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Cultura

La Guía VICE para el sexo casual

Creemos necesaria la creación de una guía para tener sexo casual porque, aceptémoslo, es increíblemente complicado.

por VICE Staff
04 Agosto 2015, 3:02am

Foto por Jamie Taete

Foto por Bruno Bayley

Creemos necesaria la creación de una guía para tener sexo casual porque, aceptémoslo, es increíblemente complicado. Los retos a los que te tienes que enfrentar para disfrutar de un polvo ocasional son totalmente diferentes a los desafíos en una relación sentimental. Saber qué hacer con el brazo cuando estás durmiendo en posición de cucharita, aprender a decir "perdón" y crear iCals para sesiones de sexo oral casi hace que tener una relación parezca una buena idea considerando los riesgos del sexo ocasional: follarte a un amigo, hacer frente a tus problemas de autoestima o contraer una enfermedad de transmisión sexual que termina haciendo que el pene de alguien parezca una anémona marina.

Seguramente sabes muy bien lo que es ser joven, soltero y poder tener sexo con quien quieras. A continuación dejo una guía de la A a la Z para los defensores del amor verdadero que terminaron atrapados en la tormenta del sexo casual.

No estás solo.

A DE "ALCOHOL"

¿Alguna vez has tocado los genitales de una persona a la que conociste cinco horas antes sin que corriera alcohol por tus venas? Obviamente, no. Pero debes tener cuidado porque el equilibrio lo es todo. Buscas un nivel de embriaguez entre "atrevido" y "capaz de saltar al agua desde un rompeolas". La clave es beber la cantidad exacta que necesitas para volverte un ebrio torpe —de esos que se lían a gritos con el lavabo y rompen ventanas—, luego beber un poco más, luego un poco más y finalmente llevarte a alguien a tu casa.

B DE "BROMA"

El sexo casual no es cosa de broma. ¿Cuántas veces te lo tienen que repetir? Las bromas deben limitarse al antes y al después, cuando no estás haciendo todo lo posible por hacerlos entrar en tu madriguera o por echarlos de ahí. Incluso a la mañana siguiente, no es recomendable hacer bromas porque no sabes cómo se lo va a tomar, no tienes ni idea de cómo es cuando está de resaca. Por lo que más quieras, no trates de hacerte el gracioso un sábado por la mañana.

Foto por Jamie Tate

C DE "CÓPULA"

A lo largo de la historia, el hombre ha desarrollado un gran número de rituales para copular: es un sistema de cuatro pilares que se debe llevar a cabo en orden; la experiencia de sexo lento a la luz de las velas; bañarse juntos, manosearse y estropear el colchón por follar todos mojados, etcétera. Pero nada de eso cuenta cuando buscas sexo casual. En ese caso, tu ligue trata de arrancarte la ropa y se mete en tus vaqueros sin quitártelos hasta que terminas con la espalda contra una puerta armando un escándalo y tirándolo todo a tu paso.

D DE "DIÁLOGO"

Llega un punto, normalmente al amanecer, en el que tienes que hablar con el desconocido que has metido en tu casa. Sin estupefacientes. Sobria. Nunca sabes lo importante que es ser selectivo con el tema de conversación hasta que estás en la cama con un desconocido, por la mañana, después del polvo matutino, pasas tus dedos por su tatuaje, insistes con tono de broma para que te diga qué significa y te grita: "ES EL NOMBRE DE MI HERMANO MUERTO, ¿VALE?". Las palabras son el pegamento que mantiene unidas las buenas vibraciones. No la cagues.

Foto por Jamie Taete

E DE "EXAMINA SU CASA"

¿Recuerdas que John Waters dijo que no deberías acostarte con alguien que no tenga libros en su casa? Pues es cierto. Tampoco deberías acostarte con alguien que tiene luz ultravioleta, un reptil o un vlog famoso. O un pasamontañas. O cientos y cientos de modelos de aviones cuidadosamente pintados.

