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Identidad

La letal historia de las mujeres asesinas en el cine

Desde Angelina Jolie en "Salt" a Uma Thurman en "Kill Bill", las mujeres asesinas en el cine han demostrado que no permitirán que los hombres se vayan de rositas si tratan de arrebatarles su poder haciéndoles sentir violentadas y vulnerables.
24.11.16
Illustration by Katherine Killeffer

Sentada con sus atrofiadas piernas estiradas sobre el asiento trasero de la "Coñoneta" color amarillo mostaza, Beatrix Kiddo solo podía pensar en los miembros del Escuadrón Asesino Víbora Letal que la habían dejado en su deteriorado estado actual.

"Mientras yacía en la furgoneta de Buck intentando sacar mis extremidades de la entropía, veía los rostros de las putas que me habían hecho aquello y del cabrón responsable", flota su voz en forma de monólogo interior. "Cuando la fortuna te sonríe al llevar a cabo algo tan violento y horrible como una venganza, parece prueba irrefutable no solo de que Dios existe, sino de que estás cumpliendo su voluntad".

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Kiddo acababa de despertar después de haber estado cuatro años en coma, un coma provocado el día de su boda por su traicionero futuro marido. Kiddo lo había matado aquel mismo día, después de que él intentara matarla a ella mediante un disparo en la cabeza. La herida provocó que perdiera el niño que llevaba dentro. Sin duda aquel fue un mal día, tanto que la protagonista de Kill Bill decidió que solo había una opción posible: hacer que esos malnacidos pagaran por lo que habían hecho.

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Kiddo, interpretada por Uma Thurman, representa un tipo de protagonista de creciente popularidad en el cine de todo el mundo desde finales de la década de 1960: la mujer asesina. Y aunque este personaje semi-estereotipado a veces se embarca en una orgía de asesinatos que no resulta demasiado justificable, normalmente se mueve por la venganza, ya sea por un amante asesinado, por una violación o por una vida arruinada.

La mujer asesina reclama su poder adoptando un comportamiento violento tradicionalmente heteronormativo y masculino sin dejar de parecer sexy mientras sostiene un arma letal. Y aunque ella como personaje feminista tiene sus defectos, resulta atemporalmente seductora.

Los orígenes de la mujer asesina como protagonista se remontan a la Biblia

Aunque resulta difícil identificar a la primera mujer asesina realmente influyente del cine ―dado que este tipo de personaje ha penetrado en la cinematografía de diferentes países en diferentes momentos de la historia―, los orígenes de la mujer asesina como protagonista se remontan a la Biblia. En el Libro de los Jueces, Jael, esposa de Heber el Cineo, mata al general enemigo Sisera, que conducía sus tropas contra Israel. También está Judit, que aparece en el Libro de Judit, en los Antiguos Testamentos Septuaginto, Católico y Cristiano Ortodoxo del Este. Judit pone punto final a una guerra contra los asirios infiltrándose en el campamento enemigo y decapitando a su general mientras duerme.

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Ya en la segunda mitad del siglo XX, los cineastas de todo el mundo empezaron a colocar a la mujer letal como protagonista de sus películas. En 1968, el director francés François Truffaut estrenó La novia vestía de negro, una película inspirada en una novela homónima sobre una viuda que consigue asesinar a todos los asesinos potenciales de su marido (a las personas que adoran dar su opinión en internet les encanta decir que esta película fue la inspiración para Kill Bill, aunque el director Quentin Tarantino niega que haya relación alguna). En 1973, el cineasta sueco Bo Arne Vibenius ―bajo el pseudónimo de Alex Fridolinksi― estrenó En Grym Film (Una película cruel), que narra la historia de una mujer muda que es agredida sexualmente y decide asesinar a los hombres que la obligaron a dedicarse a la prostitución. Y una vez llegaron los noventa, todo empezó a girar en torno al seductor aunque letal "poder de las chicas".

