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Cultură

Fui a una extraña conferencia sobre cómo afecta el aborto a los hombres

¿Tienes algún conocido que siempre está enojado, consume demasiado alcohol o se compró un auto deportivo de un día para otro? Según Alliance for Life Ontario esto podría deberse a que la mujer que embarazó tuvo un aborto.
17.6.15

Anuncio de la conferencia de la organización Alliance for Life Ontario. Captura de pantalla.

¿Tienes algún conocido que siempre está enojado, consume demasiado alcohol o se compró un auto deportivo carísimo de un día para otro? ¿Qué tal a uno que simplemente es muy inmaduro o malo en la cama? ¿O a un gay?

Pues según los ponentes de la primera conferencia sobre los hombres y el aborto organizada por Alliance for Life Ontario que tuvo lugar el fin de semana pasado, resulta que ese comportamiento podría deberse a que la mujer que embarazó tuvo un aborto.

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Encontré por casualidad el anuncio del evento y me intrigó mucho que la imagen fuera un hombre triste agarrándose la frente con el título: "Hombres y aborto: cómo recuperar la paternidad y encontrar la paz".

A pesar de que apoyo el derecho de elegir que tienen las mujeres, me sentí un poco mal por el tipo del anuncio y me dio curiosidad la conferencia. Entonces, viajé a las Cataratas del Niágara el viernes pasado y me uní a otros cientos de defensores de la vida, en su mayoría cuarentones, separados entre hombres y mujeres, sentados en una sala de conferencias en el hotel Crowne Plaza. Jakki Jeffs, la directora ejecutiva de Alliance for Life Ontario, abrió la conferencia diciendo que el evento era aconfesional y justo después empezó a rezar en nombre de Jesús.

"Ayúdanos a ser pacientes a medida que aprendemos a seguir adelante después de esta conferencia con el valor y la integridad necesarias para poder compartir la verdad de esta otra cara del aborto", pidió.

Después del "Amén", la mujer que estaba a mi lado se retorció en su asiento esperando a que comenzara la primera sesión, que tenía como título "Los hombres también sufren y las razones son sorprendentes".

"Ya quiero escuchar la historia de estos pobres hombres. Llevo toda la semana esperando", dijo a nadie en particular.

Brad Mattes, presidente de la Federación Internacional del Derecho a la Vida en Ohio y terapeuta para hombres que enfrentan un trauma después de un aborto, tomó el micrófono y recitó una lista interminable de síntomas que experimentan los hombres después de que su pareja se somete a un aborto.

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Algunos de los síntomas que mencionó fueron: insomnio, ataques de pánico, adicción a la pornografía y a la masturbación, impotencia e incluso tendencias misóginas.

Ponente animando al público. Foto cortesía del autor.

Porque la frustración de haber perdido la oportunidad de ser padre es tan grande que puede hacer que un hombre desarrolle una actitud destructiva o un "odio general" hacia las mujeres.

E incluso podría indagar en la "homosexualidad" porque brinda "placer sexual sin riesgo de embarazo" y, por lo tanto, sin riesgo de aborto, dijo Mattes.

"Tan solo vean esta masacre humana desde el punto de vista de los hombres. Muchos de nosotros ni siquiera nos habíamos puesto a pensar en eso", declaró Mattes. "Cuando una mujer aborta, puede dañar o destruir por completo ciertos aspectos del desarrollo del hombre".

Después puso una dispositiva con una cita de la ex vicepresidente del área médica en la organización Planned Parenthood: "No importa cuánto griten los hombres porque su opinión no importa. Hay cosas que nunca van a poder experimentar. No hay nada qué hacer", decía la cita.

Sabía perfectamente como llegarle a la multitud.

"¡MALDITA!", gritó una mujer en la misma mesa que yo. Después me contó que era parte de un grupo de mujeres de la iglesia. Otros murmuraron peores obscenidades.

Pero Mattes no tardó en asegurar a todos los presentes que aún había esperanza.

Siempre hay forma de ayudar a estos hombres a superar el trauma del aborto. "Lo que necesitan es terapia", dijo, y después explicó una lista de las mejores técnicas para dar terapia, como invitar al paciente a que le diera un nombre al bebé no nacido y hacer un certificado de vida para que pudiera colgarlo en la pared.

