futbol

Otros futbolistas que les han pegado a sus parejas y se han salido con la suya

Ante la polémica sobre si Pablo Armero debería jugar en la Selección tras agredir a su esposa, presentamos a otros futbolistas que han vuelto sin problema a la cancha a pesar de haber maltratado a una mujer.
28.3.17
Imagen por Daniel Senior.

En mayo de 2016, el futbolista tumaqueño Pablo Armero fue detenido por la Policía de Miami después de que varios huéspedes del hotel donde él y María Elena Bazán, su pareja, se estaban quedando dieran aviso de ruidos que venían de su habitación. Aparentemente, según les contó Bazán a los policías, Armero se puso agresivo cuando ella se negó a tener sexo con él: le jaló el collar y empezó a arrancarle sus extensiones con una máquina de pelo.

Publicidad

Armero fue arrestado, condenado por lesiones personales y llevado a una correccional en Miami. Días después salió en libertad tras pagar una fianza de 1.500 dólares. El caso llegó a los medios y se convirtió en tema de las polémicas de rutina. Y, por supuesto, los colombianos pronto lo volvieron a olvidar.

Esa no había sido la primera vez que Armero agredía a su pareja, según dijo entonces la misma María Elena Bazán. Es más, según El Heraldo, ya en 2015 habían circulado rumores de que el futbolista había maltratado a su esposa en Brasil. Pero la escena que protagonizó en Miami fue la única que ganó la atención de los medios, quizá porque no se dio en Colombia, sino en Estados Unidos: un país donde las autoridades sí responden adecuadamente, y sin tolerancia, a la violencia intrafamiliar.

Después de ese escándalo, el club italiano Udinese Calcio contrató a Armero. Y más tarde, a finales de diciembre de 2016, lo fichó el Bahía de Brasil. En resumen, justamente el año en que Armero terminó en los titulares y en la cárcel por agredir a su pareja fue un año movido en su carrera futbolística.

Cosas como la agresión de Armero y el matoneo a Andrea Guerrero son síntomas de un machismo normalizado

Algunos podrían decir que 2016 no fue tan positivo porque al tumaqueño no lo convocaron a la Selección colombiana para jugar en las eliminatorias al Mundial de Rusia. Pero esto nada tuvo que ver con la violencia contra su compañera, ni con el escándalo ya mencionado. Armero no jugó con el equipo de Pékerman simple y llanamente por su bajo desempeño deportivo.

Pero la semana pasada, el entrenador nacional volvió a recurrir a Armero y confirmó que lo había convocado para el partido contra Bolivia el pasado jueves 23 de marzo. Con un gol sufrido de James Rodríguez, la Selección logró ganar y mantenerse con vida rumbo al Mundial.

Publicidad

Un día antes del encuentro, la periodista deportiva Andrea Guerrero declaró al aire en el canal Win Sports que no compartía la decisión de la Selección de haber convocado a Armero. "Me parece una falta de respeto (…) creo que un futbolista debe ser íntegro (…). Y aquí no podemos tener tan doble moral: que para lo que nos conviene sí importa la vida personal, y para lo que no, no". La periodista terminó diciendo que ella, como mujer, se sentía personalmente agredida por la convocatoria de Armero y que le parecía inconcebible que dentro de la Selección, un equipo de "ídolos", estuviera un hombre que había agredido a su pareja.

Después de las declaraciones de Guerrero, se reavivó el escándalo alrededor de Armero y la discusión sobre lo correcto o no de su presencia en la Selección. Lo paradójico (en realidad lo más predecible y triste de la situación) es que toda la polémica y las críticas no cayeron sobre el futbolista sino sobre la periodista, quien incluso recibió amenazas de muerte en redes sociales.

La agresión de Armero, la impunidad ética y profesional de sus actos en el mundo del fútbol y el matoneo a Andrea Guerrero por manifestarse en contra de esa impunidad son síntomas evidentes de un machismo transversal que normaliza el maltrato de un hombre a una mujer al interior de una relación afectiva.

