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Cultură

Las mujeres dominan el mundo de la taxidermia

Conoce a las chicas que convierten los cadáveres de animales en arte.
17.10.14

'El pequeño mono ayudante de mamá' por Sarina Brewer.

Cuando la taxidermia se popularizó durante la época victoriana, la actividad consistía en hombres que cazaban animales, les quitaban la piel, les quitaban la carne y luego los embalsamaban. Algunos taxidermistas reconocidos son John Hancock (no el revolucionario estadunidense), Charles Waterton, Carl Akeley, William Hornaday y John James Audubon. Casi no había ninguna mujer taxidermista famosa, la única era Martha Ann Maxwell, a quien se conoce como la primera naturalista de campo.

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Como es de esperarse, si entras a una tienda local de taxidermia hoy en día, probablemente el que atiende es un señor con educación profesional cuya familia ha estado en el negocio por generaciones. Sin embargo, la taxidermia ya no es exclusiva de los hombres. El número de mujeres que se dedican a este arte incrementó en la última década gracias al género en crecimiento de la taxidermia alternativa –o “rogue”.

El término rogue taxidermy (taxidermia alternativa) fue acuñado en 2004 por artistas como Sarina Brewer y Scott Bibus, cofundadores de la Asociación de Taxidermistas Rogue de Minnesota (MART, por sus siglas en inglés), la única organización oficial de su clase. “La taxidermia alternativa es un género pop surrealista de escultura que utiliza materiales tradicionales y de taxidermia de una forma poco convencional”, dijo Robert Marbury, el tercer cofundador de MART. “Tratamos de ser lo más éticos posible. Reutilizamos y aprovechamos todo lo que se pueda del animal para no desperdiciar nada. Así ayudamos a la conservación del planeta y también a nuestros bolsillos”. En vez de concentrarse únicamente en la mímesis de los especímenes, los taxidermistas alternativos crean obras abstractas que expresan una narrativa más visceral que los clásicos trofeos reales expuestos en pabellones de caza o en los montajes que hay en museos de historia natural. (Algunos prefieren identificarse como artistas que trabajan con materiales de taxidermia y no como taxidermistas). Los artistas utilizan materiales de origen ético —es decir, no cazan—. El género ha adoptado una estética creativa de “hazlo tú mismo”. Sus métodos son autodidactas o aprendidos en un salón de clases, como puede verse en las lecciones de taxidermia que se imparten en lugares como Brooklyn, Londres, Los Ángeles y Baltimore. La taxidermia alternativa es accesible para el público y, curiosamente, el sector está dominado por las mujeres.

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“La taxidermia alternativa está muy orientada hacia las mujeres”, dijo Marbury. “En las clases, el porcentaje tiende a ser 80/20. Para su nuevo libro, Taxidermy Art: A Rogue’s Guide to the Work, the Culture, and How to Do It Yourself  (Arte con taxidermia: Una guía alternative sobre la obra, la cultura y cómo hacerlo uno mismo) Marbury platicó con muchos artistas internacionales que trabajan en el sector de la taxidermia. Me reuní con Marbury durante la celebración de la publicación de su libro, la cual se llevó junto con la Feria de Taxidermia Alternativa en Brooklyn. La mayoría de los taxidermistas que vendían sus piezas hechas a mano en la feria eran mujeres, incluyendo a Divya Anantharaman, quien participó anteriormente en un documental de VICE llamado Taxidermy Babe.

Amber Maykut, una artista autodidacta de taxidermia que venía su obra en la feria, me dijo que había convertido una recámara de su departamento en Williamsburg en un “estudio de taxidermia”. Solía ser instructora de taxidermia en la Bibloteca de Anatomía Mórbida (que ahora es un museo). Amber recuerda que tenía “veinte estudiantes en su clase y sólo uno era hombre”. La maestras actuales del museo, Katie Innamorato y Anantharaman (quienes también participaron en la feria), dicen que con ellas es lo mismo. Innamorato afirma que cada año entran más y más mujeres a su taller y Anantharaman dice que normalmente la distribución de género en su clase es de “95 a 99 porciento de mujeres”.