"La década de 1990 fue testigo de una nueva ola de heroínas de acción súper seguras de sí mismas, sexis y duras de pelar, muchas de las cuales mostraban rasgos que acabaron por denominarse girl power", escribe Gladys L. Knight en Female Action Heroes: A Guide to Women in Comics, Video Games, Film, and Television (Heroínas de acción: una guía de mujeres en los cómics, los videojuegos, el cine y la televisión). Desde la huérfana Zoe Saldana en Colombiana hasta el puñado de asesinas que interpretó Angelina Jolie en Salt, Wanted y Sr. y Sra. Smith, las mujeres sexis han demostrado que no permitirán que los hombres se vayan de rositas si tratan de arrebatarles su poder haciéndoles sentir violentadas y vulnerables.

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Neal King, profesor de sociología en la Universidad Tecnológica de Virginia que ha centrado gran parte de sus investigaciones en las cuestiones de género y la violencia en el cine, reconoce el matizado retrato de la mujer asesina. Sin embargo, la cuestión de si está o no excesivamente cosificada y sexualizada ―especialmente dado que la mayor parte de películas de este género han sido dirigidas por hombres― sigue abierta.

"Las mujeres asesinas, como las mujeres policía o las heroínas de acción, tienen más probabilidades de ser jóvenes, adolescentes o en la veintena como mucho", explica a Broadly por mail, intentando evitar mostrarse categórico pero añadiendo que la mayoría de películas empiezan con la mujer en un estado muy vulnerable. "Muy pocas actrices interpretan a asesinas cuando pasan de los treinta: Angelina Jolie, Geena Davis, Sharon Stone… la juventud y la belleza parecen ser los elementos más importantes".

Las mujeres vengadoras son protagonistas fuertes que desobedecen activamente la cultura patriarcal de desarme, en una muestra de empoderamiento aparentemente feminista

Aunque la motivación de la mujer que busca venganza puede originarse a partir de diferentes eventos, normalmente tiene como fin conseguir un objetivo similar: reafirmar su poder y hacer justicia para reparar el daño emocional y/o físico que ella misma o sus seres queridos han sufrido. En su análisis publicado en 2013 The Rhetorical Construction of Female Empowerment: The Avenging-Woman Narrative in Popular Television and Film (Construcción retórica del empoderamiento femenino: la narrativa de la mujer vengadora en la televisión y el cine populares), la autora Lara Stache sitúa a las mujeres asesinas dentro de sus respectivas sociedades patriarcales y explica qué representan.

"Las mujeres vengadoras son protagonistas fuertes que desobedecen activamente la cultura patriarcal de desarme, en una muestra de empoderamiento aparentemente feminista", escribe. "La mujer vengadora rechaza activamente la idea de que la conciencia colectiva es el mejor camino para reclamar su poder, rompiendo con la ideología de la segunda ola, que pone especial énfasis en la necesidad de una acción colectiva".

Sin embargo, Stache también señala los fracasos de estos personajes como factores realistas capaces de provocar un cambio, especialmente dada la preeminencia de determinado subgénero de mujeres asesinas: las películas de venganza por violación. Desde I Spit On Your Grave hasta Ms. 45, pasando por la ya mencionada En Grym Film, estas películas retratan a una mujer que ha sido violada y entonces decide reclamar su poder asesinando a sus violadores y a las personas relacionadas con ellos.

Aunque se trata de un "placentero relato de justicia y venganza", la narrativa de la venganza por violación olvida hacer algo, según Stache: tratar el problema de la violación en sí. Matar a tu violador entra dentro de la categoría de porno justiciero, pero "no defiende cambios políticos dentro de un sistema patriarcal". También está la cuestión de la resolución y si matar gente les proporciona la justicia que buscan o no. En Kill Bill, por ejemplo, madre e hija se reúnen, finalizando la película con una nota feliz, pero en otros casos como Tigre y dragón, Colombiana y Nikita, las mujeres quedan en un limbo emocional.

En cuanto a si las mujeres ven a las asesinas cinematográficas como personajes auténticamente feministas o no, King, el profesor de la Universidad Técnica de Virginia, hace una afirmación con la que la mayoría podríamos estar de acuerdo: es agradable "disfrutar de los pequeños momentos en los que un sexy personaje femenino supuestamente indefenso asesina a los hombres que babean sobre ella".