ellos la leen y me cambian alguna oración y es cuando me siento realmente ofendida (risas). Son como mis bebés (las canciones) y les pongo demasiada honestidad y sentimiento como para que ellos simplemente me digan: “Deberías cambiar esa oración”… aunque al final del día estoy taaaan agradecida de haberles hecho caso, en muchas ocasiones tienen la razón.
JS: También en la parte de hacer la música como tal. Por la misma razón de ser autodidactas en la composición de música y la ejecución de instrumentos, me ha pasado que escribo algún arreglo y me parece perfecto pero luego ellos me sugieren algo diferente. Yo me indigno porque a mi me suena bien, pero es sólo porque yo no tengo es parte de “academia” que ellos sí tienen y saben de todas esas “reglas” de la música que al final del día funcionan. Es un compromiso en el que tienes que ceder y entender que hay otros mundos: el mundo de las escalas, por ejemplo. (risas) Pero aún así, siempre tratamos de mantenernos honestas a nosotras mismas.
JN: Es muy retador, hay veces que simplemente le quiero decir “vete a la mierda” a todo, “quiero hacerlo a mi manera”, pero luego sabes que ellos tienen toda esa experiencia y saben cómo hacerlo mejor… en algunas cosas. (risas)
JS: También es confiar. Confiar en que elegiste un buen equipo de trabajo y que respeta tu trabajo como músico y que está buscando el mejor de los beneficios para ti y tu música.
M: Y también tomando su opinión como lo que es: su opinión, confiar en ti misma, porque de pronto pueden decir: “no, no hagas eso”, pero al final algo te dice que sí lo hagas a tu manera y resulta ser lo mejor que pudiste haber hecho.

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¿Les ha pasado? que les piden que hagan algo de una manera en específico y ustedes no quieren, así terminan haciéndolo a su manera y es el mejor resultado posible.
JS: Sí, con el título del disco.
JN: Sí: Welcome The Worms, estoy muy feliz de habernos mantenido en la postura de no cambiar el nombre.

¿Qué querían en lugar de Welcome the Worms?
JS: No sé, pero: “Ew, gusanos”, no querían eso en el nombre.
M: Aunque es bueno tener esa reacción en la gente, así puedes tener un tema de conversación y explicarles de lo que va realmente el nombre.

Les iba a preguntar del nombre, porque cuando escuché Welcome The Worms pensé en un nombre un tanto predecible para una disco de punk que busca ocasionar repele, como una actitud un poco adolescente. Luego leí la descripción y me pareció increíble toda esta intención de compararlo con darle la bienvenida a la “oscuridad interior” para también acceder a la luz. Cuéntenme más de eso.
JN: Yo había escrito las letras y para mi era muy importante el título del disco; aun así ya lo habíamos terminado y no le habíamos encontrado un nombre. Una vez pasé la noche comiendo hongos, llegaron las 9 de la mañana y yo seguía muy colocada y de pronto me ví con un librito religioso que alguien me dio en un momento que no recuerdo, era como muy del estilo “hágalo usted mismo”, tenía una pareja muy rarita y decía: “Welcome the Worms” (Recibe a los gusanos), y yo me dije: “Oh Dios mío, esto resume totalmente éste disco para mi”. Todo el disco fue un entender todos esos sentimientos oscuros que estaba sintiendo mientras entendía que tenía que pasar sobre todo eso para entender lo positivo; así que tuve que recibir a los gusanos y a todo ese lado oscuro para dejar entrar también a la luz.

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¿Fue tu interpretación o el libro sí decía todo eso?
JN: Esa fue mi interpretación (risas), sí decía “Welcome the Worms”, pero no decía nada de la oscuridad ni demás. Era muy religioso y hablaba de Dios, de hecho. (risas)

El disco también habla de la vida en L.A., ¿no? De esa parte muy fresca de las palmeras, el bikini y la fiesta, pero también de las drogas y salir con músicos patanes, ¿por qué?
JN: Creo que toda esa experiencia está implícita al crecer en L.A.Todos se sienten así en sus ciudades, pero para mi fueron cosas que sólo podían suceder en Los Ángeles y fueron mágicas: manejar en el Sunset Boulevard con tus amigos mientras estás drogado y escuchas música que te encanta, o cuando entras a la escuela y todo es nuevo; el letrero de Hollywood… todo es simplemente hermoso y hay tanta vida que te das cuenta que tus problemas no son tan graves como piensas.
JS: Está esa de la fiesta, en la que puedes conocer gente muy mala y meterte en problemas…. hay mucha gente y a veces es difícil saber en quién confiar, pero cuando encuentras un buen círculo de amigos es increíble.

Y así terminas con un disco que se llama “Welcome The Worms”. Por cierto, ¿cómo terminaste siendo el “chico en una banda”?
N: ¿cómo terminé siendo el chico en la banda? ahm… iba caminando en la calle y me topé con una psíquica y me preguntó: ¿qué quieres hacer con tu vida?”, y le dije: “quiero tocar en una banda donde todas sean mujeres”, y me dijo: “eso va a pasar, espera unos días”. Entonces pasaron unos días y me topé con un chico que me dijo: “hey, Bleached necesita un nuevo baterista”, y le dije:”okey”, fui a mi audición y tarán, me quedé.
JN: Y ha sido increíble desde entonces.
JS: Sí, es el que siempre nos dice: “tranquilas chicas, todo está bien”.

Liss va a subir cosas del DNArama y otras fiestas a las que va, síguela aquí.