Creators

Recuperando los espacios públicos con intervenciones artísticas ilegales: Squatters

Por medio de intervenciones a los carteles de publicidad en las calles, Squatters invierte el sentido de los mensajes que nos abordan desde las marquesinas y que intentan decirnos cómo debemos vivir.
12.6.17

Una acción contra–publicitaria requiere intervenir un cartel en la vía pública para re-significar su eslogan. Es una transgresión al sistema que conlleva un acto vandálico y que libera al espacio público de los estereotipos de consumo que impone la publicidad. Con papel, pegamento, témperas, tijeras, pintura en aerosol y muchísima creatividad agregan o cambian elementos en la composición para revertir el mensaje de consumo irreflexivo.

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La intención de Proyecto Squatters, palabra que se traduce literalmente como "Ocupantes Ilegales", no es sólo revertir la ideología que se impulsa desde la publicidad y el mercado, sino que también hay una búsqueda del goce estético. La intervención se enfoca en el mensaje y "si queda lindo mucho mejor" dice Julián, quien comenzó con esta movida en Argentina en el 2008.

Me reuní con Julián, Ana, Martín y Lucía (más tarde se nos unieron Sebastián, Ivana y Juán) en una plaza, para acompañarlos a intervenir carteles en tres locaciones distintas, en el barrio de Villa Devoto (CABA). Era una mañana fría de un domingo invernal en Argentina. Así es el compromiso que tienen los Squatters con el Proyecto. Una hamburguesería multinacional, una radio hegemónica, el programa más visto de la TV argentina y un sitio de búsqueda laboral fueron la leña de la llama que encendimos.

Las intervenciones de los Squatters instalan el dialogo sobre temas que se pasan por alto, que no se tienen en cuenta, pero que atraviesan nuestra vida cotidiana. Cuestiones como los roles de género, el efecto sobre la salud de la comida procesada industrial, el uso de la información para generar contenido y formar opinión e ideología.

Un hombre que hacía sus ejercicios dominicales alrededor de la plaza, se desvía del recorrido para informarnos: "Eso es un espacio privado (en referencia al cartel sobre la vereda), lo que hacen es un delito". Los Squatters siguieron con su faena. Otro señor, que pasaba cerca con un rottweiler, le aclara que en realidad "es arte". El corredor se fue al trote y la intervención siguió su curso.

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Es imposible que no haya reaccionarios que defiendan el statu quo por puro amor. Aunque la mayoría de las personas que pasaban cerca nuestro tenían gestos de aprobación, curiosidad por saber qué es lo que estábamos haciendo. En un momento pasa una mujer policia, miró de reojo la intervención, sonrió levemente y siguió su camino sin mirar atrás.

Supongo, ahora que redacto, que hubo otras personas que sintieron que estábamos haciendo un daño a la cuidad, pero que siguió con sus cosas domingueras sin increparnos. Quizá se dejó asentada la correspondiente denuncia inocua, en la entelequia hater de los hash tags. No me enteré.

Para la primera intervención, habían preparado unas pegatinas. Hubo que armar la figura para las hamburguesas como un rompecabezas, con hojas de papel. La impresión no había salido bien y hubo que improvisar con un marcador negro para remplazar la parte que no servía. Una señora se acerca a cuiosear, charla amigablemente, felicita por la tarea que se realiza y se va.

Había un clima interno festivo pero igual estaban concentrados. Julián era el que estaba más alerta, cada tanto alguien se detenía para admirar la obra y eso lo incomodaba. Hablé con algunos transeúntes y todos mostraban cierta admiración. Salvo alguno que otro, que si bien no lo vieron como algo negativo, no comprendían las ganas de estar haciendo eso un domingo fresco que amaneció con niebla desde el suelo hasta el cielo.

Las intervenciones son una parte del Proyecto, la otra parte es educativa. Son convocados por Universidades y Centros Culturales para llevar las actividades contra–publicitarias a más personas. En los talleres trabajan de manera más profunda las temáticas que se ponen en juego en las publicidades.

Llevan revistas impresas para que los que asisten al taller puedan realizar su propia intervención contra – publicitaria. Explican los motivos reales que exigen a la persona promedio no estar desprevenida ante los efectos de las publicidades.

Crear conciencia es un trabajo continuo que tiene la única, exquisita y altruista retribución de saber que se están haciendo las cosas bien, que el aporte que se hace tiene un alcance que va más allá de nuestra influencia directa. El espíritu de liberación se manifiesta en la rebeldía de Proyecto Squatters.

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