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Mientras tanto, el género clásico de la taxidermia continúa siendo principalmente masculino. Le pregunté a Richar Antomauro, dueño de una tienda de taxidermia tradicional en Nueva Jersey que ha tenido por 48 años, cuántos hombres taxidermistas conocía. “Cientos”, respondió. ¿Y qué hay de las mujeres taxidermistas?

“Conozco a una chica en filadelfia”, dijo. “Que yo sepa, es la única”.

Es difícil decir con precisión porqué la taxidermia alternativa atrae a más mujeres que a hombres, aunque las artistas tienen sus teorías. “Probablemente es porque no tienen que cazar animales y porque es una actividad que requiere habilidad con las manos”, dijo Maykut. “No es una actividad varonil, más bien tiene que ver con manualidades”.

Otros atribuyen la disparidad a las tendencias conductuales específicas del género: “Todos hombres dicen que las mujeres son más detallistas”, dijo Innamorato. “Para esta profesión se necesita mucha paciencia y las mujeres suelen tener mucha más paciencia que los hombres”.

Brewer, el co fundador de MART, plantea que la razón yace en que la evolución humana tiene estableció modelos basados en nuestra composición biológica. “La naturaleza programó a las mujeres con el instinto de la crianza y a los hombres con el instinto de matar”, dijo. “Creo que por eso hay tantas mujeres en el ámbito de la taxidermia alternativa y tantos hombres en el mundo deportivo”.

Sin embargo, incluso aunque algunas mujeres que se dedican a la taxidermia han recibido atención pública, su gran contribución a la forma artística aún no ha obtenido el respeto que merece. Según Marbury, las mujeres que muestran su taxidermia en internet reciben “respuestas sexistas” y por el contrario, “los hombres, no”.

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“Ni siquiera a Scott [Bibus], que hace cosas sangrientas y que parecen zombies, le faltan tanto al respeto como a algunas de las mujeres”, dijo Marbury.

Divya Anantharaman en la Feria de Taxidermia Alternativa. Foto por la autora.

Sin embargo, el estigma que tienen las mujeres no existe en el negocio real de la taxidermia, a pesar de lo competitivo que es. Muchas taxidermistas alternativas que han acudido a hombres taxidermistas para aprender de sus habilidades han dicho que sus experiencias han sido positivas”.

“Creo que les parece muy interesante”, dijo Anantharaman. “La mayoría de los taxidermistas tradicionales aman la taxidermia alternativa porque la ven como la nueva generación de artistas que interpretan esta vieja forma de arte de una manera distinta”.

A continuación les presento a algunas mujeres que se dedican a la taxidermia alternativa. En el libro Taxidermy Art de Marbury pueden ver más de la obra de estas mujeres.

Foto por Adam Murphy, de Deep Grey Photography

Lisa Black, 32 años , Brisbane, Australia

VICE: ¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Lisa Black: Es un reflejo de nuestra evolución tecnológica innegable. Ver animales con aditamentos mecánicos integrados cuidadosamente nos motiva a reevaluar nuestra definición de “naturaleza”. Al crear belleza con esta supuesta paradoja, mi objetivo es retar el concepto de un mundo dividido entre lo “sacrosanto” de la naturaleza “vulgar” de la industria.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Creé un cocodrilo mecánico hace unos años y le incorporé el mecanismo de un reloj antiguo dentro del cuerpo. Podías darle cuerda y ver como giraban los engranes. Gracias a estos engranes parecía que estaba vivo. Al parecer, a mucha gente le recordaba al cocodrilo de Peter Pan.

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¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
He recibido muchos comentarios negativos y sexistas a lo largo de los años, aunque era más frecuente cuando estaba empezando. Al principio, recuerdo que alguien me envió una foto editada con Photoshop de mi cabeza en un cuerpo mecánico de bebé. Las partes mecánicas eran de mis esculturas. A pesar de que se supone que era una agresión, estaba tan mal editado y era tan ridículo que me hizo reír.

