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Ellen Allien explica por qué “LISm” es la música más loca y menos comercial que ha hecho en su carrera

Escucha un streaming exclusivo del álbum más introspectivo hasta la fecha de la productora berlinesa.
4.4.16

"Justo ahora el tiempo me tiene un poco confundida. ¡Accidentalmente me quedo dormida! Y luego me despierto pensando, ¿No se supone que debería estar haciendo algo?" comenta Ellen Allien, disculpándose por su retraso en nuestra cita en Skype a inicios de la semana pasada. La somnolienta berlinesa, jefa del longevo sello BPitch Control acaba de regresar de una gran gira por Norte América, que la llevo a inyectar techno en ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Nueva York y Miami—donde ella, de algún modo, logró ser parte de cuatro fiestas durante el Miami Music Week.

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La erudita vida de Allien es un torbellino que nunca deja de girar. En la cima de su implacable calendario de presentaciones, está su puesto como promotora de BPitch, supervisando una agenda saturada de lanzamientos con trabajos de colaboradores como MANIK, DJ Funk, Camea, Joy Wellboy, Yousef y Jesse Perez tan sólo durante el año pasado. Sus propias producciones viran entre lo pulsátil y lo melancólico, a veces con un solo track. También ha diseñado su propia línea de ropa y quizá más importante, ella ha servido como mentora e inspiración de una generación de DJs como MANIK (firmado por BPitch) y Joy Wellboy.

De alguna forma, con esa vida llena de emoción, Allien permanece reflexiva con los pies en la tierra—y ahora, se encuentra publicando su producción más introspectiva y meditativa hasta la fecha, LISm.

"Se que es el trabajo menos comercial que he hecho y eso le puede molestar a algunas personas. Pero lo amo. Es como una hermosa pieza de arte que la gente puede colgar en su departamento."—Ellen Allien

Originalmente, LISm salió en el 2013 en CD y en descarga digital—pero esta es la primera vez que el álbum llega a tiendas en formato vinilo. La calidez que el vinilo le aporta encaja perfecto con la música: LISm toma uno de los aspectos primordiales de la música de Allien, un sentimiento de intimidad melancólica, y gentilmente se construye a partir de ello. Suspiros y gemidos electrónicos, puntuados con aleteos rítmicos, solitarias cuerdas, conmovedores sintetizadores, percusiones, interludios de jazz, fragmentos giratorios—y en ocasiones, vocales cantadas por Allien, cargadas de efectos—culminando en una elegante zumbido alegre, en el pasaje final del álbum, disolviéndose en un feliz breakbeat. El resultado es un ejercicio etéreo de estados de animo muy diferente a cualquier otra cosa que ella allá lanzado antes—y puedes escucharlo completo a continuación.

"Justo ahora el tiempo me tiene un poco confundida. ¡Accidentalmente me quedo dormida! Y luego me despierto pensando, ¿No se supone que debería estar haciendo algo?" comenta Ellen Allien, disculpándose por su retraso en nuestra cita en Skype a inicios de la semana pasada. La somnolienta berlinesa, jefa del longevo sello BPitch Control acaba de regresar de una gran gira por Norte América, que la llevo a inyectar techno en ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Nueva York y Miami—donde ella, de algún modo, logró ser parte de cuatro fiestas durante el Miami Music Week.

La erudita vida de Allien es un torbellino que nunca deja de girar. En la cima de su implacable calendario de presentaciones, está su puesto como promotora de BPitch, supervisando una agenda saturada de lanzamientos con trabajos de colaboradores como MANIK, DJ Funk, Camea, Joy Wellboy, Yousef y Jesse Perez tan sólo durante el año pasado. Sus propias producciones viran entre lo pulsátil y lo melancólico, a veces con un solo track. También ha diseñado su propia línea de ropa y quizá más importante, ella ha servido como mentora e inspiración de una generación de DJs como MANIK (firmado por BPitch) y Joy Wellboy.

De alguna forma, con esa vida llena de emoción, Allien permanece reflexiva con los pies en la tierra—y ahora, se encuentra publicando su producción más introspectiva y meditativa hasta la fecha, LISm.

