Cultură

Los superhéroes existen y son argentinos

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? No, son el Capitán Menganno y Batman de La Plata. Mientras uno hace ocho años que patrulla las calles de Lanús y espera el estreno de su biopic, el otro se calza el traje de murciélago para visitar a los pacientes del Hospital
Retrato de Batman

Artículo publicado por VICE Argentina

El caballero oscuro de La Plata

"Sin justicia nada puede salir bien", aclara de entrada este docente de clase media antes de comenzar a relatar cómo terminó convirtiéndose en el Batman de La Plata. Sin embargo, el camino del héroe no siempre es tan glamuroso como en las historietas: su primer uniforme fue un traje de buzo de neopreno al que le bordó el escudo, unas botas de nieve y la capa negra. “Batman no tiene partido político ni cuadro de fútbol, Batman es de todos”, cuenta este esposo y padre de tres hijos que insiste en mantener su identidad secreta y pide que se dirijan a él como Bruno Díaz.

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Para nuestro Caballero de la Noche local, el anonimato es una manera de fomentar la fantasía en los más chicos y generar confianza en los adultos para que sepan a dónde va cada peso recaudado en los batiencuentros (cenas show en las que recauda fondos para comprar, entre otras cosas, televisores LCD para los niños internados). “Como superhéroe, tengo que cuidar mucho esa esperanza porque generar eso en la sociedad en la que vivimos y de la manera en la que vivimos es maravilloso”, destaca para atajarse de las miradas escépticas que pueden llegar a cruzarse en su camino y, de paso, dejar en claro que no es un cosplayer ni un animador de fiestas infantiles. Bruno Díaz es —alerta spoiler— Batman.

Retrato de Batman

El 2 de abril de 2013 fue una jornada trágica para los platenses. La tormenta que comenzó aquella tarde y se extendió durante toda la noche provocó una inundación que dejó 89 muertos, cientos de damnificados y destrozos que perduran al día de hoy. Esa mañana, Bruno fue de civil al Hospital de Niños para visitar a los pacientes. Les contó a las monjas que lo atendieron que era amigo de Batman y que el encapotado pasaría más tarde para conocerlos y llevarles hojas y lápices para colorear. Así fue que volvió algunas horas después para cumplir su promesa en el fatídico día en el que la lluvia tomó la ciudad de las diagonales. “Me tuve que ir del hospital con el traje puesto y el agua hasta la cintura. Desde ese día, soy Batman”, afirma.

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Retrato de Batman

“No importa quién eres debajo de la máscara, lo que haces es lo que te define”, dice ronco y exacerbado Christian Bale en Batman Inicia, película que inspiró a nuestro héroe platense a tomar la iniciativa. Sin embargo, algo fundamental le faltaba a Bruno para que la transformación fuera completa: su propio batimóvil. “Compré un auto y lo tuneé todo. Me fui entusiasmando y terminé agujereándole el baúl para ponerle alas. Eso casi me cuesta el matrimonio”. Es que no debe ser fácil convivir con un paladín de la justicia ni tampoco lidiar con las responsabilidades de mantener una doble identidad: “el coche también lo uso para trabajar porque no me alcanza para tener uno para mi vida civil y otra para mi vida de superhéroe”.


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El abogado del barrio

En el plano formal, Ricardo Rabinovich Berkman es Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Derecho. Por otra parte, también es un profundo amante y difusor de la cultura popular. Algunos años atrás, plantó bandera y junto a otros colegas realizó el primer encuentro de análisis de superhéroes desde una visión socio-jurídica en la Universidad de Buenos Aires. A través de la amalgama de sus pasiones, comenzó a linkear y establecer vínculos entre lo fantástico y lo cotidiano para generar disparadores de discusión y aprendizaje. Desde una perspectiva legal, considera que si existiese un Batman real en las calles de Buenos Aires veríamos todo el tiempo la batiseñal en el cielo. “Esa luz representa el llamado desesperado de las instituciones a un hombre que vive una vida clandestina, que no respeta las normas y que tampoco se rige por ningún principio jurídico establecido”, responde al ser consultado por VICE. Sin embargo, también destaca que —paradójicamente— en el mundo de las viñetas el hombre murciélago “es quien permite que funcionen las instituciones”.