Si te has sentido identificado o sigues viviendo con tus padres, necesitas otro sitio para follar. Intenta asegurarte de que sea un lugar seguro. Para que quede más claro, dejo aquí una anécdota de un miembro del equipo editorial de VICE.com:

Una vez se la estaba chupando a un tío que acababa de conocer en la parte de atrás de un Walmart y, justo en pleno acto, sentí el calor de una linterna en la mejilla. Era la linterna de un policía y me estaba apuntando directamente a la cara. Lo peor del incidente no fue que el policía soltara una risita y dijera: Os arrestaría por cometer actos indecentes en la vía pública, pero aún recuerdo cómo era yo a vuestra edad'. No, lo peor fue cuando llamó por su nombre al tipo que acababa de conocer porque YA LO CONOCÍA.

Aprende de nuestros errores.

F DE "FETICHES"

Lo bueno del sexo casual es que eres libre de ser quien eres. ¿Siempre estás encima? Pues ahora ponte debajo, está bien cambiar de vez en cuando. O intentarlo por otro lado ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que sangres y grites? Nadie tiene por qué enterarse. ¿Sueles ser muy mojigato? No te vayas hasta que tu aliento huela a supositorio. Usa su zapatilla para darle en las nalgas. Tu nuevo amigo no tiene opiniones formadas y probablemente nunca lo vuelvas a ver. Dale duro y llámalo perra.

Foto por Jake Lewis

G DE "GLOSARIO"

"¿Te apetece tomar un café?" son las cinco palabras que —gracias a Dios— ningún humano ha utilizado para a abrirse paso hacia el coito, al menos no fuera de los anuncios de Nespresso que hizo George Clooney o las comedias románticas para madres (sin escenas de sexo). Los únicos que comparan el café con el sexo son los que no saben apreciar ni el café ni el sexo. Que se vayan a tomar por culo todas esas personas, y no en un sentido sexual.

Y ya que estamos en eso, vamos a repasar una lista de las palabras que debemos evitar decir antes, durante y después de un polvo de una noche: "Te voy a partir en dos"; "Perdón, no me he rasurado"; "Me gustas"; "abrir paso"; "coito"; "papi" y joder, a menos que la situación de verdad lo requiera, por favor no digas "córrete". Os acabáis de conocer. No digas "córrete".

H DE "HORROR"

Con el sexo ocasional, casi siempre llega un momento en el que haces un chequeo para saber qué aspecto tienes —generalmente es en el baño del bar, cuando sonríes al espejo como un idiota después de haberte metido una raya de coca— y te horrorizas. Este es el consejo más importante: tienes todo el derecho a cambiar de opinión en cualquier momento de esta ridícula danza de solterones.

Para evitar a tu ligue y salir vivo puedes decir: "Lo siento, se me olvidó que tengo que llevar al perro a su quimio" y pedir un taxi; o preguntarle: "¿Te gustaría hacer un trío?" y señalar al tío o la tía más feos que encuentres; o brindar con la frase "Salud, por nuestra nueva vida" justo antes de tomarte un chupito; o simplemente decirle que se te quitaron las ganas.

Foto por Miki Yoshihito vía

I DE "INFECCIONES"

Dos días después de follar con esa persona, te empieza a arder el asunto cuando orinas. Una semana después ya no puedes caminar sin la ayuda de una bolsa de hielo en los genitales. Un año después, un médico te anuncia que te has quedado estéril. Felicidades, ¡tienes una infección! Te has convertido en lo que te advirtieron todos los panfletos de salud sexual que te obligaron a leer en secundaria. Idiota, tenías que usar condón.

Lo primero que tienes que hacer es calmarte e ir a la clínica de sexualidad. Si nunca has ido, no te preocupes, no en todas te meten cosas por la uretra o te abren por la mitad como si fueras una sombrilla.

Tienes que hacer esto mínimo una vez al año. Ya tienes edad. No necesitas que nadie te diga que tienes que irte a revisar. Sabes que ése no es el problema. El verdadero problema es la ansiedad social: lo único peor que encontrarte a la persona con la que dormiste en una clínica de ETS es recibir un mensaje de odio que dice: "GRACIAS POR LAS VERRUGAS GENITALES, NO SABES CUÁNTO ME ALEGRÓ ENCONTRAR TUS CALZONCILLOS APESTOSOS JUNTO A MI CAMA, IDIOTA".