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Todos tomaron nota.

"También se necesita un entorno neutral en lo que se refiere al género para que el paciente pueda contar su historia", dijo Mattes.

Por lo visto, no puede haber cortinas con holanes, tapizados de flores ni ningún tipo de adorno en la pared que muestre algo femenino, cosas que normalmente encuentras en centros de asistencia durante el embarazo y que podrían ahuyentar al paciente y evitar que busque ayuda.

"Si un hombre entra a un lugar así, sale corriendo porque cree que se le va a caer el pene", exclamó Mattes.

"La solución es simple: los consultorios deben tener una televisión grande y un control remoto. Un sillón negro de piel es como la cereza en el pastel".

La mujer junto a mí estuvo totalmente de acuerdo. "Tiene toda la razón. Así sí va a querer hablar".

Mattes anunció que su presentación estaba por terminar y cambió a una diapositiva con la foto de un hombre sonriendo de oreja a oreja.

"El aborto es un cáncer", añadió Mattes y el público asintió con la cabeza. Mutila y mata a todo y a todos lo que se atraviesen en su camino. No distingue entre el pobre y el rico. No le importa si eres blanco, negro, café o algo en medio".

En la tarde, Linda y Chuck, una pareja casada —se conocieron en la preparatoria de San Luis, Misuri— subieron al escenario a hablar sobre el aborto al que se sometieron en 1976, cuando tenían 17 años de edad, y confirmaron muchos de los síntomas que mencionó Mattes durante su presentación.

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Explicaron que se sintieron deprimidos y enojados después del aborto. Linda dijo que terminó en el ala de siquiatría porque no pudo con la culpa y que lo compensó cuando tuvo a sus dos hijos. También dijo que el aborto la hizo una "madre sobreprotectora".

Pero después de muchos años de terapia, al fin superaron esa experiencia y ahora su misión es hablarle a la gente de cómo el aborto les hizo daño y casi destruye su matrimonio.

Después de la conferencia, me pregunté si todo este espectáculo fue solo una versión alternativa del movimiento a favor de los derechos de los hombres. Este movimiento insiste en que los hombres también sufren y las feministas los callan.

¿Las feministas que defienden los derechos de las mujeres podrán aceptar que el aborto también puede traumar a los hombres?

Hablé con Kelly Gordon, una profesora de la Universidad de Ottawa que investiga los movimientos antiaborto en Canadá y EU. Kelly dijo que esta clase de conferencias representan una tendencia dentro del movimiento anti aborto, el cual está tratando de cambiar su identidad para detener los abortos sin recurrir a la humillación de las mujeres que deciden hacerlo.

"Se está renovando para convertirse en un movimiento solidario que sana a la gente en vez de denigrarla", explicó.

También dijo es poco probable que esta tendencia tenga un gran impacto en el movimiento antiaborto o provida y que deberíamos ser críticos al analizar los estudios que ligan el aborto con los problemas de comportamiento en el hombre.

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"Con mi investigación, descubrí que el movimiento antiaborto está dejando de usar argumentos religiosos contra el aborto", señaló. "Ahora están tratando de utilizar información científica que muchas veces no es verídica y que puede fortalecer estereotipos de género dañinos".

"Estoy segura de que se necesita un entorno especial para que tanto las mujeres como los hombres puedan hablar sobre sus problemas. Aunque no sé si estas conferencias sean el entorno indicado. Esta clase de pláticas deben centrarse en torno a las experiencias de las mujeres".

Pero según Jeffs, ese es el problema.

La busqué después de la conferencia para que me explicara cuál es su objetivo. "Estamos sembrando las semillas para que haya cada vez más asesores y terapeutas, y para que los canadienses vean otra parte del drama por el aborto", señaló.

"Llevo 30 años en el movimiento provida y, según mi experiencia, muy poca gente se da cuenta que a los hombres también les afecta. Nos enfocábamos únicamente en la mujer y en cómo se sentía. Fue un descuido de mi parte y es hora de que haya un cambio".

Sigue a Rachel Browne en Twitter.