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Identidad

Por qué sangramos mucho más que los demás animales durante la regla

Parece injusto, pero solo son nuestros cuerpos protegiéndonos de un feto agresivo.
9.8.16
Photo by Milles Studio via Stocksy

Según la BBC, los únicos otros animales que tienen ciclos menstruales —aparte de los humanos y nuestros parientes cercanos los primates— son las musarañas elefante y determinados murciélagos, lo que sin duda parece injusto.

Como probablemente ya sabrás por las clases sobre salud que recibiste hace años, el ciclo menstrual es el desprendimiento del revestimiento uterino, que se produce una vez al mes aproximadamente. Todos los meses, el útero prepara un "revestimiento esponjoso y cómodo de vasos sanguíneos y demás cosas para la implantación [del óvulo y el espermatozoide]", explica la Dra. Suzanne Gilberg-Lenz, ginecóloga y obstetra. "Cuando esto no sucede y la hembra libera el óvulo pero no se produce fecundación, el revestimiento del útero se desprende. Eso es la menstruación".

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Entre los adorables síntomas de este proceso mensual se incluyen el sangrado vaginal, los calambres, el síndrome premenstrual y la aparición de granos y espinillas. Mientras que las humanas sangran un montón para el tamaño de sus cuerpos, otros animales como los perros pueden tener un flujo escaso o moderado y otros como los ratones y las yeguas no sangran en absoluto.

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Los científicos no se ponen de acuerdo en torno a por qué la menstruación humana es tan jodidamente sangrienta, pero una teoría sugiere que el sangrado podría producirse para prevenir complicaciones. "El tejido que se pierde durante la menstruación es la forma que tienen las madres de mantener el feto bajo control. Es como un equilibrio evolutivo", explica la Dra. Elizabeth Rowe, una antropóloga que trabaja en la Universidad Perdue investigando la menstruación, el útero y los factores genéticos.

"En los animales que sangran durante el embarazo, el feto se abre paso hasta un lugar muy profundo del útero materno para poder tener acceso al suministro de sangre", indica Rowe.

Pero aunque esto sirve para proporcionar nutrientes a las pequeñas criaturas en crecimiento, podría suponer una mala noticia para la madre. "El problema con eso es que, si eres una madre mamífera y dejas que tu feto escarbe en tus tejidos, eso podría matarte en última instancia", explica Rowe. La menstruación actúa como elemento preventivo para que esto no suceda.

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"El tejido que se pierde durante la menstruación forma una especie de escudo entre el feto y la madre. Es como una preparación para el embarazo", afirma Rowe, que puso a prueba su hipótesis utilizando datos procedentes de primates. Esta idea explica por qué algunos mamíferos sangran y otros no. "En las especies que no tienen fetos agresivos no se produce sangrado menstrual", indica Rowe.

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Para ahondar más en su investigación, Rowe desea comparar el tamaño del cerebro con la pérdida de sangre. "Lo que quiero observar es la diferencia del tamaño del cerebro en relación con el tamaño del cuerpo, porque esa es una de las cosas más importantes de nuestra especie: tenemos un cerebro realmente grande en comparación con el tamaño de nuestro cuerpo. Si tienes un cerebro grande, tu feto también tendrá un cerebro grande, ávido de recibir nutrientes y oxígeno", afirma Rowe. "Por eso nuestros fetos ahondan tan profundamente en los tejidos de la madre".

Con una idea bastante sólida en lo referente a por qué estamos condenadas a sangrar, ¿qué sucede con el resto de síntomas de la regla, como el síndrome premenstrual y los calambres? ¿Otros animales también los experimentan? En la década de 1980, diversos biólogos indicaron haber observado síntomas del síndrome premenstrual en mandriles, aunque lamentablemente los científicos siguen sin estar seguros de la medida en que los experimentan la mayoría de animales. Actualmente incluso existe un debate sobre la legitimidad del síndrome premenstrual en las humanas. El útero es todo un misterio.

Sin embargo, sí sabemos que algunos animales como por ejemplo los gatos se vuelven incluso más amistosos durante el sangrado. "Las gatas se vuelven extremadamente amistosas, se frotan contra los objetos, hacen el gesto de amasar sobre las cosas, maúllan de forma aleatoria e incluso adoptan una postura poniendo el trasero hacia arriba cuando tienen el período", afirma la Dra. Ashley, "la Veterinaria Sureña de Mascotas".

A título personal, yo tengo más tendencia a pasar la menstruación con helados y supositorios de cannabis, pero ahora puedo sentirme menos afligida sabiendo que mi hemorragia no es sino mi cuerpo tratando de protegerme de la amenaza de un agresivo y ávido feto de cerebro enorme.