J DE "JUGUETITOS"

Todas las personas que te tiras una noche dejan algo raro en tu casa. Como un collar, relleno para sujetadores, un pendiente, un sombrero aplastado o el juguetito de una Happy Meal. Puedes comprar una bolsita y meter todas estas cosas para hacerle un altar a tu propia libido. Es más, si le agregas unas varitas de incienso o un rosario, podrías usarlo para pedir un un polvete rápido a cualquier hora. O también podrías donarlo a la caridad. En cualquier caso, todos los objetos que llegan ahí son de ligues muertos.

K DE "KILÓMETROS"

¿No usas taxi para tus encuentros? Entonces vas a tener que caminar o usar el transporte público. Como todas esas veces en que te vas temprano de la casa de esa persona, te das cuenta de que te has dejado la cartera y en vez de volver a su casa y verlo/a de nuevo, prefieres aguantarte y caminar cuatro kilómetros hasta tu casa.

Foto por Jamie Taete

L DE "LÍMITES"

A menos que hayas conocido a tu pareja temporal en un calabozo sexual o en antro leather, es poco probable que cuando vayas a su casa te espere una sesión de bondage. No, lo único que queréis los dos es un poco de sexo normal, quizá algo torpe.

Por lo tanto, los dos entráis en el laberinto invisible de los "limites sexuales implícitos" y derrotar juntos al minotauro del orgasmo usando un poco más que gruñidos de "no gracias" y risitas nerviosas. Pero vete con cuidado.

Foto por Jamie Taete

M DE "MOMENTO DE SILENCIO"

Silencio, silencio. Es como la H de horror, pero peor: el momento en el que todo el ruido de la noche anterior se queda en tu cabeza, las sustancias pierden su efecto y te das cuenta de que no hay nada de química entre tú y la persona que tiene sus manos alrededor de tu cuello.

Ahora parece que la pasión que sentiste bajo las luces de aquel antro fue hace años y te das cuenta de que no conoces a esta persona. No tengo ningún consejo para este momento porque, cuando llegas a este punto, ya es demasiado tarde. Pero si te pasa muy a menudo, tal vez deberías buscar otras formas de mejorar tu autoestima, como un nuevo desodorante o una mascota.

N DE "NOMBRES"

Recuerda su nombre. ¡Recuerda su nombre!. Espera, se llama Juan... ¿o José? ¿Juan José? ¡Mierda! ¿Por qué todos tienen nombres que empiezan con J? ¿Jorge? ¿Javier? Joder. Mejor solo di algo que empiece con J en voz muy bajita y ten fe. "Ahí, Jhmm. Un poco más arriba Jhhh... mmmm". Si todo falla, puedes esperar a que vaya al baño y buscar su cartera para ver su carné o preguntarle si tiene algún apodo. O dirigirte a él con un "Oye, ..."

O DE "ORGASMOS"

Lo que todos buscamos desesperadamente en una noche de sexo casual. Para eso están, ¿no?

P DE "PERDER EL ESTILO"

En sí, la P es para todas las cosas que no pasan en los encuentros casuales. De hecho, lo más probable es que manches la cama con sangre menstrual. O con caca. Mínimo la vas a mojar con algún fluido asqueroso. Salir sin perder el estilo es difícil, pero hay cosas muy básicas que no debes hacer:

No hagas esperar a nadie fuera de tu habitación cuando vayáiss a tu casa. Pensar en qué escondes es mucho peor que verlo. Es mejor que vean tu colección de ropa sucia, dildos por doquier y cabezas humanas a que se pasen el rato hablando con tu compi de piso que tuvo que pasar por ahí porque tenía que mear y que el o la idiota le diga "Bueno, si vais a follar, no hagáis mucho ruido porque me tengo que levantar a las seis para ir a trabajar".

No vayas a casa en transporte público. Coger el autobús nocturno significa: "El sexo contigo no ha valido ni los 15 euros del taxi". Coger el autobús a casa es como gritar: "No me molesta esperar 45 minutos de trayecto y 20 minutos en la parada para follar contigo".

