Munchies

Este padre desobligado fue capturado gracias a las cerezas marrasquino

Debía casi 560,000 dólares en manutención infantil de sus hijos. Lástima que creyera que las cerezas al marrasquino tienen hueso.
DS
traducido por Daniela Silva
Foto vía usuario de Flickr elizaraxi

Joseph Stroup alguna vez fue el padre desobligado más buscado de Estados Unidos. Se dio a la fuga durante casi dos décadas, se ocultó en Canadá mientras su deuda en manutención infantil aumentó a 559,900 de dólares. Sin embargo, al fin Stroup fue capturado, gracias a su ignorancia por creer que cerezas al marrasquino no tenían hueso, informó el CBC el jueves.

Los problemas de Stroup, nativo de Kalamazoo, comenzaron en agosto de 1989, cuando el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos le ordenó pagar 100 dólares al mes para mantener a sus cuatro hijos. Sin embargo, le dijo a las autoridades que estaba desempleado por razones médicas y logró reducirlo a sólo 14 dólares al mes.

Publicidad

No fue sino hasta 1996 que se hizo evidente que Stroup había concretado un "exitoso negocio por internet" que había logrado vender por más de 2 millones de dólares. En consecuencia, el tribunal ajustó sus cuotas de manutención infantil, sin embargo, siguió sin pagarlas. Supuestamente, no ha pagado ni un centavo, desde junio de 1996. En un intento por evadir una orden de arresto emitida en julio de 1998, Stroup se trasladó a la ciudad canadiense de Calgary.


Relacionados: Los millennials y sus padres describen cómo es seguir viviendo juntos


En lo que parece una trama sacada de una novela policíaca, Stroup eligió vivir en Calgary bajo una identidad falsa, con el nombre de "Joop Cousteau". Era un cliente frecuente del ahora cerrado restaurante Bears Den en Calgary. Una noche del noviembre pasado, pidió una Cherry Coke con ocho, sí, ocho, cerezas al marrasquino.

Apenas unos minutos después de recibir su bebida, Stroup le llamó al mesero y se quejó de que había mordido un hueso, poniendo en riesgo su preciosa y frágil dentadura. Como evidencia, tenía un hueso de cereza en la palma de la mano.

Los meseros del restaurante no lo podían creer, ya que todos sabemos que las cerezas al marrasquino no tienen huesos; además, el hueso que tenía se veía exactamente como el de una una cereza natural. Aunque el personal no le creyó nada, Stroup regresó a Bears Den al día siguiente con documentos falsificados que, según afirmó, pertenecían a su dentista, junto con su nombre y fecha de nacimiento.

Publicidad

Scott Winograd, el ex copropietario y gerente general de Bears Den, se sintió invadido por la ansiedad de que Stroup pudiera demandarlo por posibles daños.

"El 'hueso' que me mostró era de una cereza normal", Winograd le dijo a MUNCHIES por correo electrónico el viernes. "Creo que pensó que simplemente le haría un cheque y ahí se acabaría todo. Busqué en Google a Joop Cousteau y seguí el rastro. Había una página de Facebook que relacionaba los dos nombres y reconocí un letrero de se busca".

Stroup, sin saber que alguien había descubierto su farsa, regresó al Bears Den varias veces antes de ser arrestado por la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá la semana pasada. Ahora está de vuelta en Estados Unidos.


Relacionados: Algunos papás primerizos nos cuentan qué fue lo que más los perturbó en la sala de partos


"El Sr. Stroup se encuentra actualmente bajo custodia estadounidense y será transferido al Distrito Oeste de Michigan para enfrentar cargos derivados de su acusación formal", escribió un portavoz de la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. "La acusación formal fue emitida en el Distrito Oeste de Michigan. Fue acusado por omisión deliberada de pagar manutención de niños ordenada por el tribunal. No hay fecha de sentencia hasta el momento".

Sorprendentemente, esta no es la primera vez que las cerezas marrasquino han expuesto la torpe ineptitud de los delincuentes. Recordemos el caso en el que descubrieron una fábrica de mariguana que estaba debajo de una fábrica de cerezas al marrasquino en Red Hook, Brooklyn en 2015.

Qué tonto Stroup, víctima de su propia idiotez gastronómica. Apréndete los conceptos básicos de los adornos para cócteles antes de intentar sacarle provecho a una cereza al marrasquino.