Introducción a la desidia de 90, el dúo más dinámico del Poniente de Monterrey

Introducción a la desidia de 90, el dúo más dinámico del Poniente de Monterrey

Hardcore punk para solaz de tus sentidos.
10.11.17

Nunca me imaginé que llegaría el día para escribir de 90’s, el dúo más dinámico del Poniente de Monterrey (PTE de MTY), el último grito musical de los Vaqueros; ese grupo de amigos que se formó en las colonias Cedros, Valle-muerte, Cumbres y Mitras, y el cual podría decirse, se inspiró en la película donde actúa el grandioso Will Ferrell A.K.A. “Frank the Tank”: Old school (Todd Phillips, 2003).

Pero para comenzar a hablar de 90’s y su primer material: Desidia (Cintas/Avandadoom, 2017), tengo que remontarme a muchísimos años atrás, cuando Ramón el “Dr. Nin D. Ramos” (guitarra y voz) tocaba con Zarathustra Has Been Killed in the 70’s (Zarathustrahbk70’s): su banda de “emo-violento-con-fuerte-influencia-de-filosofía-Nietzscheciana”. Así decían las descripciones en los blogs dedicados al screamo, en los años 2006-2009.

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En aquella época, el ahora odontólogo del PTE de MTY que combate las caries y gingivitis, al finalizar los últimos shows de Zarathustrahbk70’s, y cuando la cotomba (fiesta) continuaba por la madrugada en el Bar Pasillo o el Bar Steele, solía preguntar, como si fuera Bob Esponja, con una tarola y baqueta entre sus manos: “¿están listos?”. A lo que todos los Vaqueros respondían: “¡sí capitán, estamos listos!”. Y el Dr. Nin D. Ramos comenzaba a hacer ruido, a hacer reír a todos, a despertar a los vecinos y que ladraran los perros, antes de terminar esa popular introducción de aquella institucionalizada caricatura.

90’s inició así: como una pendejada, en medio de la conbebencia de un grupo de camaradas que se conocen desde la preparatoria; incluso algunos desde la primaria, secundaria o los partidos de futbol en el Club Condors. Y hasta con la promesa del propio Neto Vidal (CEO de Cintas), diciéndole al dúo más dinámico que su tape sería el número 0, el primer lanzamiento de esta ya reconocida compañía regiomontana.

Después de plantear los orígenes de 90’s desde su átomo (los Vaqueros), me parece que el Dr. Nin D. Ramos jamás se imaginó “formalizar” su proyecto solista. Sin embargo, entre sus planes y las arduas tareas que llevó a cabo en la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), tal vez sí supuso mantener –de alguna forma– el desconocido legado que dejó Zarathustrahbk70’s en nuestro país junto a Carlton Banks, Arse Moreira y Arcadhianonstabian, en un microscópico círculo de personas que gustaban de icónicos grupos como Orchid, Jeromes Dream, Portrais of Past, Pg.99, Usurp Synapse, Reversal of Man; para que de su bata blanca, sus guantes negros de látex, su cubre-boca y demás instrumentos de trabajo dental, emergiera gran parte de la esencia del PTE de MTY, en este dueto completamente influenciado por Capsule, Louise Cyphre, The Locust, Non Plus Ultra, unas cuantas canciones de Babasónicos y Justin Timberlake, el “Tano” De Nigris, Tony Royster Jr., Steve Jobs, José Mujica, la caricatura de Los caballeros del zodiaco y los libros El extranjero de Albert Camus y El método de Neil Strauss.

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Por esa razón, el Dr. Nin D. Ramos, ahora entiendo porque decidió invitar al mejor baterista de oído que habita esa zona del Nuevo Reyno de León: Pe, ex integrante de Los Cosidos y Jenny Despertó Llorando (JDLL); la primera, una vieja banda de covers punx; y la segunda, un grupo de yarpop emocional donde el doctor y este percusionista (príncipe de la refaccionaria de su papá, Don Beto) tocaron juntos por primera vez, tras conocerse en unos columpios que merodean el Club Cedros, en una tarde de lluvia ácida.