– Y por último, al menos finge que no haces esto muy a menudo. A nadie le gusta enterarse de que se acostó con un follador en serie. Hablar sobre la última vez que llevaste a un desconocido a casa es lo único peor que coquetear con alguien y después, cuando te rechaza, coquetear con su amigo. De todas formas, si estás leyendo esto es probable que seas de esa clase de bandidos sexuales que acostumbra hacer ese tipo de trucos sucios, ¿verdad?

Foto por Bruno Bayley

Q DE "QUÍMICO"

Las sustancias químicas son una putada. Cuando se la chupas a alguien que acabas de conocer, tu cerebro te juega una mala pasada y te hace creer que la persona que conociste en la cola del baño para vomitar es tu alma gemela. Si a eso le añades MDMA, estás en graves problemas. Aunque tu boca esté ocupada, tu mente se imagina un brindis de champán y un pastel de bodas. Así que recuerda: esa persona no es tu alma gemela. El sexo es el sexo. Es maravilloso, pero no te quedes pillado.

R DE "RESPETO POR TUS COMPAÑEROS DE PISO"

No te tomes su Baileys, no lo despiertes para pedirle droga o condones, no uses su cuchilla para darle una rasurada de emergencia al vello púbico de un desconocido y no lleves a casa a un lunático que roba llaves para sacar un duplicado mientras duermes, entra a escondidas y le corta las patitas a tu perro, una a una. Porque siempre será tu compañero de piso el pringado que se levanta primero y encuentra los trocitos de Bingo puestos en forma de corazón en el patio.

Foto por Jamie Lee Curtis Taete

S DE "SEGUNDA RONDA"

Los aficionados a los polvos de una noche se dividen en dos categorías: los que piensan "Si solo vamos a hacer esto una vez, hay que aprovecharlo. De todas formas no voy a poder dormir junto a este desconocido, podría asfixiarme mientras duermo", antes de hacerlo una y otra y otra vez. La otra categoría es la de los que te dicen que quieren dormir, que tienen que ir a trabajar mañana o que su madre va a visitarlos temprano pero tú haces como que no te has enterado y sigues apretándole las nalgas para el segundo casquete. Este comportamiento es totalmente aceptable por la noche, pero acepta este consejo consejo: no lo intentes por la mañana. El plazo es entre las 23:00 y las 6:00. No es como en un bufé libre. No intentes desayunarte a tu pareja como si fuera un plato de pollo al curry.

T DE "TUS AMIGOS"

Lo único que alivia el dolor de una pésima sesión de sexo casual es que puedes hablar de eso con tus amigos. Tus historias de terror sobre cómo te corriste en la cara de un extraño hace 48 horas y de cómo no podrías reconocerlo aunque te lo encontraras son lo único que mantiene a tus aburridos amigos al tanto de las prácticas sexuales de la actualidad. En otras palabras: no quieren ser como tú. Prefieren seguir viviendo viendo series y soñar con irse de vacaciones a Italia. Pero al mismo tiempo quieren seguir viviendo la vida loca a través de tus genitales. Así que dales un bocado, pero no el plato entero; no tienen por qué saber que el juguetito del Happy Meal se perdió dentro de ti y tuviste que meterte la mano para buscarlo mientras estabas en cuclillas sobre una palangana. Dales las migajas para que sigan por su camino tan bien establecido: BODA...HIJOS...MUERTE.

Foto por Jo Fuertes-Knight

U DE "UBER" Y V DE "VETE DE AHÍ"

Estos dos van juntos porque son lo mismo. Puedes deshacerte de ese fenómeno en cuestión de minutos, dependiendo del tráfico. Abre las esposas, bájate del columpio y di: "Gracias, me lo he pasado genial". Finge una sonrisa, dale un abrazo y con eso basta para hacerles saber que no deben volverte a llamar.

