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Le preguntamos a varias mujeres cual es su porno favorito y por qué

Deja todo lo que estás haciendo: PornHub acaba de revelar datos sobre la manera en que las mujeres del mundo se masturban.
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(Imagen vía PornHub).

Deja todo lo que estás haciendo: PornHub acaba de revelar más datos sobre la manera en que el mundo se masturba. Esta vez, el sitio reunió datos de su sólida base de 60 millones de usuarios y se enfocó en los gustos de las mujeres. Esto tiene sentido, considerando que las usuarias de PornHub ahora conforman un 24 por ciento.

Las estadísticas globales indican que a una inmensa mayoría le gusta el porno lésbico. A las chicas de Rusia les gusta el anal, mientras las chicas de países africanos prefieren el "ebony porn".


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Hasta aquí vamos bien. Sabemos que a las mujeres de Asia Central les gustan los penes grandes y las mujeres de Asia Oriental prefieren el hentai. Pero lo que no sabemos es por qué. En Reino Unido, como en casi el resto del mundo, el porno lésbico fue el género principal, así que le preguntamos a algunas mujeres si sienten que este género representa o no sus gustos y cómo se desarrollaron sus gustos exactamente.

La actriz porno tiene que parecerse un poco a mí y tener el mismo tipo de sexo que yo tengo en la vida real

Probablemente empecé a ver porno cuando tenía 13 o 14 años en la laptop que usaba toda mi familia. En esos momentos pensaba que no estaban en casa, pero quién sabe; quizá me gustaba el riesgo. Veía mucho porno lésbico y cosas más "mainstream", pero ya no; cualquier cosa que parezca demasiado falsa o donde la mujer no parezca disfrutar me quita las ganas, por ejemplo esos videos donde "después de un oral que dura 30 minutos, la penetran con fuerza y termina". Además, la actriz porno tiene que parecerse un poco a mí y tener el mismo tipo de sexo que tengo o me gustaría experimentar en la vida real. Creo que esto se debe a que hoy soy más positiva sobre mí y sobre el sexo que cuando era adolescente y conozco mejor lo que me gusta. Si quiero algo rápido, busco un video donde la chica reciba sexo oral.

En este momento prefiero el porno POV un poco de palabras sucias y el BDSM leve… además, me gusta el porno interracial. No me prende el porno anal para nada, parece muy doloroso. Tampoco me gustan los senos falsos; me excita ver como se sacuden, así que los senos sólidos me quitan las ganas.

—Steph, 26

El porno que veo es algo suave, prefiero eso a videos que me hagan llorar

Hace poco empecé a ver porno para mujeres. Es bastante suave, por ejemplo, una mujer está sentada en una mesa leyendo mientras algo ocurre abajo, pero eso es mejor que escarbar en los sitios porno buscando algo que no me haga llorar.

Mi primera experiencia fue con mi exnovio de la universidad. Él trató de hacerme ver porno con él y yo lo obligaba a buscar cosas muy específicas de los 70, donde todos parecen muy felices. Esa era mi única condición. Encontramos un video genial donde todo ocurre en un barco y todos se la pasan muy bien. Tenía que pegar post-its en la parte de la pantalla donde aparece la publicidad para no ver algo sobre "zorritas adolescentes". Por lo regular se trataba de dos chicas adolescentes besándose un poco, pero a) no se besaban apropiadamente porque estaban muy ocupadas mirando a la cámara y b) estaban cubiertas de semen.


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En la universidad, la chica del dormitorio de al lado veía un video donde aparecían muchos hombres con penes gigantes con una chica encima que se tocaba. Decían entre ellos "No puedo creer que con un pene de ese tamaño necesite tocarse" y eso me frustró mucho, gran parte del porno extiende mitos sobre la sexualidad femenina. Es por eso que ahora veo porno lésbico; puedo imaginarme en ese escenario. En cambio, cuando veo porno heterosexual no quiero ser la chica. La penetran sin descanso y se vienen en su cara. No a todas les gusta eso.

—Jess, 27

Me sorprendió que a las chicas galesas les gustara tanto el porno adolescente, pero fuera de eso, todo está bien

El primer porno que vi fue Debbie Does Dallas cuando estaba con unos amigos. Creo que tenía 17 años. No me pareció para nada sexy; más bien me produjo una mezcla de gracia y aburrimiento. Por dos años, buscar porno activamente siempre me quitaba las ganas.

Veía mucho porno en compañía de una expareja con quien llevé una relación abierta por un periodo razonablemente largo. Él era un caso extraño; la mayoría de mis parejas, tanto hombres como mujeres, no veían el porno como una actividad habitual compartida. Generalmente, veo porno sola y menos seguido que cuando estaba soltera. Todo lo que veo es prácticamente porno lésbico, de preferencia de parejas reales/hecho por lesbianas. A veces veía porno heterosexual, pero hace poco me di cuenta de que aunque en persona me atraen tanto hombres como mujeres, en el plano fantasioso/abstracto me atraen sólo las mujeres.

Odio las cosas degradantes. El bondage suave está bien, pero cualquier cosa más intensa no es para mí. Tengo una amiga que trabaja como dominantrix y también lo disfruta en su vida privada. Cuando me platicó de algunas cosas que le gustan como ejercicio para poner a prueba mis límites, las sentí muy ajenas.

Al ver esas estadísticas, me sorprendió que a las chicas galesas les gustara tanto el porno adolescente, pero fuera de eso todo me parece bien.

—Bobbi, 28

Mi forma de ver porno ha cambiado con los años; ahora necesito más para excitarme

Veo mucho porno con hombres negros porque, a veces, los hombres de tez blanca me recuerdan a amigos o a los papás de gente que conozco… o peor aún, a mi papá. Como no quiero tenerlos en mente, los hombres negros son "una elección segura" para mí.


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Ver porno lésbico es bastante "seguro". Varias de mis amigas, al igual que yo, han tenido malas experiencias en el sexo con hombres, así que es una manera de venirte sin tener que soportar un pene en tu cara. Siento que recurro más al porno porque estoy soltera. Tengo parejas casuales, y puedo masturbarme pensando en ellos, pero uso el porno cuando necesito seguir. Veo entre cinco y seis videos y puedo tener muchos orgasmos.

Mi forma de ver porno ha cambiado con los años; ahora necesito más para excitarme. Pasé por una fase de porno lésbico y POV. Tuve una fase de sexo duro, casi violento, pero que creo que eso fue producto de una extraña fase mental a principios de mis 20, cuando tenía una fijación con hombres mayores controladores. Luego lo reemplacé por material lésbico.

Si quiero un experiencia gentil, sin hombres, veo ese género. No me gustan las mujeres con uñas largas y falsas, los tacones altísimos, las agresiones, los universitarios arrogantes que le hacen a las chicas cosas asquerosas y degradantes, los hombres que usan calcetines o tenis mientras tienen sexo, los senos enormes y falsos ni los orales que ahogan a las mujeres.

—Jane, 34

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