"Se que es el trabajo menos comercial que he hecho y eso le puede molestar a algunas personas. Pero lo amo. Es como una hermosa pieza de arte que la gente puede colgar en su departamento."—Ellen Allien

Originalmente, LISm salió en el 2013 en CD y en descarga digital—pero esta es la primera vez que el álbum llega a tiendas en formato vinilo. La calidez que el vinilo le aporta encaja perfecto con la música: LISm toma uno de los aspectos primordiales de la música de Allien, un sentimiento de intimidad melancólica, y gentilmente se construye a partir de ello. Suspiros y gemidos electrónicos, puntuados con aleteos rítmicos, solitarias cuerdas, conmovedores sintetizadores, percusiones, interludios de jazz, fragmentos giratorios—y en ocasiones, vocales cantadas por Allien, cargadas de efectos—culminando en una elegante zumbido alegre, en el pasaje final del álbum, disolviéndose en un feliz breakbeat. El resultado es un ejercicio etéreo de estados de animo muy diferente a cualquier otra cosa que ella allá lanzado antes—y puedes escucharlo completo a continuación.

Pero no es necesariamente la calidad de tonos que ofrece este medio lo que sirve a Allien como incentivo para lanzar LISm en vinilo; es más el hecho de que ella de verdad ama estos discos.

"De nuevo he estado comprando un montón de vinilo en los pasados dos años, cosas nuevas y mucho material viejo," comenta, y para demostrarlo, se agacha hacía su maleta y orgullosa saca un clásico de Happy Trax de 1992 que acaba de comprar, "Got To Give It Up" de Jamerson, junto a una copia de "Acid Alien" de Spock Jr., un himno rave publicado en R&S en 1988. "Mayormente toco WAVs, pero he estado revisando mi viaja colección de vinilos y me di cuenta que estoy perdiéndome de algunos números de catálogo. Así que comencé a buscar en Discogs el material que me he perdido... ¡y recordé lo bien que se siente tener un vinilo! Así que ahora estoy comprando más y más discos y digitalizándolos, suenan tan bien. Es una pasión, o quizá, el vinilo es más una adicción."

"He tenido este sueño desde que era niña, donde caigo por una ventana. Y esa es la idea que estaba tratando de dar, de una forma muy minimalista."—Ellen Allien

Al igual que el propio LISm, quizá. "Es el proceso musical más largo que he tenido en vida, eso creo," señala Allien. Un proceso que comenzó al giro de la década, cuando el coreógrafo Alexandre Roccoli le pidió que hiciera la música para Drama per Musica, "una ejecución con bailarines y música y sombras y toda clase de cosas" que se llevó a cabo en el Centre Pompidou en París en marzo del 2011.

"Pero hubo muchas líneas que realicé que no se usaron en esa pieza," continúa, "y después de un año, volví a escuchar esa música que se quedo rezagada. Tenía un poco de tiempo, así que dije 'Ok, voy a ir al estudio, mezclar todo junto y hacer algo nuevo'." Dos de sus compañeros productores, Thomas Muller y Bruno Pronsato, la asesoraron en varios puntos de evolución de LISm; Muller también la ayudó a hacer una nueva versión de Drama per Musica unos años después de la presentación en Centre Pompidou.

El proceso fue liberador para Allien. "Fue tan diferente a crear un track, cuando tienes que hacer que todo encaje en siete u ocho minutos," explica. "Fue como si estuviera flotando, ¡sólo con mi cuerpo y mi mente! Y Finalmente, salió y eso me hizo muy feliz."

Esa referencia a "flotar" es evocada en una de las secciones fuertes de LISm, una que contiene la voz de Allien mencionando "falling" repetidamente mientras el viento sopla en el fondo y una guitarra desafinada genera una melodía. El pasaje transmite inquietud, pero una que es fermentada con un toque de calma.

"He tenido este sueño desde que era niña, donde caigo por una ventana," explica con una extraña risa. "Estoy vistiendo la falda de mi hermana que realmente amaba, una falda negra larga con flores. Pero entonces ella llega y me despierta. Y abro mis ojos y ella me está hablando. No se el significado o si es un recuerdo de algo que sucedió. Pero se quedo en mi mente, y eso es lo que me hizo usar la palabra 'falling'." Creo que si te caes pero te vuelves a levantar, eso es algo bueno—y esa es la idea que estaba tratando de dar, de una forma minimalista."

La naturaleza libre y experimental de LISm es una partida para Allien, cuya música—aunque puede variar en tonos desde la más fuerte y cargado, a un techno con intensos bassline, pasando por una electrónica pop—tiende a ser concisa, basada en las estructuras tradicionales.