Foto por Charles Howells

Sarina Brewer, Minneapolis, Minnesota, EU

¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Sarina Brewer: El folclor, la mitología y las anomalías de la naturaleza influyen mucho en la creación de mis esculturas de taxidermia. Hasta la cripozoología y los mitos urbanos influyen en mis obras. Como los materiales animales son reciclados, en general vienen con alguna clase de imperfección. A menudo las pieles no se pueden usar completas porque están dañadas en algún lado, por eso termino utilizando una variedad de pedazos disparejos que sobraron. Esto me obliga a inventar toda clase combinaciones de animales salidos de mi imaginación —esas son mis piezas favoritas—. Los materiales que utilizo son: restos de ganado, animales que mueren accidentalmente durante el comercio de mascotas, animales que murieron por causas naturales, animales peligrosos donados y animales que murieron atropellados.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Creo que es El pequeño mono ayudante de mamá [arriba]: Se trata de una pieza irónica y autobiográfica que consiste en un mono alado usando un fez y cuidando un martini. El título es un juego de palabras, una combinación de la canción “El ayudante de mamá” de los Rolling Stones (que se refiere a que mamá necesita algo para relajarse) y los animales de servicio llamados “monos ayudantes”. Estos animales están entrenados para vivir con personas cuadripléjicas y cuidar de ellas. Muchos me preguntan si tiene algo que ver con El mago de oz… Pero no, simplemente me gustan mucho los monos y el vodka.

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¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
Es verdad que los hombres que se dedican a esta actividad no reciben los mismos comentarios con respecto a su trabajo que los que reciben las mujeres. Se espera que las mujeres se dediquen a la crianza. Una mujer que hace algo “irrespetuoso” al cadáver de un pobre e inocente animal no va de acuerdo a la expectativa social y las personas (en general otras mujeres) se escandalizan. Podría hacer un libro con todos los correos de odio que me han llegado durante todos estos años. Mi favorito fue uno que decía: “Te voy a colgar de un gancho de carnicero, maldita perra”. Una vez alguien me amenazó con atropellarme a mí y a toda mi familia con su Harley.

Pero ya en serio, las pioneras como yo que llevan muchos años en esto se han llevado la peor parte con esta clase de abuso pero han abierto el camino para las mujeres jóvenes que acaban de entrar a este campo. En la actualidad, ya no es tan malo como solía serio y ese cambio es cada vez más notorio. Estoy a punto de romper un record mundial; no he recibido ningún correo de odio por casi un año.

Katie Innamorato, 24 años, New Jersey, EU

¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Katie Innamorato: Mi obra se centra mucho en la conexión cíclica entre la vida y la muerte, entre el crecimiento y la descomposición. La descomposición me ha fascinado por varios años. También busco el concepto de remembranza y formas diferentes de hacerle un homenaje a los animales muertos. Mi obra actual se relaciona más con los cuentos de hadas en comparación con mis obras pasadas.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Mi pieza favorita es también mi pieza más famosa: El zorro de musgo. Tengo muchas piezas en mente y todo parece indicar que es gracias a esa pieza. Visualicé a un zorro muerto al que le salía musgo y liquen desde el interior de su cuerpo. Todo el mundo dice que les conmueven los ojos en esa pieza y que se quedan grabados en su mente.

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¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
Sólo me han atacado una vez y fue cuando estaba haciendo mi tesis para la universidad. A un vigilante de la escuela le molestaba que hiciera esta clase de cosas en la escuela y un día fue a mi estudio e intentó convencerme de que no le parecía correcto lo que yo estaba haciendo. Después llamó al departamento de conservación ambiental y al de salud y seguridad, quienes le aclararon que lo que yo hacía era legal y seguro. Lo reporté por acoso al igual que otros estudiantes que escucharon todo el alboroto por casualidad. Si dejo de lado a ese idiota, he tenido mucha suerte.

'El zorro de musgo’ por Katie Innamorato.