Es así que desde ese jovial encuentro en el PTE de MTY, tanto para Pe y el Dr. Nin D. Ramos se han venido suscitado infinidad de cosas, asuntos (pendientes) que son devorados por las manecillas del reloj, por la edad y los cumpleaños que sólo alteran la historia que antes solía ser fantasía. Tan es así que el debut de 90’s con su primera y esperemos no última grabación acaba de suscitarse, después de casi una década de verdadero desinterés (desidia) por grabar todas sus canciones en el estudio Las Dunas de Chivo (CEO de Avandadoom e integrante de Los Mundos); sin poder olvidar que los días siguientes de las primeras tocadas que tuvieron por distintos lugares de la ciudad que es gobernada por el Broncowave, afirmaban que esta “agrupación” –nunca se han tomado tan en serio tener una banda de rock n’ roll, con la que hacen un tipo de noise inclinado al screamo de verdad– la iban a mantener como “un proyecto para presenciarlo únicamente en vivo”.

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Eso es cierto y me atrevo a afirmar que pocos han sido los afortunados de presenciarlos tocar en directo. No obstante, ahora han llegado con Desidia, grabación compuesta de nueve tracks que van de la mano con el contexto de lo que representa 90’s, desenvolviéndose bajo una noción estrepitosa, ataviada con máscaras y comedy, llena de ritmos a destiempo y canticos que evocan grupos noventeros y de principios del nuevo milenio; como aquellos que formaron parte de Level Plane, Ebullition o Gravity Records, tres de las disqueras más representativas en cuanto al hardcore más pasional que alguna vez se mantuvo en boga, en una subcultura que se dejaba crecer el cabello como Spock de Star trek; aunque algunos, como el Dr. Nin D. Ramos, se asemejaba más a Liam Gallagher de Oasis y Pe al colombiano de Juanes.

Desde la formación de 90’s, el Dr. Nin D. Ramos y Pe, en cuanto chocan sus puños, segundos antes de comenzar sus presentaciones que no duran más de quince minutos, también –bajo su magia y el conocimiento adquirido en las páginas del libro cumbre de Camus y El método– repasan viejas épocas de los Vaqueros y la amistad que, sin tenerlo en cuenta ellos, se van desprendiendo de su canciones, de sus riffs y remates y semejanza que algunas veces tienen con aquella banda española conocida como Campamento Ñec Ñec, sólo que a una velocidad de automóvil de Formula 1, y con una sinfonía más caótica, más y en Desidia.

90’s es así que, entretejiendo su primer material por muchos esperado y por otros como algo desconocido, también tiene la función de servir como un soundtrack predilecto de los Vaqueros, donde las melodías y sus casi nueve minutos que dura, son algunas historias de sus amigos: la locura del Chayanne conduciendo su vieja caribola blanca con la quijada zafada, la despedida de soltero y celebración de divorcio del Dead algunos meses después, la eterna época de culo (tacaño) de Piña, los respectivos toques de mota en el cuarto de Benji hablando de reptilianos, el famoso y peludo movimiento potro de Nan, la visita internacional de su amigo Donovan el alemán para conquistar mujeres, la organización y trayectoria de la ya tradicional Posada Vaquera, y demás sucesos y personajes que sólo se conocen en su hábitat natural.

Con esta, la Introducción a la desidia de 90’s… espero y quede claro que Pe y el Dr. Nin D. Ramos, enmascarados como el dúo más dinámico, y durante el transcurso del delirio y la efervescencia de su espectáculo estólido, son todo esto escrito y mucho más. Porque de lunes a viernes, como los seres humanos que son, inmersos en la rutina del trabajo (uno dentista y el otro chalán de la refaccionaria de Don Beto), procrastinar parece que no es tan malo, siempre y cuando la música creada entre amigos conlleve corazonadas de los Vaqueros, en este proyecto que, para ellos, dicta una “protesta al día a día”, volviendo al origen de quienes son ahora… ¿Dónde?, al PTE de MTY.

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