El día que Alice Cooper casi se mata en la mitad de un show

“Siempre quise eso en nuestro show: lo que están viendo podría ser la última noche": Alice Cooper.
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En una entrevista a Entertainment Weekly, el vocalista de heavy metal y hard rock Vincent Damon Furnier, mejor conocido como Alice Cooper, contó cómo, durante un show en Inglaterra en 1988 —un año antes de lanzar su álbum Trash, uno de sus discos más importantes en la década de los ochenta, recordado por contener la exitosa canción "Poison"—, cuando realizaba un truco de magia, confeccionado por James Randi, que consistía en elevarse sobre el escenario y requería de tener a Cooper agarrado de un arnés que, a su vez, estaba sujeto a las vigas por un grueso alambre de piano.

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Alice Cooper, hasta aquella noche en el Estadio Wembley, había realizado aquel truco un sinnúmero de veces sin ningún problema, por eso creyó que, en sus propias palabras, "después de hacer tantos shows, nunca pensé en cambiar el cable. Pensé que duraría para siempre". Además narra y reflexiona aquel momento:

“El cable se rompe. Pude escuchar la cuerda golpear mi barbilla y en un instante eché la cabeza hacia atrás. Eso debe haber sido una fracción de segundo, porque si me hubiera atrapado la barbilla, habría sido un resultado diferente. Pasó sobre mi cuello y me provocó una buena quemadura. Caí al suelo y casi que me desmayé”.

Después de esta mala noche, en la que Alice Cooper casi se mata en la mitad de un show, el cantante no parece haber aprendido la lección y sigue haciendo del peligro una pieza fundamental en sus presentaciones: “Siempre quise eso en nuestro show: lo que están viendo podría ser la última noche”.