Síntesis

Este video de 55 segundos podría explicar toda la carrera de David Lynch

En 1995, a David Lynch le dieron algo que casi nunca ha tenido: reglas.
24.7.17

En honor del 100 aniversario de las primeras películas de los hermanos Lumière, dos cineastas –Sarah Moon y Philippe Poulet– invitaron a 39 directores de todo el mundo (incluyendo a Wim Wenders, Spike Lee y Peter Greenaway) a participar en un experimento. A los cineastas se les dio una reconstrucción de la vieja cámara que los hermanos Lumière usaron, con la única diferencia de que la película era de acetato y no de nitrato, además de tres reglas: El cortometraje no podía durar más de 52 segundos, no podía haber sonido sincronizado o luz artificial, y los cineastas sólo tenían que tener tres tomas.

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Con esos parámetros, Lynch hizo un corto llamado "Premonitions Following an Evil Deed" (Premoniciones Después de una Mala Acción). Y, obviamente, es demasiado extraño para ser real:

La historia –tal y como es– se desarrolla en cinco escenas, filmadas en una alucinante toma, necesaria debido a la tecnología antigua de la cámara. Vale la pena descifrarlo, toma por toma:

1. Tres policías pisan una cerca de madera para acercarse a un cadáver.

2. Una mujer anciana se ve asustada a lo que más tarde descubriremos, es la puerta de su sala.

3. Una toma sobreexpuesta de tres mujeres jóvenes en una cama en un bosque. Una de ellas sale lentamente en un destello blanco.

4. Una cámara de esclavitud donde tres figuras horribles usan un cable eléctrico para golpear a una mujer desnuda flotando en una cámara de agua. La pantalla de transición estalla en llamas, llevando a la toma final.

5. La misma sala de la escena (2), pero esta vez, la mujer se pone a mirar por el pasillo. Retrocede cuando un policía entra. Agarra a su esposo, sabiendo la noticia que está a punto de escuchar.

Hay un montón de cosas de Lynch pasando aquí: la música melancólica y sonidos eléctricos mientras una canción de Angelo Badalamenti suena en el fondo; La mezcla clásica de Lynch con la naturaleza (hay un venado vivo en la tercera escena); Y los factores horribles: un cadáver, policías con buenas intenciones, y un cuarto lleno de emociones. Es esencialmente un paquete de grandes éxitos en menos de un minuto.

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La historia parece sencilla, una vez que ha sido preparado para verla un par de veces. Un niño ha sido asesinado (no está claro si es niño o niña), y momentos antes de ser informada por la policía, la madre del niño tiene una premonición sobre algo malo que está a punto de suceder. Esta acción mental es lo que ocurre en las escenas tres y cuatro, porque la madre es interrumpida por cámaras de tortura.

Como pasa con cualquier Lynch, quedan muchas preguntas: ¿Las mujeres en el bosque significan algún potencial perdido que la madre está soñando? ¿Un recuerdo de su propia juventud, antes de encontrarse en la situación en la que está? ¿La cámara de tortura es lo que imagina que le sucedió a su hijo? ¿O es ella que está siendo torturada, una preocupación y un horror que se siente antes de que la policía entre?

Las respuestas no importan, por supuesto. Nunca lo importan en el trabajo de Lynch. Más bien, el punto –si hay uno– es cómo el espacio mental de la madre se abre y revela una verdad oscura sobre el mundo. Son estos dos pensamientos aparentemente desconectados –la belleza del bosque recuerda la destrucción industrial– que forzaron a la madre a pararse de su asiento antes de que lleguen los policías. La mente de la mujer era capaz de romper los límites del tiempo –¡esa es la historia! (Mención obligatoria de que Lynch ha sido uno de los defensores más abiertos de la Meditación Trascendental).

El subconsciente ha sido una constante en la carrera de Lynch. En Eraserhead, Henry Spencer escapa de su ansiedad fingiendo que hay una mujer en el radiador de su departamento. En Lost Highway, Fran Madison escapa de los momentos antes de su muerte por electrocución imaginándose joven y libre. Mulholland Drive muestra el intento de una mujer para explicar por qué nunca lo logró en Hollywood.

¿Qué significa todo esto para la última temporada de Twin Peaks? Quién sabe. No estoy aquí para resolverlo. Pero diré que si hay un índice sobre las obras pasadas de Lynch, escenas de ensueño en lugares bien construidos –por ejemplo, el Hotel Lost Highway, el Club Silencio en Mulholland Drive, la Sala 47 en Inland Empire, la fábrica de tortura en Premonitions– tienden a ser un lugar en el que un personaje trata de esconderse. Y un montón de mierda extraña tiende a irse a estos lugares cuando la realidad trata de regresar.

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En Twin Peaks, el área que obviamente cae en la categoría es Black Lodge. Entonces, si ese es el punto transitorio entre la realidad y el escape, el personaje navegando en medio de el Agente Cooper. La pregunta entonces sería – ¡sería!– ¿Cuál es la realidad, y qué es lo ficción?

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