Músicos y promotores españoles frente al coronavirus: 'Esto es una pesadilla'

Promotores, salas, grupos o sellos discográficos manifiestan su inquietud en un escenario sin precedentes que está afectando seriamente al mundo de la cultura. 'Estamos bien jodidos', nos cuentan.
13 Marzo 2020, 12:40pm
Fuzzville
Cartel del festival Fuzzville, que se iba a celebrar los próximos días 26, 27 y 28 de marzo y que ha sido recientemente cancelado.

Ante todo, mucha calma. Al menos, en apariencia. Los grandes festivales de música emitían a primera hora de este jueves un comunicado urgente a través de FMA, la asociación que agrupa a citas como el BBK Live, Arenal Sound, Azkena Rock Festival, Sónar o Rototom, entre otros. “Estamos trabajando con normalidad y llevando a cabo la planificación y organización de los respectivos festivales según lo previsto, de tal modo que se mantiene el calendario de eventos previstos en toda España”, aclaraban.

Se trata de una excepción. El mundo de la música, como el de la cultura en su conjunto, se ve estos días sacudido por la crisis del coronavirus a todos los niveles. Catalunya y la Comunidad de Madrid han prohibido los eventos de más de 1000 personas. Y los de menos tendrán que reducir su aforo a un tercio. Son sólo las primeras medidas de un escenario que puede extenderse a todo el país. Amaral, Madrid PopFest, Def Con Dos, DIIV, Sons of Apollo, La Radio Encendida, Tequila, Cupido, Second, Metronomy… las cancelaciones o aplazamientos se suceden en cascada. A priori, suena a desastre para el sector.

“Esto es una pesadilla”, reconoce Paco Fernández, de la promotora de conciertos, sello discográfico y tienda de discos madrileña Holy Cuervo, así como responsable en España del sello alemán Century Media. “Una empresa como la nuestra paga las nóminas con el dinero que factura, casi exclusivamente, gracias a los conciertos. Si se cancelan, se cae nuestra fuente de ingresos”, explica. “A partir de ahí, y siempre que se puedan posponer, tenemos una ventana de optimismo de cara al futuro. Pero la incertidumbre de lo que puede pasar a partir de dos meses plantea un escenario desolador”.

Una incertidumbre que se extiende a las propias bandas que forman parte del roster de Holy Cuervo. “Ahora mismo también están paralizadas”, cuenta Paco. “Toundra han tenido que cancelar su gira europea. Angelus Apatrida han suspendido un par de fechas y está en el aire su gira por Latinoamérica del próximo mes de mayo. Y este mismo viernes tenemos a Biznaga viajando a México, en el que es su concierto más importante hasta la fecha. Veremos qué pasa, porque EEUU ya ha dicho que cancela todos los vuelos provenientes de Europa y esperamos que México no haga lo mismo”.

El otro pilar del negocio, la tienda que Holy Cuervo tiene en el barrio de Malasaña, tampoco vive sus mejores días. “Un día normal de marzo se está pareciendo a los momentos más desérticos del verano, en los que apenas entran un par de turistas en toda la jornada”, lamenta Paco, que pese a todo trata de ser optimista de cara al futuro. “En este negocio somos expertos en capear crisis, reinventarnos y dar solución a los problemas más insospechados”.

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Cartel del concierto aplazado de Second en Zaragoza

Ese negocio, el discográfico, y no tanto el de la música en directo, es la actividad principal de Jordi Llansamà, fundador de la escudería barcelonesa Bcore, que además de veterano sello es también una pequeña tienda de discos en el barrio de Gracia. “Hace tiempo que nos dedicamos más a la venta de discos, y no tanto a los conciertos”, cuenta Jordi. “Pero tenemos mucha gente en nuestro entorno que está sufriendo mucho: si te obligan a reducir a un tercio el aforo y has vendido más entradas, ¿cómo discriminas quién entra y quién no?”, se pregunta. “Eso por no hablar de que si solo metes a una tercera parte del aforo difícilmente puedes cubrir los gastos de sala y el caché del grupo. A menudo, lo más factible es suspender o aplazar”, reconoce.

“Nuestra tienda es también la oficina: el volumen de gente que viene a comprar discos no es muy alto”, apunta Jordi. “Lo que más hacemos es venta online”. ¿Puede el hecho de que la gente vaya a permanecer en casa fomentar el consumo de música? Jordi le pone sentido del humor al asunto. “Igual la gente se confina en casa y se pone a escuchar Spotify sin parar, o se aburre y se pone a comprar discos por internet”. Ayer se lo decía en plan cachondeo a Joan, de La Castanya: si hay una hecatombe, la gente volverá a escuchar discos. ¡Y yo seré un visionario!”, bromea.

