En Órbita nos regaló unos de los mejores viajes del 2017
Todas las fotos por Carlos Molina

En Órbita nos regaló unos de los mejores viajes del 2017

El festival psicodélico regresó a Chile una vez más para una tarde que nos recordó que "la realidad es fantástica y la fantasía es realidad".
12.12.17

3, 2, 1, nos abrochamos los cinturones y tomamos contacto con Major Tom. El Festival En Órbita volvió a aterrizar en Santiago de Chile y esta vez lo hizo en el Planetario de la capital, justo al frente de la locura navideña que significa el barrio comercial ambulante por excelencia y las restricciones típicas de las democráticas elecciones para Presidente.

Detalles de contexto, porque en cuanto nos adentramos al recinto, nos percatamos de que el viaje iba a servir como excusa perfecta para dejar de pensar en Papa Noel y Sebastián Piñera, que de parecido lo único que tienen en la eterna promesa de la existencia. Temas aparte para otras conversaciones. A lo que vinimos: Carmen Barahona y su equipo intergaláctico se encargó por segunda pasada de hacernos entender que un festival, y la curatoría de su cartel, pueden convertirse en ese amigo que no ves por un año y que viaja durante las fiestas para contarte increíbles anécdotas sobre lugares mejores.

Así se sintió En Órbita desde el comienzo. Cuando el sol estaba bien alto y los tripulantes de esta nave apenas comenzaban a caer al goteo, Fármacos y Miss Garrison daban las primeras órdenes para disfrutar este recorrido. El pop cándido de Diego Ridolfi siempre es un placer; El experimento espacial que significa Fran Straube y sus compañeros, también.

Una de las cosas que nos cautivan de este amigo que nos visita desde el espacio, es que siempre muestra un respeto por la calidad del viaje que tendrán los residentes de la franja de tierra en la que posiciona la nave. Estamos acostumbrados a que los artistas chilenos abran los fuegos a una pésima hora en un pésimo lugar, y que luego pasen al olvido del confeti y los números de habla inglesa. En Órbita no tiene nacionalidad y poco importa de qué parte del mundo vienen tus sonidos, tal como si estuviésemos en el Estación Espacial Internacional.

Niños del Cerro

Holy Wave

The Ganjas

The Ganjas

“Donde la realidad es fantástica y la fantasía es realidad”, se lee por ahí. Concordamos. Parece fantasía que números chilenos como Protistas o Perrosky sean los líderes de un viaje ya armado, sin dejarlos como los infelices aero-asistentes que sólo nos reciben. Y lo aplaudimos porque la experiencia y el deleite es bastante más distinto, porque la nueva onda en modo súper banda de los creadores de ‘Microonda’ no iba a ser igual con el sol en la cara, ni ningún quinceañero como los hermanos Gómez celebra su cumple antes de las siete de la tarde.

Adelaida

AdelaidaDamo Suzuki

Y la verdad es que la realidad también es fantástica. Hablemos de esa realidad fantástica que llegó hasta esta lejana parte del planeta: Damo Suzuki. El ex integrante de Can y pieza histórica de la música pisó por segunda vez Chile, y en esta pasada lo hizo con Yaney Salgado (Emisario Gresa, ex Patio Solar y El Cómodo Silencio de los que Hablan Poco) en las improvisadas cuerdas, Carlos Reinoso (AyeAye) con sus técnicas electrónicas marcianas que pasaron desde una flauta a un globo que transformó en instrumento, y Walter Roblero (Congelador) con todos sus efectos y bases en guitarra.

The Kite

Les Deluxluxes

Un trance único liderado por el asiático que gritó, murmuró, cantó e improvisó a más no poder en la primera parada-patada que recibimos como viajeros espaciales en los que nos convertimos. Pero vino más, porque un trip largo necesita gasolina, y eso fue lo que conseguimos mirando a Les Deuxluxes, la dupla perfecta para recargar energías y salir del trance en el que nos dejó Susuky. Anna Frances Meyer y Etienne Barry son el garage espacial. Ella, salvaje, demostrándonos que una voz y un manejo así es digno de exportación planetaria, y él, lo suficientemente virtuoso para atraparte y pedirte que no te levantes de tu asiento.

