Festival Estéreo Picnic día 2: Gorillaz tu papá

El sueño de la infancia finalmente se hizo realidad anoche en la 222. Hicimos historia, señores.
Foto por:  Julián Gallo

Primero que todo, debemos ser claros en esto: Gorillaz es la banda de la generación del Estéreo Picnic. Un pedazo grande de la masa que se paró anoche frente al escenario Tigo Music, para el que posiblemente fue el concierto más esperado de esta edición del festival, conoció finalmente a 2D y toda la pandilla. Ayer sábado 24 de marzo, se saldó una cuenta pendiente con la vida teniéndolos ahí, cantándonos en la cara por fin. Con el pasar de los años el FEP nos ha regalado eventos memorables pero lo de anoche marca un antes y un después, la realización de una vida esperando.

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Como no podía ser de otra forma, el concierto comenzó con “M1A1”, un corte de ese primer disco homónimo que fue nuestro juguete preferido a principios del milenio. “Hello, hello, is anyone there?”, preguntaban desde los parlantes de la tarima más imponente del festival, y en el escenario, rasgando suavemente una guitarra acústica, nos miraba Damon Albarn, el puto amo, el maestro en acción. Y sí, la gente estaba ahí, gritando, saltando y agarrándose la cabeza con las manos como si no se la creyeran mientras la primera probada del show multimedia de Gorillaz se iba sirviendo en la 222.

Aunque la lluvia había perdonado durante toda la jornada, le dio por aparecer justo cuando la banda de Albarn tiraba las primeras notas, pero dio igual. La máquina ya estaba rodando y con un arsenal de mínimo unas 10 coristas y una banda bien afiladita, comenzó el repaso por su discografía mientras que en la pantalla se asomaban todas las versiones 3D, 8bit y caricaturescas de 2D, Murdoc, Noodle y Russel. Fueron de “Last Living Souls”, a la armónica de “Tomorrow comes today”, del downtempo de “Saturnz Barz” con un Popcaan virtual, a un tote como “On Melancholy Hill”.

Además, el show también fue la excusa para celebrar los 50 años de Damon que para dicha de todos, se cruzaron con su debut en Colombia. Y como buen cumpleaños, los invitados a la fiesta fueron apareciendo uno tras otro. Salieron los capos de De La Soul con Maseo también de cumple y en uno de los momentos más emotivos de la noche, Damon, junto a más de 10.000 personas, le cantó el “Happy Birthday” con todo el público de coro.

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Después, uno tras otro se fueron montando Peven Everett, Pauline Black, Bootie Brown, Jamie Principle y Little Simz, que le metió fuego al show tirando lírica a toda velocidad en “Garage Palace”. Por sus invitados y músicos, el Gorillaz modelo 2018 es una celebración a la cultura negra y, con tantos colaboradores, no es extraño que fuera el show más caro de traer a este Estéreo Picnic costando unos 800.000 dólares aproximadamente.

Por supuesto, nuestra propia diva pereirana, Kali Uchis, también dijo presente en la casa y en un momento que quedará para los libros de la música nacional, se movió como ella sabe junto a Damon mientras cantaban “She’s My Collar”, su colaboración en HUMANZ. A lo largo del show también aprovecharon para tirar un par de canciones nuevas anunciando su nuevo disco -sí, se viene otro disco de Gorillaz- y al final, justo antes de “Clint Eastwood”, un pobre diablo de la primera fila la logró: lo montaron a la tarima a bailar con una especie de hoz con una bola disco pegada que tenía entre manos y que Damon Albarn amó.

"¿Alguien sabe quién era el hombre?" ¡Albarn literalmente se le arrodilló en el escenario mientras cerraba el show! Envidia de la mala. Como sea, gracias por finalmente venir a la tierrita Gorillaz, lo de anoche nunca lo vamos a olvidar.