Kate Clark, Brooklyn, Nueva York

¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Kate Clark: Yo hago esculturas conceptuales, fusiono el rostro humano y el cuerpo animal de una manera realista. Mi obra utiliza la taxidermia como medio para iniciar una conversación, pero en lugar de presentar la “jerarquía” del hombre por encima del animal, como lo hace la taxidermia tradicional, el espectador ve un equilibrio entre el hombre y el animal. Esta visión provoca una reacción primitiva y obliga al espectador a reconsiderar nuestra relación.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Una de mis piezas favoritas es un oso negro que hice para un exposición individual en una galería de Nueva York. Mi hermana fue la modelo. Tenía una fecha límite para terminar la pieza. El oso estaba sobre un pedestal alto y miraba hacia abajo. Cuando le puse el último alfiler y la miré terminada, fue un momento mágico —la impresión de que que estaba viva era mucho más fuerte que la de todas mis otras piezas—. Ni siquiera estaba segura de haberla hecho yo. Esa pieza fue decisiva para mi confianza y mis metas como artista. Incluso se vendió antes de la inauguración. La compró una colección importante en Suiza.

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¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
Siendo honesta, soy una mujer que trabaja en el campo del arte contemporáneo: con museos, galerías y coleccionistas. Este campo lo dominan principalmente los hombres. Cuando presento mi obra en un museo o en una galería, a menudo escucho a los espectadores refiriéndose al artista como “él” incluso a pesar de que mi nombre está escrito en la pared. Pero me agrada el elemento sorpresa cuando me reúno por primera vez con un coleccionista. Es un nivel extra de esa “reflexión” que forma parte de mi obra.

Kate Clark, 'Oso negro', del libro 'Taxidermy Art ' por Robert Marbury (editorial Artisan Books). Copyright © 2014. Foto cortesía de la artista.

Foto por Jared Joslin.

Jessica Joslin, 43 años, Chicago, Illinois

¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Jessica Joslin: Hago especies híbridas. Combino cráneos y huesos con esculturas de metal.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Soy súper fan de David Lynch. Hace unos años, me invitaron a participar en una exposición de arte para celebrar el vigésimo aniversario de Twin Peaks. En esa exposición se representó a un grupo extraordinario de artistas, entre ellos estaba David Lynch. Hice un búho cornudo maravilloso llamado Cooper para esa exposición. Tenía unas enormes alas de plata con plumas de latón y una amenazadoras garras de metal fundido. En la cabeza tiene un casco de filigrana plateada que recrea la forma peculiar que tienen los mechones de orejas del búho. Por eso se llama búho cornudo. Su mirada es penetrante. Parece como si estuviera lanzándose en picada para atrapar a su presa. Si eres el espectador, la presa eres tú.

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¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
Creo que he tenido mucha suerte. De vez en cuando me molestan pero, en general, todas mis interacciones han sido positivas. Estoy muy agradecida por eso.

Foto por la autora.

Amber Maykut, 33 años, Brooklyn, Nueva York

¿Podrías hablarme sobre tu trabajo?
Amber Maykut: Hago taxidermia antropomórfica, en especial con ratones y mariposas. Reutilizo piezas vintage, animales que murieron atropellados, restos de ganado, animales peligrosos, animales que se usan como alimento, animales que muerieron accidentalmente durante el comercio de mascotas y donaciones.

¿Cuál es tu pieza favorita?
Hice una pieza de taxidermia antropomórfica de un hurón usando un uniforme militar, con todo y botas, boina y una colección de armas. El animal era una mascota que murió y me lo donaron. No sé porqué pero me obsesiona esta pieza, al igual que a muchas otras personas. Creo que tiene algo especial. Se ganó un lugar especial en mi corazón.

¿Cómo es dedicarse a la taxidermia siendo mujer?
Han calificado a mi obra como linda, adorable y extravagante. También la han tachado de enferma, inmoral y mala. Con frecuencia, la gente asume que maté a los animales. Me parece que de ahí se origina la reacción negativa de la gente. Siempre trato de tomar las malas críticas de la mejor manera posible. Recibir atención y críticas que no pedimos es parte de ser mujer. Creo que una gran parte de mi desarrollo personal en el transcurso de los años se debe que aprendí a ser valiente y hacer lo que se me antoje porque de todas formas me van a criticar. Si hago lo que quiero, al menos hago feliz a una persona: a mí.

Foto por Del Almeida.