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Solo los perros y los drones pueden salvar nuestros aguacates

El apocalisis del aguacate no sucederá. Se evitará con drones y perros pastor alemán. Sí, aviones no tripulados y perros soldados en busca de la salvación del aguacate.
4.5.15

En California, Los aguacates son un recurso muy valioso. Sin ellos, los burritos se vuelven duros y solitarios; los totopos son pura nostalgia; y el dip de siete pisos tendría solo seis. Los últimos meses han estado llenos de incertidumbre sobre el futuro del ingrediente indispensable del guacamole. La sequía de California ha puesto en la mira a los aguacates por la cantidad de agua que necesitan para su crecimiento (medio kilo de aguacates requiere alrededor de 72 litros de agua para producirse), misma preocupación que afecta también a México y a Chile. Incluso existen muchos rumores sobre la desaparición del guacamole en Chipotle (Cadena de restaurantes en EUA), mientras, pesimistas exagerados hablan sobre la desaparición inminente del aguacate.

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El consumo del aguacate, especialmente en guacamole, se ha disparado 5 veces más desde 1999, el impacto que tiene en nuestras vidas es enorme. ¿Es imaginable una vida sin guacamole?

Con suerte no lo viviremos. Uno de los mayores peligros para el aguacate es el escarabajo ambrosía, un pequeño insecto adorable y ojete que propaga una enfermedad micótica conocida como "la marchitez del laurel". Esta ha sido la causa de muerte de millones de árboles de aguacate en Florida, a tal nivel que Jonathan Crane, investigador de la Universidad de Florida, dijo recientemente a la Associated Press que: "El hongo es la mayor amenaza, nunca antes vista, para la industria del aguacate en Florida. En Texas ya está y en California también".

Pero esto se va arreglar con drones y perros pastor alemán. Sí, aviones no tripulados y perros soldados en busca de la salvación del aguacate.

De acuerdo con la Associated Press, los investigadores de la Universidad de Florida han puesto en marcha el Perrobot del terror, que funciona mediante un sistema de dos partes que permite a los científicos encontrar y acabar con los escarabajos y hongos.

En primer lugar, los drones capturan imágenes espectrales que sirven para identificar los árboles que se ven afectados por la enfermedad del escarabajo hipócrita. Con imágenes en mano, envían a los perros con su flamante olfato a la misión de encontrar el lugar exacto donde crecen los hongos. De tal suerte que exterminado el hongo, el árbol pueda recuperar la salud para seguir nutriéndonos.

El sistema de la Universidad de Florida ha tenido mucho éxito. Sin embargo, se sigue utilizando en una escala muy pequeña. Si se sigue desarrollando, este sistema podría traer muchos logros para la industria.

La sequía no se puede solucionar a corto plazo, pero Florida está haciendo todo lo posible en la lucha para que en un futuro no muy lejano, gracias a drones y perros, sus hijos disfruten una embarrada de guacamole en sus burritos.