elpapaXvice

Cese al fuego con el Eln: el primer milagro del papa en Colombia

La lentitud parecía estar marcando la agenda entre el gobierno y la guerrilla, pero la visita del sumo pontífice los obligó a espabilar.
Fotomontaje: Juan Ruiz.

Este artículo fue publicado originalmente en ¡PACIFISTA!, nuestra plataforma para la generación de paz.

Tanto el Eln como el gobierno habían expresado su deseo de finalizar las conversaciones de este tercer ciclo de diálogos en Quito, con un pacto mutuo de cese al fuego. De acuerdo con varios pronunciamientos de los voceros de ambas partes, parecía claro que la visita del papa a Colombia, por su simbolismo, marcaría un momento adecuado para anunciarlo, a pesar de que en dichos momentos no era clara la posibilidad de llegar a un acuerdo. Sin embargo hoy, a dos días de que el papa pise Bogotá, el país amanece con esta noticia: desde el próximo 1º de octubre y hasta el 12 de enero del año entrante (102 días en total), tanto la guerrilla como la fuerza pública cesarán sus ofensivas militares.

Publicidad

La meta se logró después de que las negociaciones avanzaran lentamente. El gobierno exigió, para poder acceder al mencionado acuerdo, que el Eln se comprometiera a detener las hostilidades, que dejaran de explotar oleoductos, abandonara los secuestros, parara el reclutamiento de menores y las extorsiones. Por su parte, el Eln exigió como prerrequisito para aceptar el cese bilateral, que el Estado se comprometiera en darle garantías a los movimientos sociales y populares, reconociera el asesinato sistemático de líderes sociales, mejorara las condiciones de los presos en las cárceles y se suscribiera a una lucha comprometida contra el paramilitarismo.

Pero, ¿por qué la visita del papa Francisco marcó un punto de encuentro entre dos delegaciones que hasta ahora solo daban señales de inflexibilidad en sus posturas? ¿Por qué llega este resultado en este momento, mientras buena parte del país ha sido testigo de la lentitud con la que bavanza la mesa de Quito? ¿Se puede relacionar el cese al fuego con la visita del papa?


Lea también:


Para intentar responder lo anterior, ¡Pacifista! conversó con tres expertos quienes han seguido de cerca el proceso que se avanza en Quito y que tienen una idea del pensamiento de la guerrilla, a saber: Luis Eduardo Celis, asesor político de la Redprodepaz, exmiembro de las estructuras políticas del Eln entre los años 80 y 92; Julián Barajas, miembro del equipo de Iniciativas de Paz del CINEP, y Olimpo Cárdenas, periodista de Periferia Prensa alternativa y vocero nacional de la Mesa Social para la Paz.

Publicidad

Barajas y Celis coinciden en que los valores católicos, aunque no inmutables al paso del tiempo, perviven en el Eln, cuya historia está marcada por figuras religiosas como Camilo Torres y Manuel Pérez. "El solo hecho de que hubiesen estimado la llegada del papa como una posibilidad de acordar el cese bilateral, da cuenta de que lo reconocen como un símbolo importante" dice Julián. Celis, por su parte, señala que "una de las fuentes de las que bebió el Eln para consolidar su cultura política fue la Teología de la Liberación, que nació como una corriente dentro de la Iglesia Católica, expresión propia de los curas más cercanos a las realidad popular y obrera. Aunque no se trata de sinonimia, la Teología de la Liberación y ciertos sectores de la izquierda eclesiástica fueron cercanos y algunas veces se traslaparon con el movimiento barrial del Eln".

Camilo Torres y el cura español Manuel Pérez, quizá las figuras más emblemáticas dentro del Ejército de Liberación Nacional, fueron ambos sacerdotes y ambos promotores de la síntesis entre las ideas socialistas y las enseñanzas de la religión católica. Así –coinciden los analistas– el simbolismo de la presencia del papa Francisco como máximo jerarca del catolicismo, quien por demás se ha expresado muy a favor de los procesos de Paz en Colombia, aún mueve fibras profundas dentro de la ideología del movimiento eleno. Por supuesto que en la actualidad sería osado asociar a Francisco a la Teología de la Liberación. No obstante, lo que hasta ahora parece claro es que en el imaginario de la guerrilla la vocación social que ha demostrado Franciso en sus cuatro años de papado, ha logrado cierta identificación con sus figuras.

Publicidad

De hecho el día lunes a través de su portal ELN-Voces, el grupo guerrillero publicó un editorial dándole la bienvenida al papa Francisco e identificándose con palabras pronunciadas con anterioridad por el Sumo Pontífice: "Una Colombia en Paz debe tener memoria, coraje y esperanza". El texto aprovecha también para recordar la predicación de la encíclica Laudato Si, dictada por Francisco, que trae consigo "críticas al capitalismo", una "guía a la esperanza", un enaltecimiento de la pobreza, "como en su momento lo fue la figura histórica de Jesús", dice el texto.

"Este papa es un papa que se ha expresado de manera respetuosa y tolerante hacia comunidades juzgadas antaño por la Iglesia. Desde sus manifestaciones sobre los miembros de la comunidad LGTB, hasta su invitación a la tolerancia con los musulmanes. Francisco es un papa inquieto frente a temas como la injusticia y el medio ambiente, siempre promoviendo un mensaje de paz". De esta manera lo percibe Olimpo Cárdenas, quien se desplazará con la Mesa Social para la Paz a Villavicencio a recibirlo.


Lea también:


Entonces sí, como coincidieron Barajas y Celis es posible relacionar el cese bilateral con la llegada del papa, "como un gesto de voluntad de Paz" por parte de la guerrilla. Es también, dicen, una manera de dejar claro que "si están sentados dialogando es porque tienen voluntad de superar el conflicto por medios distintos al de las armas, y que están unidos como organización en esto". No sobra recordar que el pasado 28 de agosto, a través de Twitter, la delegación de Paz del Eln reposteó un artículo publicado por La Plena, prensa alternativa del Caribe, que aseguraba que la guerrilla podría considerar un cese unilateral de no llegar a un acuerdo con el gobierno.

Aun así, el desescalamiento del conflicto gracias al cese de fuego y hostilidades pactado entre la insurgencia y el gobierno coincide con lo acordado por los 'elenos' en su VIII Congreso, donde si bien ganó por votación el proceso de Paz con el gobierno de Santos, se condicionó a que irían en igualdad de condiciones con el Estado, es decir, que no habría lugar para decisiones unilaterales por estar ambas partes igual de implicadas y comprometidas.

Si bien son muchos los elementos pendientes para que se logre una verdadera Paz en la mesa de Quito, empezando, como señaló Olimpo Cárdenas, "por el embolate del primer punto de la agenda [participación ciudadana] pactada entre la insurgencia y el Estado", un cese al fuego bilateral, además de ser un gesto de Paz, podría significar un alivio humanitario para los colombianos y, como señalaron Celis y Barajas, "darle más credibilidad colectiva" al proceso que avanza en Quito.