Pegarle a la novia o la esposa en Colombia no parece ser un acto que merezca una sanción a largo plazo, más allá de pagar una fianza. Tampoco parece producir el rechazo social suficiente para vetar del escenario público a los propios futbolistas que, a pesar de lo que hagan en privado, son permanentemente elevados al nivel de celebridades y héroes. ¿Sería convocado Armero a la Selección si la víctima no hubiera sido su pareja sino su mamá o un menor? ¿Lo hubieran llamado de nuevo si hubiera cogido a puños a un hincha en un bar? O pongamos un ejemplo que suena quizá ridículo, pero no se aleja de la realidad: ¿lo habrían vuelto a incluir en el equipo si hubiera botado un penal en la final de un torneo internacional?

Publicidad

Ese es el fútbol.

La mentalidad según la cual 'pegarle a la mujer es normal' no se restringe al fútbol. Pero este deporte, las personas que lo rodea y el espectáculo que produce configuran un ámbito particularmente hostil para las mujeres. Después de todo, en Colombia el fútbol es un mundo dominado por ellos donde ellas habitan un segundo plano: son las que no entienden de fútbol, las que no saben jugar y las que son miradas con sospecha cuando se atreven a ocupar el primer plano, como lo hizo Andrea Guerrero.

Las cosas, por supuesto, no son tan sencillas: esa exclusión se debe a una multiplicidad de factores históricos y culturales, como que a las niñas no se les inculca el gusto por el fútbol desde pequeñas. Pero esa misma exclusión hace que en el fútbol lo que pasa con las mujeres, al ser invisible, no tenga la misma importancia que lo que pasa con los hombres. Después de todo, lo que importa es ganar y que ellos sigan jugando. Y, claro, que la selección viaje a Rusia. O no.

Y Armero no es el primer futbolista que después de un maltrato a su pareja queda impune y continúa con su carrera deportiva sin contratiempos. Aquí les mostramos otros seis de ellos:

Hanyer Mosquera - Colombia

Imagen vía Wikipedia por el usuario Flickr upload bot

El domingo 16 de octubre de 2016, Hanyer Mosquera, delantero del equipo antioqueño Rionegro Águilas —antes Águilas Doradas—, fue detenido luego de que se difundiera un video en el que le pegaba puños y patadas a su pareja al interior del ascensor del edificio donde vivían. Días después, la pareja del futbolista, Hindira Herazo, le contó a Blu Radio que esa no era la primera vez que Mosquera la había agredido y que lo que se ve en el video no es "ni la sombra" de lo que pasó ese día. Herazo, quien había dado a luz hace poco menos de un mes, contó además que Mosquera incluso le había dado patadas cuando estaba embarazada.

Publicidad

A Mosquera se le imputaron los delitos de violencia intrafamiliar agravada, estuvo un tiempo tras las rejas —desde donde hizo un video pidiendo disculpas— y fue suspendido del equipo antioqueño. Aún así, tres fines de semana después volvió a la cancha a reocupar su posición en el equipo que poco antes lo había suspendido. Actualmente sigue siendo defensa de Rionegro Águilas.

Roberto Guizasola - Perú

Andrea Olivera, expareja de Roberto Guizasola, denunció al futbolista en diciembre de 2013 asegurando que él la había agredido con puños y patadas días antes. Según lo que contó, entre los golpes que le dio Guizasola recibió uno en la boca que le rompió varios dientes. Según el diario peruano El Comercio, Olivera aseguró que no era la primera vez que Guizasola la agredía y que el futbolista ya contaba con denuncias por maltrato en varias ciudades de Perú. Por su parte, Guizasola aseguró que el incidente había empezado cuando su expareja se había puesto agresiva y él, en un intento por zafarse, se hizo a un lado y ella cayó por las escaleras.

Guizasola, que no fue detenido a raíz del incidente, no ha tenido ningún problema ni interrupción en su carrera deportiva desde entonces: ha pasado por dos clubes peruanos, uno argentino, por la selección nacional de Perú y actualmente es lateral derecho en el Sport Huancayo, otro equipo peruano.