"Se que es lo menos comercial que haya hecho y puede haber molestado a algunas personas," admite. "Algunos jóvenes especialmente, si es que ellos sólo escuchan música dance, puede que no lo compren. ¿Pero sabes qué? Lo amo. Después de que salió por primera vez, no lo volví a escuchar por un rato, como por año y medio—pero lo volví a escuchar después y recordé lo mucho que lo amaba y lo hermoso que creo que es. Y es por ello que decidí lanzarlo en vinilo. Es como una hermosa pieza de arte que la gente cuelga en su departamento, quizá."

Pese al entusiasmo por el álbum, LISm no marca una nueva dirección para Allien. Su siguiente lanzamiento, Turn Off You Mind EP, que saldrá a finales de este mes en BPitch, son dos cortes de techno acido, dirigidos a tu espacio de las 7AM en el rave clandestino de tu vecindario.

"Estaba trabajando en ese en casa, sólo por ahí. Es muy agradable hacer música en casa, porque cuando eres DJ, siempre estas rodeado de mucha acción. Entonces llegas a casa, haces algo rápido y crudo y te diviertes mucho. ¡Pero ese disco seguro estará en tiendas totalmente diferentes a donde venderán LISm!" Aún así, pese a sus enormes diferencias—LISm apunta al centro de los sueños de tu mente, mientras Turn Off You Mind se dirige a esa parte de tu cerebro que controla el brincoteo de tus pies—ambos son fáciles de reconocer como producciones de Allien. Ella tiene una simple explicación para ese fenómeno: "Son las vocales, me gustan las vocales locas. Me excitan, de verdad."

Habiendo estado en el juego por tanto tiempo, es sorprendente que aún haya algo que excite a Allien. Después de todo, ella ha sido una Top DJ por más de dos décadas—para 1992 ya era residente de clubes pioneros como Tressor y E-Werk—y BPitch ha estado corriendo ha toda máquina desde 1999. Por ahora, el tedio y el cinismo se pueden perdonar. Pero Allien aún juega el rol de un niño en una tienda de dulces. Luce genuinamente sorprendida sobre LISm encontrando nuevos escuchas, al mencionarme, "Realmente no lo promocionamos ni un poco cuando salió la primera vez, realmente no puedo esperar a ver lo que opina la gente que no lo ha escuchado. ¡Es emocionante!"

Ella aún ama tocar fuera y está muy orgullosa de que su sello siga fuerte. "Sólo quiero hacer que la historia siga," comenta, mientras su voz se eleva con optimismo. "Berlín, la caída del muro, mis amigos y yo haciendo música, algunos llegando a lo alto, todo lo que ha pasado... No quiero que esa historia termine. ¡Nunca!"

LISm de Ellen Allien ya está a la venta en BPitch Control. Compralo aquí.

Sigue a Bruce Tantum en Twitter.

Pero no es necesariamente la calidad de tonos que ofrece este medio lo que sirve a Allien como incentivo para lanzar LISm en vinilo; es más el hecho de que ella de verdad ama estos discos.

"De nuevo he estado comprando un montón de vinilo en los pasados dos años, cosas nuevas y mucho material viejo," comenta, y para demostrarlo, se agacha hacía su maleta y orgullosa saca un clásico de Happy Trax de 1992 que acaba de comprar, "Got To Give It Up" de Jamerson, junto a una copia de "Acid Alien" de Spock Jr., un himno rave publicado en R&S en 1988. "Mayormente toco WAVs, pero he estado revisando mi viaja colección de vinilos y me di cuenta que estoy perdiéndome de algunos números de catálogo. Así que comencé a buscar en Discogs el material que me he perdido… ¡y recordé lo bien que se siente tener un vinilo! Así que ahora estoy comprando más y más discos y digitalizándolos, suenan tan bien. Es una pasión, o quizá, el vinilo es más una adicción."

"He tenido este sueño desde que era niña, donde caigo por una ventana. Y esa es la idea que estaba tratando de dar, de una forma muy minimalista."—Ellen Allien

Al igual que el propio LISm, quizá. "Es el proceso musical más largo que he tenido en vida, eso creo," señala Allien. Un proceso que comenzó al giro de la década, cuando el coreógrafo Alexandre Roccoli le pidió que hiciera la música para Drama per Musica, "una ejecución con bailarines y música y sombras y toda clase de cosas" que se llevó a cabo en el Centre Pompidou en París en marzo del 2011.