Night Beats

Night Beats

Las Sombras

Las Sombras

Vamos. Medio viaje completo, estanque lleno, y una amiga nueva llamada Anna entre nuestro álbum de recuerdos de viajero. Estamos en mitad del camino y necesitamos algo cercano que no nos deje olvidar la tierra que dejamos, y nada mejor para eso que la nostalgia de Parquet Courts. Tres talentosos desadaptados decidieron dejar la tierra e irse de paseo con un poco de 'Human Performance' para los extraterrestres, la increíble 'Dear Ramona' como carta de despedida porque ya sólo veníamos nuestras casitas pequeñas desde el cielo, y 'One Man No City' para reforzar la idea de este encuentro: ¿quién necesita idioma y nacionalidad cuando vas camino a Marte? Tremendos.

Parquet Courts

Parquet Courts

Parquet Courts

Parquet Courts

Es de noche. Ya tranceamos, ya bailamos, ya cantamos. Momento de apreciación corporal y deleite con la reina del viaje. La multifacética artista de pelo hermoso y voz atrapante aterrizó en el Sputnik Stage y ¡Vaya placer! Siempre, pero siempre, es un honor ser espectador de Juana Molina, porque de paseos fuera de la mente y temores terrícolas sí que sabe. El Halo la envuelve, y no sólo estamos hablando de su último disco, es su condición cautivante que nos hace pensar ¿cuántos peaks se pueden alcanzar en un solo trayecto de ida? Ya era hora de empezar a volver a la realidad de la Navidad y la democracia, pero usamos el vallecito pre-aterrizaje de la argentina para empezar a despedirnos de la increíble experiencia En Órbita.

Juana Molina

Juana Molina

No sin antes una última parada-patada. Lee Ranaldo, ex Sonic Youth, ahora solito, canoso y experimental frente a nosotros, simples terrícolas. Vaya representante que consiguieron los extraterrestres. El músico no necesita ni banda, sólo a un asistente con su linterna que canción tras canción arregló cuerdas como si realmente estuviésemos en plena misión interplanetaria. Electric Trim, como su último disco, fue la tónica. Sonidos acústicos, sonidos eléctricos, entrega mutua y el abrazo que significa ver a uno de los tripulantes más talentosos.

Protistas

Perrosky

Lee Ranaldo

Lee Ranaldo

El viaje comienza el descenso cuando ‘Let’s Start Again’ retumba en el escenario Skylab. El viajero se desplaza, entre ellos Erlend Øye, y sólo nos queda entender que es hora de volver a la realidad. Así se sintió Cigarettes After Sex, una agrupación demasiado pulcra para sorprender en vivo. Encargados de sacarle el vuelo a la nave y posicionarla otra vez entre regalos de Meiggs y restos de caras presidenciales, no lograron ser sorpresa, ni estuvieron al nivel de experimentación astral en el que nos estábamos moviendo, pero al menos sirvió para que el aterrizaje fuese cuidado y sin riesgos, una alta contradicción cuando hablamos de un festival lleno de atrevimientos como es el que se vivió en el Planetario.

Stone Giant

Stone Giant

Cigarettes After Sex

Cigarettes After Sex

Cigarettes After Sex

Cigarettes After Sex

Aún así la realidad fue fantástica y la fantasía se hizo realidad. Llegamos, viajamos, nos hundimos en el trance, despertamos con la fuerza, y reposamos nuestra humanidad en distintos vallecitos que, agrupados entre ellos, volvieron a demostrar por qué En Órbita es de esos amigos favoritos, de los que esperas todo el año, de los que no vienen con chácharas predecibles; De hecho, es de esos que se atreve a traer un juguete sexual para las fiestas y dártelo frente a tus padres. Nos gusta el riesgo y nos gusta viajar. Con ansias esperamos una nueva orden de embarque para deleitarnos con la crema de la Tierra, lista y dispuesta para sorprender a los más arriesgados y experimentales extraterrestres.