Rafael Van der Vaart - Holanda

Still de video vía Youtube por el usuario Bundesliga

El 1 de enero de 2013, Rafael Van der Vaart, entonces centrocampista del club alemán Hamburgo y antiguo jugador del Real Madrid, le confesó a un diario alemán que días antes había golpeado a su esposa, Sylvie Van der Vaart, en una fiesta de fin de año frente a otros invitados. "Fue estúpido lo que hice. Soy un idiota. Lo siento mucho. Nunca debió haber pasado", le dijo al mismo diario. Por esos mismos días, la pareja, que llevaba siete años de matrimonio, anunció su separación.

Publicidad

La agresión no provocó mucha discusión mediática ni tuvo ningún impacto en su carrera futbolística: días después del incidente, y un día después de su confesión, el jugador voló a Abu Dhabi a entrenar con el apoyo del director del club quien declaró que apoyarían y protegerían al jugador. Actualmente juega en el FC Midtjylland, un equipo de Dinamarca.

Diego Maradona - Argentina

Imagen vía Wikimedia commons por el usuario Flickr upload bot

El ídolo argentino Diego Maradona ha estado en la mira pública por varias situaciones de violencia y agresión física: a jugadores, periodistas y, sobre todo, a su esposa Rocío Oliva. El primer escándalo se desató por un video grabado en 2014 por Oliva en Dubái, donde se ve al exfutbolista gritándole para que deje de revisar su celular. "¿Seguís mirando tu teléfono?", dice Maradona antes de que ella, pidiéndole que se detenga, recibe dos golpes en la cabeza: "¡Pará, pará, dejá de pegar, Diego!". El escándalo se enfrió y Oliva no presentó cargos.

Sin embargo, en febrero de este año se presentó un nuevo altercado. Un empleado del hotel Eurostar, en Madrid, llamó a la Policía española para notificar sobre una presunta agresión del argentino a su esposa. Según reportó el empleado, Oliva llamó a las 8:30 de la mañana española a la recepción denunciando golpes por parte de su pareja. A pesar de ello, apenas llegaron las autoridades, la mujer negó sus declaraciones, diciendo apenas que habían tenido "una fuerte discusión".

Publicidad

Hasta ahora no ha habido denuncias ni procesos contra Maradona y el exfutbolista ha continuado publicando en su cuenta de Instagram con tranquilidad.

Diego Trotta - Argentina

En abril de 2014, el entonces defensa del club argentino Bella Vista fue captado por una cámara de seguridad, en la ciudad argentina de Bahía Blanca, la noche en que esperó escondido a su exnovia afuera de su lugar de trabajo, la tiró al piso, la cogió del pelo y empezó a golpearla en vía pública hasta que dos policías lo detuvieron. Trotta fue llevado a una comisaría donde pasó la noche y poco después fue puesto en libertad. Un año después, el futbolista fue condenado a seis meses de cárcel que pudo evadir pagando una fianza.

A raíz de los sucesos, el Club Bella Vista despidió al jugador. Sin embargo, unos meses después de haber pagado la fianza, el Club Atlético Independiente (Neuquén) lo contrató como defensa. Actualmente es entrenador interino del mismo equipo.

Bruno Fernandes - Brasil

En 2010, este brasileño, entonces arquero del Club Flamengo de Brasil, fue acusado por el asesinato de Eliza Samudio, una expareja con quien había tenido un hijo. El cuerpo de Eliza Samudio nunca fue hallado, pero Fernandes confesó que el cadáver fue arrojado a unos perros. Aunque el futbolista no cometió el crimen directamente, fue encarcelado como medida preventiva hasta que, en 2013, fue sentenciado a 22 años y tres meses de prisión por ser el autor intelectual del asesinato.

El 24 de febrero de este año, tras cumplir parcialmente su pena —solo seis años—, fue liberado para seguir apelando y trabajando en su caso. Unas semanas después de su liberación, el equipo brasileño de segunda división, Boa Esporte de Varginhas, decidió contratarlo. Pese a que el club se quedó sin patrocinio y recibió miles de críticas, siguieron con la idea de darle una segunda oportunidad a Fernandes.