"Pero hubo muchas líneas que realicé que no se usaron en esa pieza," continúa, "y después de un año, volví a escuchar esa música que se quedo rezagada. Tenía un poco de tiempo, así que dije 'Ok, voy a ir al estudio, mezclar todo junto y hacer algo nuevo'." Dos de sus compañeros productores, Thomas Muller y Bruno Pronsato, la asesoraron en varios puntos de evolución de LISm; Muller también la ayudó a hacer una nueva versión de Drama per Musica unos años después de la presentación en Centre Pompidou.

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El proceso fue liberador para Allien. "Fue tan diferente a crear un track, cuando tienes que hacer que todo encaje en siete u ocho minutos," explica. "Fue como si estuviera flotando, ¡sólo con mi cuerpo y mi mente! Y Finalmente, salió y eso me hizo muy feliz."

Esa referencia a "flotar" es evocada en una de las secciones fuertes de LISm, una que contiene la voz de Allien mencionando "falling" repetidamente mientras el viento sopla en el fondo y una guitarra desafinada genera una melodía. El pasaje transmite inquietud, pero una que es fermentada con un toque de calma.

"He tenido este sueño desde que era niña, donde caigo por una ventana," explica con una extraña risa. "Estoy vistiendo la falda de mi hermana que realmente amaba, una falda negra larga con flores. Pero entonces ella llega y me despierta. Y abro mis ojos y ella me está hablando. No se el significado o si es un recuerdo de algo que sucedió. Pero se quedo en mi mente, y eso es lo que me hizo usar la palabra 'falling'." Creo que si te caes pero te vuelves a levantar, eso es algo bueno—y esa es la idea que estaba tratando de dar, de una forma minimalista."

La naturaleza libre y experimental de LISm es una partida para Allien, cuya música—aunque puede variar en tonos desde la más fuerte y cargado, a un techno con intensos bassline, pasando por una electrónica pop—tiende a ser concisa, basada en las estructuras tradicionales.

"Se que es lo menos comercial que haya hecho y puede haber molestado a algunas personas," admite. "Algunos jóvenes especialmente, si es que ellos sólo escuchan música dance, puede que no lo compren. ¿Pero sabes qué? Lo amo. Después de que salió por primera vez, no lo volví a escuchar por un rato, como por año y medio—pero lo volví a escuchar después y recordé lo mucho que lo amaba y lo hermoso que creo que es. Y es por ello que decidí lanzarlo en vinilo. Es como una hermosa pieza de arte que la gente cuelga en su departamento, quizá."

Pese al entusiasmo por el álbum, LISm no marca una nueva dirección para Allien. Su siguiente lanzamiento, Turn Off You Mind EP, que saldrá a finales de este mes en BPitch, son dos cortes de techno acido, dirigidos a tu espacio de las 7AM en el rave clandestino de tu vecindario.

"Estaba trabajando en ese en casa, sólo por ahí. Es muy agradable hacer música en casa, porque cuando eres DJ, siempre estas rodeado de mucha acción. Entonces llegas a casa, haces algo rápido y crudo y te diviertes mucho. ¡Pero ese disco seguro estará en tiendas totalmente diferentes a donde venderán LISm!" Aún así, pese a sus enormes diferencias—LISm apunta al centro de los sueños de tu mente, mientras Turn Off You Mind se dirige a esa parte de tu cerebro que controla el brincoteo de tus pies—ambos son fáciles de reconocer como producciones de Allien. Ella tiene una simple explicación para ese fenómeno: "Son las vocales, me gustan las vocales locas. Me excitan, de verdad."

Habiendo estado en el juego por tanto tiempo, es sorprendente que aún haya algo que excite a Allien. Después de todo, ella ha sido una Top DJ por más de dos décadas—para 1992 ya era residente de clubes pioneros como Tressor y E-Werk—y BPitch ha estado corriendo ha toda máquina desde 1999. Por ahora, el tedio y el cinismo se pueden perdonar. Pero Allien aún juega el rol de un niño en una tienda de dulces. Luce genuinamente sorprendida sobre LISm encontrando nuevos escuchas, al mencionarme, "Realmente no lo promocionamos ni un poco cuando salió la primera vez, realmente no puedo esperar a ver lo que opina la gente que no lo ha escuchado. ¡Es emocionante!"

Ella aún ama tocar fuera y está muy orgullosa de que su sello siga fuerte. "Sólo quiero hacer que la historia siga," comenta, mientras su voz se eleva con optimismo. "Berlín, la caída del muro, mis amigos y yo haciendo música, algunos llegando a lo alto, todo lo que ha pasado… No quiero que esa historia termine. ¡Nunca!"

LISm de Ellen Allien ya está a la venta en BPitch Control. Compralo aquí.

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