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agresión sexual

¿Qué empuja a algunos jóvenes a violar chicas en grupo?

Hablamos con un psicólogo forense para intentar comprender los factores que inciden en este tipo de agresiones en grupo.

por Diana Tourjée
12 Enero 2016, 3:40pm

Photo by Paul Schlemmer via Stocksy

Una joven paseaba junto a su padre por un parque de Brooklyn cuando un grupo de chicos adolescentes se les aproximó. Según informó la cadena CBS News, hace alrededor de un mes, uno de los jóvenes violadores sacó un arma y ordenó al padre de la chica que se fuera. Mientras el padre corría en busca de la policía, los chicos violaron a su hija por turnos. Cuando el padre regresó con dos oficiales de policía, los atacantes ya se habían marchado. En España, el caso de violación en grupo más comentado hasta la fecha es el de Sanfermines.

Según Rape, Abuse, & Incest National Network (RAINN), en EE. UU. se producen aproximadamente 293.000 agresiones sexuales al año. El 68 % de ellas jamás son denunciadas, y un aterrador 98 % de los violadores jamás pisará la cárcel. La violación es un acto de violencia y poder, y los casos en que un asaltante solitario ataca a su víctima resultan en cierto modo más fáciles de comprender que los ataques en grupo. El shock que sufre la gente cuando se producen estos crímenes se multiplica cuando los violadores son tan jóvenes, ya que el público queda con frecuencia desconcertado ante tanta violencia. ¿Qué papel desempeñan la juventud y el género en el fenómeno de las violaciones en grupo y cuál es la relación entre los violadores en grupo y los que actúan en solitario?

El Dr. N. G. Berrill es psicólogo forense y Director Ejecutivo de New York Forensics, un equipo de práctica que evalúa asuntos criminales para los juzgados, incluyendo las agresiones sexuales. El doctor explica que los violadores en grupo y los violadores solitarios normalmente presentan perfiles psicológicos muy diferentes. "En el caso de las violaciones en grupo, suele tratarse de adolescentes. Existen casos como este por todo el país en los que, si no es una violación, es un grupo que agrede o prende fuego a algún sintecho", afirma el Dr. Berrill. "Los adolescentes en grupo pueden ser los seres humanos más peligrosos del planeta". Según él, existe algo relacionado con su psicología social que podría contextualizar comportamientos violentos en grupo que de otro modo resultarían inexplicables.

"El violador individual, por el contrario, que sufre lo que podríamos denominar un desorden parafílico —es decir, disfruta con la violación o fantasea con ella— es un tipo de persona completamente diferente", afirma. Este tipo de violador parafílico es alguien que piensa en la violación de forma consciente y obsesiva, "trabaja de forma independiente y es un experto a la hora de encontrar mujeres en lugares 'propicios'. Normalmente se sienten excitados con lo que hacen y disfrutan provocando pánico o miedo. La violación es algo que les excita, algo sobre lo que fantasean". El Dr. Berrill duda que exista una planificación estratégica en la mayoría de violaciones en grupo realizadas por hombres jóvenes y también duda que esos jóvenes mantengan fantasías explícitas de violación. "No he hablado con los chicos [de la violación en grupo sucedida en Brooklyn], pero me pregunto cuánto tiempo invirtieron en decidir hacer algo así. Mi impresión es que, en ocasiones, la violencia cometida por jóvenes adolescentes es espontánea", indica. "Se trata de un brote agresivo altamente impulsivo que surge en el momento, hasta cierto punto espoleado por las circunstancias". Pero, ¿qué factores motivan la violencia sexual?

Desde su punto de vista, puede haber consecuencias a largo plazo si se echan atrás, les tacharán de 'cobardes' o 'maricones'.

En opinión del Dr. Berrill, el factor del grupo actúa como importante motivador para que los individuos hagan cosas que de otro modo no harían. Estando solos es posible que ni se les pasara por la cabeza cometer una violación, pero el grupo actúa como refuerzo. Es más fácil unirse a las acciones de otras personas, "especialmente si necesitas sentirte aceptado y todos los demás miembros deciden hacerlo. Puede parecer extraño, pero en mi opinión se necesita más valor para marcharse, para alejarse corriendo de la situación, que para hacer algo tan terrible".

Uno de los motivos por los que las violaciones en grupo con frecuencia son perpetradas por jóvenes es el miedo a ser juzgados por sus compañeros.- Es probable que el hecho de que les puedan arrestar o acusar de cometer ese delito ni se les pase por la cabeza, ya que el propio grupo establece su propio sistema de valores y juicio. "Desde su punto de vista, puede haber consecuencias a largo plazo si se echan atrás. Les tacharán de 'cobardes' o 'maricones', o de cualquier otra palabra que quieran usar".

"Para quienes disfrutan con el terror que provoca la violación, cometerla refuerza sus deseos", explica el Dr. Berrill. "Pero para esos chicos, si poseen alguna capacidad de sentir empatía, la violación puede provocar una reacción adversa". Una vez que sus padres o el sistema de justicia los atrapa, pueden sentir culpa o arrepentimiento. "Los que parecen no sentir culpa o remordimientos pueden ser personas antisociales o incluso psicópatas, lo que les convierte en los chicos más peligrosos".

Los hombres que cometen violaciones en grupo pueden sentirse más preocupados por su reputación y su estatus como machos dominantes que por las mujeres a las que atacan.

El hecho de que los violadores en grupo sean hombres no es una coincidencia. Tal y como afirma el Dr. Berrill, la amenaza de sentirse rechazados o "castrados" por sus compañeros es motivación suficiente para que algunos jóvenes cometan violaciones, pero es posible que otros aspectos de la juventud masculina fomenten también la violencia, incluyendo la agresividad acumulada y el subdesarrollo neurológico. "El lóbulo frontal es donde se ubican las funciones de ejecución, como por ejemplo la distinción entre el bien y el mal", afirma el Dr. Berrill.

"Hacen cosas cuando son adolescente que no harían con 45 años. 'Oh, vamos a prender fuego a este tío que está durmiendo en el callejón, ¿no sería divertido?' Si forman parte de un grupo que contiene algún elemento antisocial y si hay presencia de drogas o alcohol... bueno, también observamos estos comportamientos en las fraternidades universitarias". La proliferación de violaciones en los campus universitarios es un ejemplo de cómo a veces los jóvenes, especialmente cuando están en grupo, cometen agresiones sexuales violentas.

Los hombres que cometen violaciones en grupo pueden sentirse más preocupados por su reputación y su estatus como machos dominantes que por las mujeres a las que atacan. Podrían no darse cuenta —o podría no importarles— que están "haciendo daño a otra persona", explica el Dr. Berrill. La violencia en grupo perpetrada por hombres está casi siempre dirigida a las mujeres, a las que normalmente ven como socialmente inferiores. Cuando estos factores confluyen, "si se junta un grupo de chicos con el mismo nivel de desarrollo neurológico y quizá con la misma tendencia a la agresión sexual, entonces es cuando suceden este tipo de episodios".