Recuerda, el primero en irse es el que gana. A fin de cuentas, las relaciones son juegos extendidos cuyo objetivo no es más que meterte en la mente de la otra persona para torcerla y desarrollar una codependencia sentimental. Irse antes de que amanezca está feo. Lo mejor es una retirada rápida y silenciosa por la mañana en vez de quedarte pululando por su casa sin calzoncillos con la esperanza de que a tu anfitrión le apetezca desayunar huevos con salchicha.

W DE "WWW.SEXO"

Seamos honestos: Grindr, Tinder, Happn son lo que se usa hoy día para follar. ¿Cómo saber si un tío está dispuesto a un polvo casual? Fácil: iCloud te envía una notificación para que aumentes la capacidad de almacenamiento de la carpeta de fotos de penes. ¿Cómo saber si una chica está dispuesta a una follada sin compromisos? No lo está. Al menos no hasta que haya tenido una noche de pizza y una sesión de sexo casi orgásmico. Para las chicas, el sexo casual casi siempre pasa en retrospectiva.

Foto por Natalie Meziani

X DE "XENOFILIA"

No es tan fácil encontrar palabras que empiecen por X, ¿vale? Pero bueno, la xenofilia es cuando te gusta lo extranjero. Y va que ni pintado en este contexto, sobre todo para los que se han ligado a las camareras en vez de hablarles solo para pedirles el cambio o para los que se han despertado junto a un pene cuando juraban que solo les gustaban las vaginas. El lado hermoso del sexo casual es que te conecta con la gente que está fuera de tu circulo social y te permite trascender a un plano sexual diferente sin sentir culpa o vergüenza. Es como cuando vas a una clase de prueba a un gimnasio, está genial y te hace sentir bien, pero la verdad es que no estás dispuesto a cambiar tu estilo de vida. ¿O sí? ¿Te gustaría pagar 60 euros al mes por eso? No, ya lo sé. Pues lo mismo pasa con esto del sexo casual, solo que en vez de levantar pesas, te metes el pie de un desconocido en la boca.

Y DE "YA BASTA"

Sale el sol, vuelves a ponerte los pantalones y tu pareja temporal acaba en la lista de nombres mal escritos de tu iPhone a los que solo llamas cuando te entra un calentón a altas horas de la noche. Esta lista incluye a las personas que llamas cuando te sientes solo, como en Navidad, cuando vas a casa, en las tristes horas después de una cita con alguien que conociste en Tinder y que se parecía un poco a tu madre.

Si te gusta el orden, vas a desarrollar un sistema gráfico con emojis para catalogar cada uno de los nombres. Por ejemplo, el emoji de sombrilla puede significar "suda mucho" y la lunita menguante puede significar que "le encanta lamer culos". Pero los dos sabemos que no eres nada organizado. Se te enredan los cepillos en el pelo y tu iPhone nunca tiene batería ni para llamar a tu madre. Hay una compresa en tus zapatillas y no tienes ni idea de cómo ha llegado ahí. Olvídate de guardar su número, lo que necesitas es darte un baño y mirarte en el espejo. Un buen desayuno y más horas de sueño. Hasta la próxima, pequeño Casanova. Nos vemos.

Foto por Ben Bentley

Z DE "ZONA LABORAL"

Los compañeros de trabajo son una buena opción, ¿no? NO. La gracia del sexo casual está en el nombre: CASUAL. Entrar y salir, como un agente encubierto que desactiva una bomba antes de que estalle. Lo bueno es no volver a ver a esa persona. Y mucho menos verla ocho horas al día, todos los putos días de la semana.

Además, la gente que trabaja en oficinas siempre se sienten detectives sexuales. Y tu publicación en Facebook sobre el presupuesto a la una de la mañana en la que se te olvidó quitar tu ubicación no te ayuda en nada. Acabas de registrarte en el "Palacio sexual de Pepe, el de contabilidad". Tampoco ayuda que los dos tengáis el sello borroso del mismo antro en la muñeca ni que hayáis llegado al mismo tiempo esta mañana. No importa lo que hagas, no dejes que la de recursos humanos sepa lo que hiciste anoche. Y lo mejor que puedes hacer para evitarlo es no tirarte a tus compañeros de trabajo.

@MillyAbraham / @joelgolby

@sophwilkinson / MrDavidWhelan