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Según su experiencia, en muchos cursos de la facultad aparece el disparador del superhéroe porque su figura funciona como motor del pensamiento crítico para el derecho y la sociología en general. Al mismo tiempo, cree que en las universidades falta coraje para ir a ese tipo de planteos y valora que la UBA lo haya permitido. “Yo me acerqué a muchas cuestiones ligadas a la filosofía del derecho porque ya las había visto planteadas en las revistas que leí de chico”, argumenta. Por otro lado, al responder la pregunta sobre si la figura del superhéroe se puso más en tela de juicio en la actualidad, destaca que hay una cuestión latente de poner todo en crisis que a él le parece genial. “La puesta en escena de los desequilibrios de estos personajes muestra un gran signo de madurez que permite aprovechar todo lo que estos seres plantean dentro de la sociedad”, reflexiona al mismo tiempo que abre el juego al debate.

Él Creó a un superhéroe motorizado

Una creciente ola de delincuencia en Lanús ocho años atrás hizo que este ex oficial de policía abandonara su retiro obligatorio para salir a patrullar las calles arriba de su moto. “Lo que me llevó a convertirme en un superhéroe fue la necesidad de dar consejos de seguridad para que podamos ayudarnos entre todos”, le contó a VICE. Sin embargo, para lograr un golpe de efecto significativo entendió que debía llamar la atención y ganar popularidad. Allí fue cuando decidió diseñar su traje basándose en el Capitán América, pero con los colores de la bandera argentina y hacerse llamar Menganno para dar a entender que cualquiera puede ser un paladín de la justicia.

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Retrato de Menganno

Su leyenda nació en Aldo Bonzi, donde comenzó a transitar las calles preservando su identidad con un casco con luces de neón, pero al poco tiempo debió irse porque la policía de la zona creyó que les estaba faltando el respeto. A partir de ese momento volvió a Lanús Este, donde logró la continuidad que quería. Un día común en su vida es ir a trabajar en la agencia de seguridad privada de su familia, volver a su casa a pasar un rato con su esposa e hijos, y luego salir a cumplir con su jornada justiciera. “Tuve un retiro obligado de la policía a raíz de un hecho de corrupción que denuncié y que no pude probar por un silencio hermético que se produjo en la fuerza, pero la vocación de ayudar a los demás estaba intacta”, explicó sobre el disparador que lo motivó a convertirse en su alter ego.


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En 2010 su historia llamó la atención de los medios de comunicación y llegó a aparecer en varios noticieros y programas de radio y televisión. Tres años más tarde, y a causa de un intento de robo en la puerta de su casa, dejó de patrullar durante un tiempo. Su vocación de servicio hizo que la inactividad durara poco: creó un perfil en Facebook, un sitio web, escribió una autobiografía y abrió una escuela de superhéroes para chicos en la que a cada uno le regalaba una capa y un antifaz y les daba clases en una plaza con un bombero, un enfermero y un policía de ayudantes. Después, acompañados por los padres, los llevaba a un local en el que un pasadizo secreto los trasladaba a una cueva como la de Batman donde hacían un juramento. Lamentablemente, como ya no puede seguir costeando el alquiler del local, debió abandonar la docencia.

Retrato de Capitán Menganno

Hoy en día, Capitán Menganno continúa con sus patrullajes y asegura que nunca va dejar de hacerlo por más que ya no lo haga tanto como antes. Además, confiesa que está bajo tratamiento psiquiátrico porque es bipolar y que eso podría haber tenido que ver con su decisión de crear al personaje desde un principio. La buena noticia es que pronto todos podrán conocer su historia a través de la pantalla grande: en abril de este año comenzará el rodaje de la película sobre su vida, con apoyo del INCAA y protagonizada por Gabriel “El Puma” Goity. El resto del elenco estará conformado, entre otros, por María Eugenia Tobal como su esposa y Rodolfo Ranni, quien interpretará a su padre.