Aunque se agradece el sentido del humor, la situación no invita precisamente al optimismo. Marcos García, responsable de Ayuken MP, agencia de management y producción de conciertos que trabaja con bandas como Grises, Cobra, Digital 21 o Stefan Olsdal (Placebo), describe la situación con crudeza. “En este momento estamos en quiebra técnica”, nos cuenta desde Zurich, donde se encuentra con motivo de la gira europea de los vascos Liher, otra de sus bandas. Tres de los grupos de Ayuken han presentado o tenían previsto presentar nuevo disco entre marzo y abril, lo que ha complicado las cosas hasta límites insospechados. “Está siendo un proceso muy duro”, confiesa Marcos. “Cada día nos despertamos en una ciudad europea distinta y nos vemos obligados a cancelar parte de los shows de nuestras bandas en el estado español”.

“Somos una empresa pequeña que tiene dos patas: una es el management y el booking, y la otra las producciones técnicas centradas en giras de artistas internacionales”, explica Marcos.” A día de hoy se nos han cancelado prácticamente todas las producciones de artistas extranjeros en de marzo y abril. Teniendo en cuenta que son los meses más fuertes en materia de producción, las pérdidas corresponden al 30-40% de los ingresos anuales. Si a eso le sumamos las pérdidas de los ingresos de las bandas, que incluso en el caso de que se aplacen los conciertos ya están viendo cómo cae la venta de entradas, el resultado es un daño irreparable”.

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Concierto de Cupido aplazado en Madrid

Joan S. Luna, redactor jefe de la revista de música independiente Mondosonoro, también se encuentra expectante. “Por el momento estamos viéndolas venir, como muchísima gente”, cuenta a VICE en pleno cierre del nuevo número de la revista, uno de los más extraños en sus más de 25 años de historia. “Se están cancelando infinidad de conciertos y eventos a corto plazo, pero falta por ver cómo estarán las cosas en unas semanas”. Por el momento, entre las citas canceladas está una organizada por la propia revista, la Fiesta Demoscópica, que iba a tener lugar el 26 de marzo en la sala Joy Eslava de Madrid con las actuaciones de Carolina Durante, Laura LaMontagne & PicoAmperio, Mori, Egosex y Lisasinson. “Hemos tenido que aplazarlo”, confirma Joan con pesar. “Por el momento estamos pendientes de que nos den una nueva fecha para hacerlo”.

En opinión de Joan, la crisis está afectando al mundo de la cultura “de la peor de las maneras, como suele ocurrir habitualmente”. Para el redactor jefe de Mondosonoro, “este es uno de los sectores que más bofetadas recibe en tiempos de crisis económicas y, por lo que podemos ver ahora mismo, también sanitarias”. En ese sentido, y de cara al futuro, Luna mira a China con cierta esperanza. “Da la sensación de que allí empiezan a salir del pozo. Me gustaría pensar que esta crisis no se prolongará mucho en el tiempo, pero lo dicho: habrá que esperar”.

El negocio de la música tiene más actores. Por ejemplo, los locales de ensayo. En los madrileños BoXinBox, dedicados al alquiler por horas de salas equipadas, parecía que las cosas se mantenían dentro de los márgenes de lo razonable durante los últimos días. Las bandas que acudían a ensayar y lo solicitaban podían disponer de los conocidos como antivientos para proteger los micrófonos. Había movimiento y las bandas mantenían sus ensayos. Todo cambió en cuestión de 24 horas.

“Las reservas se han caído de golpe, de la noche a la mañana”, cuenta Jaime García Bañón, uno de los dueños de BoXinBox. “Hemos pasado de tener pocas a prácticamente ninguna. De media, hay unas 13 o 14 reservas al día. Ayer había 13 y se cancelaron ocho. Hoy no ha habido ninguna. Al principio de esta crisis pensábamos que perderíamos la mitad de los clientes. Ahora nos hemos dado cuenta de que prácticamente los vamos a perder todos. De hecho, nos estamos planteado cerrar hasta que pase todo esto, porque abriendo estamos perdiendo el tiempo”, asegura.

Marcos García, de Ayuken MP, lanza una última reflexión en la que coincide con Joan. “No nos creemos por encima de nadie, pero la música y el arte en general son, siempre, los más perjudicados”, denuncia. “Lo primero que se ha pensado en cerrar son los conciertos. Ni el metro, ni los cines, ni las discotecas, ni otros eventos. Los conciertos. Los que vivimos de esto y aspiramos a poco más que poder llegar a fin de mes estamos abocados a un cambio brutal. Porque esto pasará, antes o después, pero habrá que replantearse cómo volver a empezar de nuevo y cómo asumir todas estas pérdidas a nivel interno. Confiamos en que desde el gobierno se pongan en marcha ayudas a las que se pueda optar sin necesidad de tener que estudiar siete años de derecho”. Habrá que confiar.

Sigue a Dani Cabezas en @danicabezas1.